Té Matcha: “Nos gustó mucho el desafío de producirlo en Misiones”

En Itacaruaré están iniciando la producción de té matcha, que se distingue de las demás variedades por concentrar aún más sus propiedades.

23/05/2021 19:55

Durante 2020, el Ministerio del Agro y la Producción organizó la “Primera Ronda Nacional de Negocios Virtuales de Té Gourmet de Misiones”, que constituyó una propuesta innovadora con el objetivo de potenciar el consumo interno y promover la actividad llegando a nuevos consumidores. En ese marco, se desarrolló también el primer catálogo para visibilizar tanto a elaboradores de té como tea blenders de Misiones.

En los últimos años, el té gourmet ha cobrado gran relevancia, logrando una referencia y posicionamiento que ha impactado también en el desarrollo de un turismo cultural y gastronómico. En este sentido es importante destacar y difundir el desarrollo de nuevos productos que hacen que la provincia avance generando más oportunidades, ingresos y puestos de trabajo.

La productora y empresaria Irene Boidi, propietaria de Infusiones Naturales SRL, produce y elabora té rojo, verde y negro en hebras y fanning en el municipio de Itacaruaré. A través de su marca Jesper, a partir de este año está iniciando la producción de té matcha. Boidi destacó que se encuentra “en la búsqueda de productos nuevos, innovadores, nos gustan los desafíos y la investigación. Nadie en América produce este tipo de té, y leyendo e investigando nos gustó el desafío de producirlo en Misiones”.

Cabe destacar que todos los tipos de té provienen de la misma planta, la Camellia Sinensis, lo que cambia es el proceso de producción y elaboración. A diferencia del resto, el cultivo destinado al té matcha, se desarrolla bajo una estructura de media sombra para que los brotes a cosechar tengan un color verde claro producto del sombreamiento.

En cuanto a las dificultades que se le presentaron en este nuevo proyecto, Boidi señala que “en este momento quizá el mayor obstáculo sea el clima, por los cambios que se están dando”.

También menciona que “el proceso es muy diferente y de ahí el desafío, la investigación, adaptación e inversión en la que estamos trabajando, pero con trabajo y audacia se logra, los nuevos desarrollos no son fáciles, pero para nada imposible”.

La elaboración del té matcha es como la del té verde donde se produce un corte enzimático para frenar la oxidación. Posteriormente se realiza el enrulado y el secado.

A la línea de producción se le incorpora un molino a piedra especialmente adaptado para moler el té al final del proceso de elaboración, junto a una zaranda especial que permite la obtención de este producto.

Sobre los motivos de la empresa para lanzarse al desarrollo de este producto nuevo en nuestra provincia y el Continente Americano, Boidi remarca que “al ser un producto con beneficios muy destacados, las perspectivas son muchas, el horizonte amplio, muchos mercados a abastecer, mucha gente se encuentra a la espera del lanzamiento del producto. Lo que nos pone con más ímpetu en el desarrollo de todo el proceso”.

En tanto, desde el Ministerio del Agro y la Producción, la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, remarcó el compromiso institucional de “acompañar el desarrollo de nuevos productos con acciones de promoción, soporte técnico y gestión de proyectos para el acceso a líneas de financiamiento provinciales y nacionales”.

“Cada proyecto innovador en el segmento tealero promueve la generación de empleo y el agregado de valor de una economía regional que es un orgullo para nuestra provincia”, agregó Imbrogno.

 

Té matcha

El té matcha es un té verde en polvo que se distingue de las demás variedades por concentrar aún más sus propiedades (antioxidantes, aminoácidos), a diferencia del tradicional té en hebras tiene la particularidad de que sus hojas están molidas en forma de polvo muy fino de color verde claro. Si bien es de origen chino, habitualmente es conocido por su relación con la cultura japonesa.

Este té que se presenta en sobres, se prepara en una taza ancha y baja tipo cuenco incorporando 1 a 1,5 gramos al agua para luego mezclar y espumar con un batidor de bambú. Una vez disuelto completamente y sin grumos, se añade el resto del agua manteniendo una textura cremosa.

Asimismo es consumido a nivel mundial y actualmente se encuentra de moda por su mayor difusión en algunos segmentos que demandan nuevos productos.

 

El té misionero crece con industrialización

Actualmente, en Misiones existen 7 cooperativas dedicadas a la producción y elaboración de té. Estas entidades cooperativas están ubicadas en las localidades de Leandro N. Alem, Colonia Guaraní, Campo Viera, San Vicente, Oberá, Dos de Mayo y Ruiz de Montoya. Las últimas tres mencionadas, son exportadoras de té.

Desde la gestión institucional del Ministerio del Agro y la Producción, resaltan la importancia de la conformación de cooperativas como forma asociativa con la participación de pequeños productores, que diariamente realizan su trabajo para mejorar la calidad de vida de sus familias como así también el crecimiento y desarrollo de las comunidades rurales.

Cada vez que una cooperativa cierra, impacta negativamente en los pueblos, sus productores y las plantaciones. En particular, la Cooperativa Tealera de San Vicente cerró sus puertas en 2017 debido al bajo precio del té en rama, los prolongados plazos de pago, problemas financieros y falta de actualización tecnológica.

El año pasado surge la integración de la Cooperativa Tealera con la Cooperativa Yerbatera San Vicente, que aportó los fondos necesarios para realizar inversiones restantes que rondaron los $7.500.000, destinados a tareas de mantenimiento, obras de infraestructura y acondicionamiento para poner en marcha nuevamente la la planta elaboradora de té en rama.

La Cooperativa reabrió sus puertas el 20 de diciembre, y desde el comienzo de la zafra hasta la actualidad han procesado 2.300.000 kg de hoja verde y los precios pagados al productor superan al precio garantía establecido para la zafra 20-21.

La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, destacó que “el eje central del desarrollo tecnológico del sector de las industrias agroalimentarias debe construirse a partir de la integración de los entramados productivos territoriales que consoliden al agregado de valor en origen”.