Con apenas 23 años, el misionero Thiago Spasiuk fue seleccionado por el reconocido coreógrafo Ricky Pashkus para integrar la “Máquina Argentina de Danza”, un proyecto federal que reúne a algunos de los mejores bailarines del país. Entre casi 300 aspirantes, el joven oriundo de Jardín América quedó entre los 14 elegidos para formar parte de la compañía.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Thiago repasó el camino que lo llevó desde sus primeros pasos en la danza hasta este presente que lo encuentra instalado en Buenos Aires, atravesando uno de los desafíos más importantes de su carrera.
Spasiuk, además recordó: “Este proyecto hace un mes que ya está en marcha, pero antes hubo una selección en distintas provincias. El año pasado Ricky Pashkus vino a Misiones e hizo un preselectivo en el Parque del Conocimiento. Ahí quedamos tres bailarines seleccionados”.
En febrero de este año llegó la instancia definitiva: una extensa audición en el Palacio Libertad, donde participaron cerca de 300 bailarines de todo el país, de los cuales solo ingresaban 14 (7 chicas y 7 chicos). “Fue un día intenso. Había maestros increíbles y pasábamos por distintos filtros donde evaluaban técnica, limpieza y definición. Ahí ellos podían direccionar qué tipo de bailarines querían para el elenco”.
Luego, en la instancia final, al enterarse de que había sido seleccionado para formar parte de la “Máquina Argentina de Danza”, Thiago recordó: “No tuve tiempo de asimilar absolutamente nada. De repente estaba en la Ciudad de Buenos Aires, yendo al Palacio Libertad, un edificio emblemático gigante, rodeado de otros 300 chicos que tenían el mismo sueño. Simplemente fue dejarme atravesar y disfrutar. La verdad no estaba nervioso, más bien ansioso; sabía a lo que iba y estaba concentrado en disfrutar”.
Además, agregó que cuando escuchó su número entre los seleccionados “fue un shock”, ya que en ese momento entendió que tenía apenas un mes para mudarse a Buenos Aires, cambiar su rutina y alejarse de su familia. “Se venía un cambio grande”, expresó.
Por otra parte, comentó que gran parte de los bailarines seleccionados provienen del interior del país y cuentan con una sólida formación académica, algo que según señaló, marca la diferencia entre quienes practican la danza de manera profesional y quienes la viven como un hobby.
“Estuve tres años en el Ballet Folclórico del Parque del Conocimiento rodeado de gente muy profesional, a quienes admiro y de quienes aprendí muchísimo. Fue nutrirme y prepararme básicamente para estar a la altura de este gran salto”, confió.

De Jardín América a los grandes escenarios del país
Thiago nació y creció en Jardín América. Su vínculo con el arte comenzó de manera inesperada cuando, siendo niño, una profesora de música sugirió que probara con la danza debido a su energía inquieta. “Mi mamá me llevó a una escuela de danza cuando tenía 11 años y ahí me sentí cómodo porque podía moverme”, contó.
Su formación se construyó entre academias de distintas localidades como Puerto Rico, Santo Pipó y la Fiesta Raíces de Jardín América, siempre con la necesidad de seguir aprendiendo nuevas técnicas y buscar nuevas herramientas en la danza.
Uno de los momentos decisivos de su carrera llegó cuando integró el Ballet Oficial de la Fiesta Nacional del Chamamé en 2022, en Corrientes, bajo la dirección de Luis Marinoni.
“Me acuerdo salir a bailar en el escenario Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola frente a 20.000 personas durante diez noches seguidas. Ahí hizo realmente un clic mi cabeza respecto a cómo veía la danza. Sentir la euforia del público aplaudiendo fue una sensación que muy pocas veces volví a sentir. Y ahí dije: ‘Yo quiero esto para mi vida’. Me gusta estar arriba del escenario, me gusta dar arte y me gusta bailar”, afirmó.
Maestros locales
El bailarín destacó también el rol de sus maestros en su crecimiento artístico. Mencionó especialmente a su maestro Arnaldo González, quien le enseñó sus primeros pasos; a la profesora Natalia Cabrera, a quien definió como una gran guía; y al director del Ballet Folclórico del Parque del Conocimiento, Luis Marinoni, por haber impulsado su desarrollo profesional.
Aunque comenzó en el folclore, Thiago exploró también ritmos urbanos, contemporáneo, técnica clásica y actualmente trabaja más vinculado al jazz y al teatro musical. “Soy un bailarín bastante versátil y acá en Buenos Aires estoy más cerca del jazz y del teatro musical, entonces es un poco de todo, así que disfruto del proceso y de cada aventura que me toca”, sostuvo.
El orgullo de representar a Misiones
Actualmente, Thiago es el único misionero dentro de la compañía y asegura que todavía está procesando todo lo que le está ocurriendo. “Hace un mes que estoy trabajando acá y todo es hermoso, pero el orgullo que siento es increíble y estoy muy agradecido con toda la gente que me hizo llegar sus felicitaciones.Siento que esto también es un aprendizaje y una forma de seguir formándome”, contó.
Además, aseguró que uno de sus grandes objetivos es regresar algún día a Misiones para compartir su experiencia: “En algún momento voy a volver a la provincia para compartir todo lo aprendido”, señaló.
También dejó un mensaje para quienes sueñan con vivir del arte desde el interior del país: “No es fácil, pero los sueños están para cumplirse. Hay que trabajar duro y animarse. La danza sana el alma y cuando ves los resultados sentís que todo vale la pena”.
“La danza es como mi terapia”
El joven misionero también dejó un mensaje para quienes sueñan con adoptar la danza como una forma de vida. “No es fácil, pero los sueños están para cumplirse y no hay que tener miedo. Siento que la danza cura y sana el alma; yo lo vivo y lo siento así”, expresó.
Además, aseguró que intenta vivir el arte sin presionarse con la búsqueda constante de perfección: “Dejo que la danza me lleve a los lugares donde tenga que llevarme. No busco la excelencia máxima ni frustrarme con mi danza. Siento que la danza es como mi terapia”.
Finalmente, alentó a los jóvenes artistas a animarse a seguir sus metas: “Hay que trabajar duro, como con cualquier sueño, pero es algo muy lindo. Cuando ves los resultados sentís que vale completamente la pena”, cerró.
“Algoritmo”, la primera gran apuesta
La compañía ya comenzó con los ensayos y prepara su primera obra titulada Algoritmo, una propuesta basada en canciones del dúo de música pop Miranda, que contará con coreografías de distintos artistas convocados por Ricky Pashkus.
Las funciones están previstas para junio en la Sala Argentina del Palacio Libertad y luego podrían realizar una gira nacional durante agosto y septiembre.





