
El temporal de granizo y fuertes vientos que golpeó a Campo Grande durante la noche del jueves dejó importantes daños en las chacras, con cultivos afectados, invernaderos destruidos y dificultades para transitar por los caminos rurales. Las lluvias persistentes también provocaron desbordes de arroyos, complicaciones en puentes y alcantarillas y una acumulación de agua que preocupa a los productores, mientras el municipio continúa relevando las pérdidas y asistiendo a más de 40 familias damnificadas.
El intendente Marcelo Mulder, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, describió un panorama que todavía estaba lejos de completarse durante la mañana de este viernes, debido a que las precipitaciones continuaban y seguían llegando reportes desde las colonias.
“Acá siguen las lluvias y el equipo salió a trabajar. Seguimos trabajando para ir resolviendo todo lo provocado por el temporal de anoche, que fue con granizo y mucho viento”, explicó.
Aunque los daños se extendieron a los distintos barrios de la localidad, la situación de los pequeños productores aparece entre las principales preocupaciones, tanto por la destrucción de instalaciones como por las consecuencias que la pérdida de cultivos puede tener sobre la economía de las familias rurales.
Pérdidas en las chacras y preocupación por el autoconsumo
Mulder indicó que durante las primeras horas posteriores a la tormenta comenzaron a llegar mensajes de productores que informaban sobre los daños ocasionados por el granizo en sus cultivos. Entre los afectados se encuentran integrantes de la feria franca, colonos y familias que mantienen producciones destinadas al abastecimiento de sus propios hogares.
El jefe comunal confirmó roturas de invernaderos e invernáculos, además de pérdidas en cultivos de verduras, aunque aclaró que el relevamiento seguía en marcha y todavía no contaban con una evaluación completa de los perjuicios.
La situación tiene una dimensión económica que va más allá de la producción destinada a la venta. En muchas chacras, los alimentos cultivados representan una parte importante del consumo cotidiano y permiten reducir los gastos familiares. “Son familias que se abastecen de esa producción y también hay otras que producen para el consumo propio de la casa. Eso es un ahorro a la hora de salir a comprar”, explicó Mulder.
En ese sentido, la pérdida de verduras y otros cultivos no solamente compromete los ingresos de quienes comercializan sus productos, sino que también obliga a las familias que producen para autoconsumo a afrontar gastos que habitualmente evitan.
El intendente insistió en que los daños son importantes y que la continuidad de las lluvias dificulta avanzar con las tareas de evaluación y recuperación. “Tenemos invernaderos, invernáculos rotos, muchas pérdidas. Mucho daño”, resumió.
Desbordes y caminos rurales complicados por el agua
Las consecuencias del temporal también se observan en la red vial rural, donde las precipitaciones dificultan el mantenimiento de los caminos y generan problemas en distintos sectores. Mulder mencionó desbordes de arroyos, dificultades en alcantarillas y puentes, además de sectores donde el agua permanece acumulada debido a la saturación del terreno.
“Hay lugares donde, por el clima, se atrasan los trabajos en los caminos. Tratamos de resolver todo lo que podemos, pero tenemos problemas con los desbordes de los arroyos y las alcantarillas. Es algo que nunca se vio, el agua está arrasando”, expresó.
La persistencia de las precipitaciones complica las intervenciones municipales y limita las posibilidades de mejorar rápidamente las condiciones de circulación. El intendente describió también situaciones inusuales comunicadas por los propios agricultores. Según relató, productores de tabaco le enviaron fotografías de terrenos en los que comenzó a brotar agua en distintos puntos de las plantaciones.
“Me mostraban fotos de una hectárea de tabaco donde durante años nunca había brotado una vertiente. Ahora, al lado de las plantas, está brotando agua en varios lugares de esa misma hectárea”, señaló. Para Mulder, las condiciones actuales presentan dificultades que no se limitan a Campo Grande, ya que las lluvias también están afectando el mantenimiento de caminos y la infraestructura rural en otros municipios de Misiones.
Más de 40 familias afectadas y daños en todos los barrios
Además de las consecuencias sobre la producción, el temporal provocó daños en viviendas de distintos barrios de Campo Grande, incluida la zona céntrica, principalmente por la caída de granizo, las fuertes ráfagas de viento y la caída de árboles y postes.
El intendente confirmó que más de 40 familias habían sido afectadas y asistidas, una cifra preliminar que continuaba aumentando durante la mañana de este viernes a medida que llegaban nuevos reportes.
“Anoche estuvimos asistiendo a varias familias y después se fueron sumando otras que están en situaciones similares. A medida que pasan las horas vamos recibiendo nuevos datos”, explicó.
Los equipos municipales trabajaron desde la noche del jueves en la reparación provisoria de techos y la búsqueda de soluciones inmediatas para las viviendas más comprometidas. En algunos casos, las intervenciones se concentraron en casas con cubiertas de cartón, donde fue necesario actuar rápidamente para reducir la exposición de las familias a las precipitaciones.
También se registraron árboles caídos sobre viviendas y postes afectados por el viento, aunque el intendente no precisó una cantidad de inmuebles dañados ni informó sobre personas heridas.
Asistencia provincial y espacios preparados para resguardar familias
Ante la magnitud de los daños, el municipio puso en marcha un operativo conjunto con Bomberos Voluntarios, la Policía y los equipos de trabajo municipales, mientras se coordinaba la llegada de asistencia provincial.
Mulder destacó que, cuando se produjo la tormenta, Campo Grande ya disponía de algunos recursos enviados por la Provincia y que, después del fenómeno, las autoridades provinciales volvieron a comunicarse para organizar nuevas intervenciones. “Enseguida se comunicaron con nosotros, nos atendieron y nos están mandando los equipos para que puedan ayudarnos. La brigada viene en camino y vamos a tratar de resolver lo más rápido posible todo lo sucedido”, indicó.
Además, confirmó que el municipio cuenta con escuelas, un salón y el polideportivo como posibles espacios de alojamiento para las personas que necesiten abandonar temporalmente sus viviendas.
La asistencia continúa concentrada en atender las necesidades más urgentes de las familias y avanzar con las reparaciones que permitan recuperar condiciones mínimas de seguridad en las viviendas afectadas.
La preocupación por nuevas tormentas
El panorama meteorológico agrega incertidumbre a las tareas de recuperación, ya que las previsiones anticipan la continuidad de las condiciones inestables en Misiones. Mulder aseguró que el municipio mantiene sus equipos disponibles y realiza tareas preventivas, aunque reconoció que la intensidad de los últimos fenómenos representa un desafío para la capacidad de respuesta local.
“Me parece que muchos de los misioneros no estamos acostumbrados a ver temporales así. Y encima tenemos pronósticos de que todavía vamos a tener temporales fuertes”, manifestó.
En ese contexto, remarcó la necesidad de sostener el trabajo coordinado con las instituciones locales y los organismos provinciales para atender los problemas que puedan presentarse durante los próximos días.
El intendente también expresó su preocupación por las familias que atraviesan las consecuencias del temporal y pidió acompañamiento para quienes sufrieron pérdidas materiales.
Mientras continúan las lluvias, Campo Grande enfrenta una doble tarea: asistir a los vecinos cuyas viviendas resultaron dañadas y recuperar las condiciones de trabajo y circulación en las colonias, donde los perjuicios sobre los cultivos, los invernaderos y los caminos rurales todavía no pudieron ser dimensionados completamente.








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