Afirman que el crecimiento en la construcción no llega a los oleros

En Misiones la venta de ladrillos artesanales sigue siendo escasa. Históricamente "cuando la industria y la construcción florecen, los oleros ven eso reflejado en crecimiento de las ventas solamente hasta un cierto punto”.

12/09/2021 16:05

La actividad de la construcción se mantuvo en la senda de la recuperación, a nivel nacional, y creció en julio por segundo mes consecutivo (esta vez 2,1%) alcanzando un nivel de +25,3% superior al de febrero de 2020 cuando no había pandemia, según remarcaron desde el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) el pasado martes.

El organismo estadístico también consignó que el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró una mejora interanual de 19,8% en el séptimo mes. Este es el noveno aumento interanual consecutivo, luego de las caídas al inicio de la pandemia. De esa forma, entre enero y julio el sector acumuló un crecimiento de 53,3% interanual, superando también en 1,1% al mismo período de 2019.

Sin embargo, en Misiones la situación de los oleros sigue siendo complicada, a la espera de una mejoría en las ventas de los ladrillos comunes y obtener un subsidio que los ayude a enfrentar las dificultades económicas generales.

Entrevistado por FM 89.3 Santa María de las Misiones, Eugenio Cantero, delegado provincial de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina, señaló que “es cierto que la venta del ladrillo hueco creció, pero la comercialización del ladrillo común y artesanal está parada. La gente no consume tanto el ladrillo común por la diferencia de costos”.

Así, explicó: “Hay un ‘boom’ con el ladrillo hueco que se vende mucho más. El tema es que, por ejemplo, en vez de usar mil ladrillos comunes se pueden usar 250 ó 300 de los huecos en un mismo espacio. Por eso, el ladrillo hueco es algo que se está usando mucho”.

“La gente prefiere pagar un poco más caro por unidad, porque con 300 ladrillos huecos hace la diferencia contra mil ladrillos comunes”, puntualizó.

Además la mano de obra se hace más rápida, se usa menos cemento y menos arena. En cambio el más sólido requiere más tiempo de la construcción, y se necesita más cemento y arena”, planteó.

Por ello, consultado sobre la situación general de los oleros en la provincia, Cantero expresó: “Históricamente es algo que siempre pasa que cuando la industria y la construcción florecen, los oleros ven eso reflejado en crecimiento de las ventas solamente hasta un cierto punto”.

“El año pasado hubo una movida interesante, a nivel general, con crecimiento de las ventas, pero ahora está bastante parado todo”, sostuvo.

Por otro lado, recordó que “desde el sindicato estamos trabajando para lograr algún subsidio que llegue al sector, que para el olero es algo esencial, porque el trabajador artesanal sufre muchos impedimentos. Por ejemplo, en invierno el tema del secado para hornear ladrillos lleva mucho tiempo, y si no se vende se complica. Por eso, tienen que buscarse la forma de sobrevivir”.

“Ahora desde el sindicato nos estamos reuniendo con sectores del Gobierno nacional para buscar una salida con el tema del subsidio”, apuntó.

Finalmente, indicó que “nosotros queremos seguir empadronando pero por la pandemia no pudimos salir más. Tengo entendido que hay alrededor de 700 oleros en toda la provincia. Un 60% de esa cantidad está trabajando actualmente, porque muchos, depende de la temporada, salen a cortar yerba, a cortar pasto, o trabajan de albañiles, buscan otras actividades porque no hay ventas y los gastos crecen”.