Oleros advirtieron que hay pocas ventas y la ganancia es mínima

Los que se dedican a esta actividad de forma independiente expusieron que “los que compran quieren bajar mucho el precio”. Indicaron que “es un trabajo arduo y sacrificado”.

09/04/2021 08:26

Oleros en Misiones

PANORAMA. Los trabajadores oleros deslizaron que “son muchos los que subsisten sólo con las ventas de ladrillos y la situación es difícil”.

La producción de ladrillos conlleva un arduo trabajo. En la actualidad, la situación de los oleros independientes es complicada, ya que las ventas todavía se mantienen en baja y el margen de ganancia es mínimo y hasta casi nulo. “Estamos luchando y lo estamos sobrellevando, pero es muy difícil porque es un trabajo muy pesado y sacrificado, y la gente no le da valor”, dijo Saturnina Gamarra, quien se dedica a la actividad hace 30 años.

La mujer del barrio El Porvenir II brindó un panorama a PRIMERA EDICIÓN sobre cómo está la actividad. “La venta es pésima y la gente no quiere pagar lo que es. Los que compran quieren bajar mucho el precio”, deslizó.

Hasta el momento mil ladrillos se comercializan a $10 mil en el horno. “Los compradores no quieren pagar más de $6 mil o $7 mil”, lamentó. “Si vendemos a $10 mil la ganancia es de $2 mil y a veces menos. Pero, es muy poco porque tenemos que comprar todo”, señaló.

Reconoció que muchos subsisten sólo con las ventas de ladrillos. “Estamos pasando por una situación difícil y muchos no pueden esperar porque tienen hijos, por lo cual terminan vendiendo a ese precio”, deslizó.

En relación a la pandemia, dijo que “la producción y la venta fueron afectadas porque al principio se pararon las construcciones”.

Gamarra evidenció que los insumos tuvieron un importante incremento y es otro factor que conlleva a la poca ganancia. “No quieren pagar el precio del ladrillo y no se pueden cubrir los precios de los insumos. Sin materia prima no se puede trabajar”, aseguró.

Detalló que “la leña está $1.200 el metro y para quemar un horno necesitamos de 5 a 7 metros; además el aserrín y muchos compran tierra y los que tienen necesitan de la máquina para retirarla y eso también es un gasto”.

 

Trabajo de la cooperativa

Por otro lado, desde la cooperativa de trabajo de Ladrilleros Unidos “Nuestra Señora de Itatí”, Zunilda Recalde, manifestó a PRIMERA EDICIÓN que “nosotros empezamos bien (el año) porque en diciembre fue inaugurado el Parque Olero y en enero se empezó con la prueba piloto de las máquinas y la línea de producción”.

“Lo que se sacó se vendió en Itaembé Guazú”, expuso. A la vez, contó que “a medida que se va produciendo más y que va saliendo más producción se van incorporando más socios”.

En cuanto a las ventas, comentó que “este mes bajó un poco, ya que los anteriores teníamos pedidos por adelantado. Pero, ahora el horno que sale se va comercializando de a poco”. La cooperativa cuenta con unos 30 socios.

Los oleros tienen mucha necesidad y es por eso que muchos bajan el precio, pero se reduce la ganancia de estos”, remarcó Recalde.