Trece policías al banquillo por tortura y muerte de Hugo Wasyluk

La primera de siete jornadas pautadas por el Tribunal Penal de Oberá será hoy. Se debatirá responsables y autores de la muerte de un trabajador rural de 38 años ocurrida en abril de 2011. Más de 40 testigos fueron citados.

24/11/2021 06:50

Más de una década después y luego que se frustrara el inicio del juicio el pasado 3 de noviembre, todo hace presumir que a partir de hoy, finalmente se sentarán en el banquillo los 13 policías acusados por la muerte de Hugo Miguel Wasyluk (38). El proceso judicial que está en su etapa final, comenzó el 27 de abril de 2011, cuando a este hombre lo encontraron sin vida en una celda de la comisaría Primera de Oberá, tras haber sido detenido dos días antes.

Tal como lo ha informado este Diario, por la cantidad de personas que va involucrar el desarrollo del debate, el Tribunal Penal de Oberá llevará a cabo las audiencias en un lugar con dimensiones acordes, el cual será la sede del Oberá Tenis Club, donde ya se llevaron a cabo dos juicios semanas atrás.

La apertura está prevista para las 8.30, hora en la que los magistrados Francisco Clavelino Aguirre, José Pablo Rivero y el subrogante Jorge Erasmo Villalba, presidirán las siete audiencias previstas. Éstas serán este miércoles 24 y jueves 25, para continuar el 1, 2, 6, 7 y finalizar el 9 de diciembre, que según está diagramado será el día de lectura de sentencia.

De todos los acusados, los que enfrentan la calificación más grave son Pedro De Mattos (48), Carlos Antonio Gómez (33) y Ricardo Javier Rodríguez (37). Están imputados por “tortura seguida de muerte”.

Luego, Jorge Antonio Heijo (37) y Wilson Ricardo González (56), están acusados de “omisión de denuncia de torturas e incumplimiento de los deberes de funcionario público”. Por último, Miguel Ángel Espíndola (51), Hugo Ariel Basaraba (31), Carlos Ariel Lentini (41), Andrea Roxana Harasimezuk (42), Alejandro Fabián Núñez (52), Luis Alberto Silva (47), Gustavo Javier Fontana (48) y el médico José Morales (50) por “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

 

Respecto a los defensores, Cristina Salguero será la representante del sargento Mattos. Cabe aclarar que había asumido la defensa el 2 de noviembre pasado, menos de 24 horas antes de la primera fecha fijada para el juicio. Como es familiar de la fiscal titular ante el Tribunal, esto generó que Estela Salguero debiera apartarse para no romper el principio de imparcialidad. Fue designada la fiscal de Instrucción 2 de Oberá, Myriam Estela Silke. Ante la imposibilidad de que se interiorizara de la causa en tan breve lapso, se postergó la fecha.

Marcelo Carísimo será el defensor de Ricardo Javier Rodríguez y Wilson Ricardo González. José Luis Rey y Eduardo Paredes son los abogados de Jorge Antonio Heijo y Carlos Antonio Gómez.

Javier Millán Barredo representará a Miguel Ángel Espíndola, Hugo Ariel Basaraba, Carlos Ariel Lentini, Andrea Roxana Harasimezuk, Alejandro Fabián Núñez, Luis Alberto Silva, Gustavo Javier Fontana y José Orlando Morales.

La querella que representa a la esposa y al hijo de la víctima estará a cargo de Rafael Pereyra Pigerl mientras que por la parte civil estarán los abogados Héctor Rubén Sánchez (ex juez Civil y Comercial) y Luciano Wall, ambos en representación de la madre, el hijo y los hermanos de Hugo Wasyluk.

 

Detención y muerte

Según el expediente, Hugo Wasyluk fue detenido cuando caminaba al costado de la ruta en jurisdicción de Villa Bonita. Oficialmente se había indicado que el hombre había tenido una fuerte discusión con su hermana y luego salió de la vivienda. Una patrulla con cinco integrantes fue a interceptarlo.

La noche del 25 de abril de 2011 Wasyluk fue ingresado al calabozo. Le pidió frazadas y comida a su madre. El día 26, nadie revisó la celda donde estaba alojado. A las 0.20 del 27 de abril, lo encontraron muerto sentado en el inodoro.

La autopsia reveló que murió por “shock hipovolémico y asfixia por aspiración de líquido intestinal”. El cadáver presentaba “múltiples lesiones traumáticas a nivel torácico de tipo compresivas, producidas con gran peso”, como si alguien se hubiera arrojado sentado sobre el pecho de la víctima. De forma contundente, el hombre murió a causa de una golpiza.