Cuarto día consecutivo de combate entre armenios y azerbaiyanos

Mientras la comunidad internacional reclama el cese del fuego en Nagorno Karabaj, Armenia señaló que Rusia rechazó la posibilidad de una intervención militar en el conflicto que nació en 1994.

30/09/2020 13:23

Rusia llama a Armenia y Azerbaiyan a que den fin a la batalla por el control del enclave que enfrenta a ambos países desde 1994.

Pese a los llamamientos de la ONU y de la Comunidad Internacional a un cese inmediato de las hostilidades, los enfrentamientos armados a gran escala entre armenios y azerbaiyanos continúan este miércoles por cuarto día consecutivo en el enclave montañoso de Nagorno Karabaj, Artsaj, como le llaman sus propios habitantes.

El Ministerio de Defensa de Azerbaiyán afirma que, desde el domingo, cuando estallaron los combates, Armenia sufrió 2.000 bajas entre muertos y heridos y perdió cuantioso equipo militar, incluyendo 130 tanques. Pero de sus propias pérdidas Bakú no informa.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Armenia ha difundido un nuevo vídeo en el que se muestra un ataque contra un convoy del Ejército azerbaiyano. Las fuerzas de Nagorno Karabaj reportan además de la destrucción esta misma mañana de dos drones azerbaiyanos cuando intentaban sobrevolar Stepanakert, la capital del enclave.

Mientras tanto, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, declaraba durante una rueda de prensa que “Armenia siempre estuvo dispuesta a una solución pacífica del problema de Karabaj”. Sin embargo, advirtió que “no es el momento apropiado para hablar de una cumbre Armenia-Azerbaiyán-Rusia, en un momento en el que hay intensos combates”.

Citado por la agencia Interfax, Pashinián, dijo en esa misma comparecencia ante los medios que “para que haya negociaciones es necesario una atmósfera y unas condiciones adecuadas”. El jefe del Gobierno armenio puntualizó que la necesidad de buscar un arreglo pacífico al conflicto “no significa que Armenia y Nagorno Karabaj estén dispuestos a que la solución se haga en detrimento de sus intereses nacionales y de seguridad”.

A este respecto, Pashinián señaló que su país descarta por el momento el despliegue de fuerzas de paz en la zona, sean estas a instancias de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) o auspiciadas por Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (ODKB en sus siglas en ruso), de la que forman parte Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán.

Según sus palabras, en su conversación de este martes con el presidente ruso, Vladímir Putin, “no se tocó la posibilidad de una intervención militar de Rusia”. Finalmente, Pashinián explicó que Ereván está estudiando la posibilidad de reconocer la independencia de Nagorno Karabaj, algo que no ha hecho nadie hasta ahora en el mundo y que agravaría todavía más, si cabe, la situación en general.

A juzgar por el tono de la rueda de prensa, da la sensación de que Pashinián no quedó este martes muy contento de su conversación con Putin, del que probablemente esperaba un mayor compromiso de ayuda a Armenia y a Nagorno Karabaj. Según la nota de prensa que distribuyó el Kremlin, “Vladímir Putin expresó su más profunda preocupación por los enfrentamientos armados en curso”.

El comunicado de la Presidencia rusa subrayaba que “se hizo especial énfasis en la urgente necesidad de que las partes contendientes detenga el fuego y tomen medidas de desescalada”. De las palabras del primer ministro armenio se deduce que la idea de celebrar una cumbre de paz se la propuso el máximo dirigente ruso y, como él mismo dejó claro, no es tal su deseo en el momento actual. Parece más bien que Pashinián esperaba una oferta de ayuda militar.

Qué pasó

El conflicto de Nagorno Karabaj estalló en 1988, cuando este territorio de población mayoritariamente armenia decidió separarse de la entonces República Socialista Soviética de Azerbaiyán.

Bakú perdió el control de Karabaj y siete distritos adyacentes tras la escalada de las hostilidades entre 1992 y 1994.

Para impulsar una solución negociada del conflicto se instituyó en 1994 el llamado Grupo de Minsk, copresidido por EEUU, Rusia y Francia.

El grupo incluye además a Alemania, Bielorrusia, Finlandia, Italia, Suecia y Turquía, así como Armenia y Azerbaiyán, y la troika de la OSCE, los países que representan la presidencia de turno, la anterior y la siguiente.

Azerbaiyán insiste en recuperar su integridad territorial, mientras que Armenia defiende los intereses de la autoproclamada República de Nagorno Karabaj, que no es parte de las negociaciones.

Fuente: Medios digitales