Servicio
28 octubre, 2018
Ésta es una condición innata en Elsa Velozo de Aguirre (97) que la pone de manifiesto como miembro del Club de Leones Posadas pero que afianzó durante su estadía como maestra en pleno monte obereño. “Para mí fue una hermosa experiencia de vida y agradezco a Dios el haberme permitido convivir con gente de la colonia, sencilla, que era feliz con tan poco, y de la que aprendí mucho”, aseguró, al tiempo que agradeció por su vejez tranquila y por el cariño de la gente que la rodea.