
El temporal que azotó a Misiones entre el jueves y este viernes podría sumar más de 500 productores tabacaleros damnificados a los 1.800 que ya habían registrado siniestros durante la actual campaña, en un escenario que se agrava por las demoras en el envío de recursos nacionales destinados a compensar pérdidas por granizo del año pasado. La estimación fue realizada por el subsecretario de Tabaco de la provincia, Carlos Pereira, quien advirtió que todavía no existe un relevamiento definitivo y anticipó que la cosecha se verá afectada por los sucesivos episodios climáticos.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el funcionario explicó que el granizo alcanzó una extensa franja productiva que se extiende desde Campo Viera hasta Pozo Azul, con consecuencias especialmente importantes en Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle y Salto Encantado. En algunas chacras, las plantas estaban próximas a ser cosechadas y los daños fueron irreversibles, mientras que en otras existe la posibilidad de recuperar parte de la producción, aunque eso exigirá nuevas inversiones.
“Antes de lo que fue la piedra de anoche y de madrugada ya teníamos 1.800 registrados por las tres instituciones. Así que usted se imagina que hay que sumarle ahí, seguro, más de 500 productores”, expresó Pereira, al señalar que las cifras deberán confirmarse cuando las entidades tabacaleras y sus técnicos puedan completar las inspecciones.
La dificultad inmediata es llegar hasta las chacras. Las intensas precipitaciones dejaron caminos rurales en condiciones complicadas y algunos sectores permanecen prácticamente inaccesibles, lo que impide establecer con precisión la cantidad de agricultores afectados, las superficies comprometidas y el alcance de las pérdidas.
“Cifras oficiales no tenemos. Tenemos algunos informes de los intendentes que estaban con sus equipos. Es imposible también entrar en las chacras, muy difícil de llegar por la cantidad de lluvia caída”, reconoció el subsecretario.
Por pedido del ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, Pereira recorrió este viernes la zona de Dos de Mayo y mantuvo contacto con el intendente local para evaluar la situación. Explicó que las asociaciones de productores tendrán un papel central en la determinación de los daños, ya que administran el mecanismo de cobertura ante siniestros por granizo.
Las denuncias anteriores fueron registradas por las tres organizaciones del sector: la Cámara del Tabaco de Misiones, la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones (APTM) y la Asociación de Campesinos Tabacaleros Independientes de Misiones (ACTIM). Los nuevos casos todavía deben incorporarse al sistema y ser verificados individualmente.

Plantaciones próximas a la cosecha y una extensa franja productiva dañada
Pereira describió que el fenómeno afectó principalmente la zona elevada del centro de Misiones, sobre la franja que sigue aproximadamente el trazado de la ruta nacional 14 y coincide con la divisoria de aguas entre las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay.
Según su evaluación, el desplazamiento de los vientos contribuyó a que las tormentas se concentraran sobre ese corredor, aunque la intensidad del granizo fue diferente según la localidad.
“Agarró una franja que empieza en Campo Viera y termina en Pozo Azul. A algunos más y a otros menos, pero agarró toda esa zona”, explicó. Entre los puntos más perjudicados identificó a Dos de Mayo y los sectores productivos próximos a Aristóbulo del Valle y Salto Encantado, donde existe una importante concentración de familias dedicadas al cultivo de tabaco.
El impacto también depende del momento de desarrollo en que se encontraban las plantas. Pereira explicó que la campaña presenta situaciones muy variadas y estimó que alrededor del 35% de la producción se encuentra en una etapa de brotación o de tareas de desbrote, mientras que otros lotes estaban mucho más avanzados.
En algunos casos, a los agricultores les faltaban apenas diez días para trasladar el tabaco al galpón. Para esas plantaciones, que ya habían demandado meses de trabajo y gastos en preparación del suelo, insumos y cuidados, la caída de granizo representó la pérdida de una producción prácticamente terminada. “En ese caso son pérdidas totales”, confirmó.
La situación de las plantas que todavía se encuentran en desarrollo puede ser distinta, pero tampoco garantiza que los productores logren recuperar el rendimiento esperado. El subsecretario explicó que, bajo determinadas condiciones, existe la posibilidad de cortar las plantas dañadas para favorecer una nueva brotación. Sin embargo, advirtió que se trata de casos particulares y que el procedimiento implica la necesidad de volver a aplicar insumos y destinar recursos a un cultivo que ya había requerido una inversión inicial.
Ese esfuerzo adicional llega en un momento de incertidumbre para las familias tabacaleras. Si bien una parte de los productores podría intentar recuperar sus plantaciones, otros ya no cuentan con esa posibilidad y deberán afrontar la campaña con una reducción de los ingresos que esperaban obtener.
