El Servicio Meteorológico Nacional emitió este lunes por la tarde una alerta amarilla por frío extremo para Misiones, en el marco de un marcado descenso de temperaturas que se registra en gran parte del país. El organismo advirtió que estas condiciones pueden tener un efecto leve a moderado en la salud, especialmente en los grupos de riesgo.
De acuerdo al informe oficial, las bajas temperaturas representan un peligro principalmente para niños, adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas, quienes pueden verse más afectados ante exposiciones prolongadas al frío.
En ese contexto, el organismo difundió una serie de recomendaciones para reducir riesgos. Entre ellas, evitar permanecer mucho tiempo al aire libre, abrigarse con varias capas de ropa liviana, mantener los ambientes calefaccionados de forma segura y consumir líquidos calientes para sostener la hidratación. También se aconseja evitar cambios bruscos de temperatura y no ingerir alcohol en exceso, ya que puede generar una sensación térmica engañosa.

Además, se hizo hincapié en extremar cuidados con bebés, niños pequeños, personas mayores y quienes padecen afecciones respiratorias o cardíacas. En caso de utilizar estufas o braseros, se recomienda ventilar los ambientes, controlar el estado de los artefactos y no dormir con brasas encendidas para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
A la par de la advertencia oficial, desde el sitio especializado Pronóstico Misiones anticiparon condiciones aún más intensas para las próximas horas. Según indicaron, el martes 12 de mayo se espera un escenario de inversión térmica, lo que provocará que las temperaturas más bajas se registren en zonas bajas y no en áreas de mayor altitud.
El informe detalla que se prevén mínimas de entre 3°C y 4°C en localidades como El Soberbio, Jardín América, Capioví, Ruiz de Montoya, Puerto Rico, Garuhapé, Montecarlo, Eldorado, Wanda, Puerto Piray, Puerto Iguazú y Comandante Andresito.
En ese escenario, también se advirtió sobre la probabilidad de heladas débiles a moderadas en zonas bajas, lo que podría generar impactos tanto en la vida cotidiana como en la producción agrícola.





