Brasil define este domingo 25 de octubre quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años, en una segunda vuelta que enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), con el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). Unos 158,7 millones de ciudadanos están habilitados para participar de una elección que tendrá como antecedente inmediato una primera ronda en la que ninguno de los candidatos consiguió superar el 50% de los votos válidos.
La votación comenzó a las 8 y se extenderá hasta las 17, hora de Brasilia, según el cronograma establecido por el Tribunal Superior Electoral (TSE). Una vez finalizada la jornada se iniciará la difusión de los resultados, que permitirán conocer quién conducirá el país a partir del próximo año.
La elección llega precedida por una diferencia de apenas 1,87 puntos porcentuales entre los dos candidatos en la primera vuelta del 4 de octubre. En aquella oportunidad, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%, según los datos divulgados por la Justicia Electoral brasileña.
En términos absolutos, Bolsonaro recibió más de 56,1 millones de votos y Lula superó los 53,8 millones. La diferencia entre ambos fue de aproximadamente 2,2 millones de sufragios, en una elección que dejó pendiente la definición presidencial.
El resultado de aquella jornada determinó la necesidad de una segunda vuelta, mecanismo previsto por la legislación brasileña cuando ningún postulante consigue la mayoría absoluta de los votos válidos. Este domingo, la definición quedará circunscripta a los dos candidatos más votados.
Dos candidatos con trayectorias políticas diferentes
Lula, de 80 años, busca acceder a un cuarto mandato presidencial, después de haber gobernado Brasil entre 2003 y 2010 y regresar al poder en enero de 2023. El dirigente del PT vuelve a presentarse acompañado por Geraldo Alckmin, del Partido Socialista Brasileño (PSB), actual vicepresidente.
Del otro lado, Flávio Bolsonaro, de 45 años, disputa por primera vez la Presidencia de Brasil. Abogado y senador por Río de Janeiro, representa al Partido Liberal y lleva como candidato a vicepresidente al diputado federal Alfredo Gaspar.
La confrontación reúne a dos espacios con distintas orientaciones políticas y económicas, en una elección que también definirá la continuidad o el cambio de la administración federal.
Más allá de los porcentajes obtenidos en la primera vuelta, la nueva votación constituye una instancia independiente: los electores deberán elegir exclusivamente entre ambos candidatos y el resultado dependerá de los sufragios válidos emitidos este domingo.
Más de 158 millones de electores y seis distritos que también eligen gobernador
De acuerdo con el TSE, 158.765.543 brasileños están habilitados para votar en las elecciones generales de 2026. En esta segunda vuelta, la totalidad del electorado debe definir la Presidencia, mientras que algunas jurisdicciones también resolverán sus respectivas gobernaciones.
La elección de gobernador se realizará en Acre, Amazonas, Espírito Santo, Rio Grande do Norte y Tocantins, además del Distrito Federal. En esos distritos, los ciudadanos deberán votar primero para gobernador y después para presidente.
En el resto del territorio brasileño, donde las gobernaciones quedaron definidas en la primera vuelta, los electores deberán emitir únicamente su voto presidencial. La votación se desarrolla mediante urnas electrónicas y con un horario unificado para todo el país, establecido entre las 8 y las 17 de Brasilia.
La Justicia Electoral recomienda verificar previamente el establecimiento de votación y la situación electoral. Para ello, los ciudadanos pueden utilizar los servicios oficiales del TSE y la aplicación e-Título.
Además, está prohibido ingresar con teléfonos celulares a la cabina de votación. Antes de confirmar cada sufragio, los electores deben comprobar que la fotografía, el nombre y el partido que aparecen en la pantalla correspondan al candidato elegido.
Una definición de relevancia para Argentina y la región
El resultado de la elección presidencial brasileña también tiene importancia para Argentina, debido a la relación económica, comercial y diplomática que mantienen ambos países, integrantes del Mercosur.
Brasil constituye un socio estratégico para la industria argentina y un mercado relevante para numerosas actividades productivas, por lo que las orientaciones económicas y comerciales de su próximo gobierno tendrán incidencia en la relación bilateral.
En el caso de Misiones, la elección también adquiere interés por los vínculos cotidianos con el país vecino, particularmente en el comercio fronterizo, el turismo y el movimiento de personas entre ambas jurisdicciones.
La continuidad de Lula o la llegada de Flávio Bolsonaro a la Presidencia abrirán escenarios políticos diferentes para la relación entre ambos gobiernos, aunque las consecuencias concretas dependerán de las decisiones que adopte la próxima administración.
El cierre de las urnas está previsto para las 17, momento a partir del cual comenzará el proceso de difusión de los resultados electorales. Hasta entonces, los porcentajes de la primera vuelta constituyen el principal antecedente oficial de la disputa, sin determinar el desenlace de este domingo.
Fuene: Agencia de Brasil, TSE















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