Al ser consultado sobre las perspectivas de cosecha, fue categórico: considera que la producción de esta campaña no será igual a la de años anteriores. La preocupación se extiende a los próximos meses, debido a que los pronósticos contemplan nuevos episodios de inestabilidad. El funcionario señaló que para la noche de este viernes se esperaban otras tormentas fuertes y manifestó su inquietud por la posibilidad de que las lluvias continúen durante noviembre y parte de diciembre.
Aun así, el sector mantiene una particularidad frente a otras economías regionales. Según explicó, el tabaco continúa siendo una alternativa que permite a muchos agricultores obtener ingresos antes que con la producción yerbatera, circunstancia que alentó tanto la continuidad de productores tradicionales como la incorporación de otros que decidieron ampliar sus superficies cultivadas.
Pereira mencionó casos de productores que retiraron plantaciones de pinos para destinar esos terrenos al tabaco. En esas chacras, donde el cultivo se desarrollaba sobre suelos incorporados recientemente a la actividad, las plantas presentaban buenas condiciones y algunos agricultores incluso habían sembrado más de lo previsto inicialmente.
“Sacó el pino, por ejemplo, y le metió tabaco. Es como plantar en un terreno muy nuevo, así que la producción vino muy linda y plantó más tabaco de lo previsto”, relató.
Compensaciones pendientes y gestiones ante Nación
A las pérdidas que todavía están siendo relevadas se suma una preocupación económica que el sector arrastra de campañas anteriores: los recursos nacionales correspondientes a compensaciones por daños de granizo del año pasado aún no fueron transferidos en su totalidad, según confirmó Pereira.
El funcionario explicó que existe un mecanismo de cobertura acordado desde hace años con la Unidad Ejecutora Provincial, mediante el cual los productores pueden acceder a una compensación calculada a partir de un sistema de registro, evaluación técnica y verificación de los siniestros.
La cobertura contempla un porcentaje del 80% conforme a ese mecanismo, aunque Pereira no precisó durante la entrevista la base de cálculo utilizada para determinar el monto que corresponde a cada agricultor.
El principal inconveniente, sostuvo, es que “estamos con algunos atrasos. Todavía la Nación no giró los recursos de lo que corresponde a las autorizaciones de pago, sobre todo del granizo del año pasado”.
La demora adquiere una dimensión mayor porque los agricultores vuelven a afrontar daños cuando todavía no recibieron todas las compensaciones correspondientes a episodios anteriores. Además, el sistema de asistencia no contempla pagos automáticos inmediatamente después de una tormenta.
Para iniciar el procedimiento, los productores afectados deben realizar una denuncia en la comisaría de su jurisdicción y luego presentarla ante la asociación tabacalera a la que pertenecen. Pereira indicó que algunos podrían comenzar el trámite durante el sábado, mientras que otros lo harían a partir del lunes.
Una vez registrada la denuncia, la organización correspondiente dispone la visita de un técnico para constatar las pérdidas en la chacra. Esas inspecciones permitirán determinar la magnitud de los daños y establecer los montos que eventualmente correspondan según el sistema de cobertura.
El funcionario estimó que durante la próxima semana podrían contar con información más precisa sobre la cantidad de productores perjudicados por el último temporal, siempre que las condiciones de acceso permitan realizar los relevamientos. En cuanto a los plazos de pago, sostuvo que “lo ideal sería que esa producción que estaba en el campo recibiera el recurso cuando se venda esa producción, allá por marzo en adelante”.
Por esa razón, planteó que debería trabajarse para que los desembolsos puedan concretarse entre marzo y mayo de 2027, aunque aclaró que se trata de un objetivo y no de un cronograma de pagos confirmado.
La necesidad de agilizar los procedimientos será uno de los temas que la Provincia buscará abordar con las autoridades nacionales. Pereira adelantó que esperan recibir durante las primeras semanas de noviembre al coordinador nacional del área tabacalera, con quien prevén mantener una reunión para tratar la situación del sector.
“Ojalá podamos llevarlo a visitar la zona”, señaló, al considerar importante que las autoridades nacionales conozcan directamente las condiciones en que quedaron las plantaciones y las dificultades de las familias productoras.
El escenario combina así una campaña que ya acumulaba 1.800 denuncias por siniestros, la posibilidad de incorporar más de 500 nuevos productores afectados, pérdidas totales en cultivos avanzados y compensaciones anteriores que siguen pendientes.







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