Recurren a la Justicia federal por misionero varado entre Brasil y Argentina

El joven misionero Pablo Dellapierre permanece desde hace una semana a metros de la Aduana de Bernardo de Irigoyen. Su familia pide que se le brinde un trato humanitario. Su padre habló en la FM De Las Misiones y se refirió a la situación.

15/04/2020 12:24

Pablo Delapierre es misionero y permanece varado desde hace una semana a escasos metros de la Aduana en Bernardo de Irigoyen y no puede ingresar al país.

En consecuencia, su familia presentó un escrito ante la Justicia federal solicitando que se le permita el ingreso a la Argentina bajo las condiciones sanitarias que establezcan las autoridades pertinentes y que se le brinde un trato humanitario al joven.

Al respecto, Sergio Delapierre contó a la FM De Las Misiones que su hijo Pablo permanece en un territorio límite entre Brasil y Argentina y que “no puede ni salir ni volver al otro país”.

“Está encerrado y ya no puede retornar a Brasil porque ya hizo los tramites que corresponden, salió formalmente de Brasil y se metió en territorio argentino donde está la Aduana de Irigoyen y allí recibió un acta de rechazo de ingreso de modo inexplicable para mí, porque no es una persona que ingresa con síntomas”, expresó.

En este sentido, manifestó que Pablo fue Brasil a trabajar y tras cumplir con la cuarentena dispuesta en ese país decidió retornar para cumplir con el protocolo sanitario que manda la Argentina.

“Él está como prisionero, no puede volver a Paso de los Libres o a Iguazú ni nada, no se puede mover. Está en un lugar a campo abierto en una calle y no puede moverse ni a Brasil ni a la Argentina, está como prisionero del Estado argentino y eso para mí es muy grave”, sentenció.

A todo esto, Sergio Delapierre manifestó que entiende y respeta que hay un decreto que fue dictado por el Ejecutivo nacional “con justa razón” y reiteró que su hijo ya hizo la cuarentena en Brasil.

Estuvo más de 15 días encerrado porque el Estado brasileño así le obligó al ciudadano brasileño y a que estuviese en el territorio y cuando terminó quiso salir. Entonces llegó hasta la cercanía del territorio argentino pensando que realizaría algún trámite para ingresar”, comentó.

Asimismo, advirtió que Pablo mientras tanto “está en la calle”. “Ayer estaba al costado del edificio y dos oficiales de Gendarmería, que para mí fueron muy violentos, le dijeron ‘agarrá tus cosas y andate más lejos’. Para mí fue un golpe toral, incomprensible, ofensivo y una barbaridad. Aunque rescato que otros oficiales lo han tratado con amabilidad y le han ofrecido de comer y tomar. Él no puede ir a un negocio a comprar algo para comer o para tomar, es como una cárcel, está en un lugar donde no puede salir, depende del Estado argentino sino no come, no va al baño, no se acuesta en una cama”, apuntó. Y calificó esta situación como “abandono de persona”.

Por todo esto, Dellapierre contó que a través de un abogado presentó un escrito ante la Justicia Federal solicitando que se le permita el ingreso al país a Pablo.

“Nos sometemos a realizar todos los controles necesarios, los viajes, lo que sea. Estamos dispuestos a llevarlo adelante. Y que se le dé trato humanitario”, enfatizó.