Cinco organizaciones de productores yerbateros y trabajadores rurales de Misiones salieron al cruce del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, por vincular la llegada de la yerba mate argentina al mercado chino con el DNU 70/2023. Las entidades rechazaron esa interpretación y recordaron que las primeras operaciones comerciales con el país asiático se concretaron en 2005, casi dos décadas antes de la implementación de la política desreguladora del Gobierno nacional.
El cuestionamiento fue formulado mediante un documento conjunto firmado por referentes de distintas asociaciones del sector, quienes sostuvieron que la apertura de mercados internacionales es el resultado de un proceso desarrollado durante décadas por empresas, cooperativas, productores, trabajadores e instituciones, y no una consecuencia exclusiva de las modificaciones regulatorias introducidas a partir de diciembre de 2023.
La reacción surgió a raíz de una publicación que las organizaciones atribuyen a Sturzenegger en la red social X, en la que, según señalaron, el funcionario presentó el ingreso de yerba mate argentina a China como uno de los resultados de la desregulación. “El ministro cree haber encontrado el agujero del mate y descubierto, gracias a su decreto, un mercado que la producción yerbatera argentina ya conocía desde hacía décadas”, cuestionaron los firmantes.
Un antecedente comercial documentado en 2005
El argumento histórico planteado por las organizaciones encuentra respaldo en una publicación del diario La Nación, titulada “La yerba mate llegó a China”, en la que se informaba sobre el desembarco comercial del producto argentino en el mercado asiático. Según aquella publicación, el Grupo de Exportadores Argentinos (GEA) había concretado un acuerdo de distribución que permitía comercializar yerba mate en saquitos en aproximadamente mil supermercados y herboristerías de las provincias chinas de Tian Jin y Jian Gsu.
El artículo, firmado por el periodista José Crettaz, detallaba que la empresa argentina había suscripto un contrato por diez años con un distribuidor chino, que contemplaba la importación de tres contenedores mensuales, equivalentes a unas 60 toneladas de yerba mate, para su fraccionamiento y comercialización bajo la marca Mate Tea.
La operación había comenzado a materializarse en abril de 2005, cuando el producto llegó a las góndolas de comercios del país asiático. De esta manera, existen antecedentes concretos de comercialización de yerba mate argentina en China anteriores al DNU 70/2023, lo que permite establecer que ese mercado no comenzó a ser explorado a partir de la desregulación.
El trabajo previo del sector y el papel del INYM
En su documento, las organizaciones también reivindicaron el trabajo desarrollado durante años por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para promover el consumo, mejorar la calidad del producto y ampliar los mercados internacionales.
Como antecedente mencionaron el Plan Estratégico para el Sector Yerbatero Argentino 2013-2028, presentado en 2014 tras un proceso de elaboración que, según recordaron, contó con la participación del INYM, los gobiernos de Misiones y Corrientes, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
Entre sus objetivos se encontraban la diversificación de productos, la conquista de nuevos destinos comerciales, el mejoramiento de los procesos productivos, el fortalecimiento de los estándares de calidad y la consolidación de una cadena yerbatera competitiva y sustentable.
Los firmantes señalaron que una revisión de ese plan realizada en 2022 volvió a identificar como prioridades la promoción de misiones comerciales, las rondas de negocios internacionales, la adaptación de productos a las exigencias de otros mercados y el desarrollo de protocolos de análisis de calidad.
“La exportación de yerba mate no nació con el DNU 70/2023, ni es el resultado de una supuesta magia desreguladora”, sostuvieron.
Para las entidades, el crecimiento de las ventas externas responde a una construcción comercial e institucional de largo plazo, cuya continuidad consideran amenazada por las modificaciones introducidas en el funcionamiento del INYM.
Críticas a la pérdida de facultades del organismo
El pronunciamiento también retomó los cuestionamientos que distintas asociaciones yerbateras vienen formulando contra el DNU 70/2023 y las reformas posteriores impulsadas por el Ministerio de Desregulación. En particular, señalaron que las modificaciones alteraron las herramientas de intervención del INYM sobre la cadena productiva, especialmente aquellas vinculadas con la protección de los productores primarios y los trabajadores rurales.
Según su interpretación, la reducción de las facultades regulatorias favorece a los actores que concentran mayor capacidad de negociación, tanto en la compra de materia prima como en la comercialización del producto terminado.
Las organizaciones sostuvieron que el organismo había sido creado mediante la Ley 25.564 para intervenir en una actividad caracterizada por profundas diferencias de poder económico entre sus integrantes. En ese marco, cuestionaron que el Poder Ejecutivo modificara por decreto atribuciones establecidas por el Congreso y plantearon objeciones sobre la justificación constitucional de esas decisiones.
Advierten sobre los controles de calidad y el prestigio internacional
Otro de los ejes del documento está relacionado con las posibles consecuencias de las reformas sobre los mecanismos de fiscalización y control de la calidad de la yerba mate. Las entidades cuestionaron el proyecto de reordenamiento normativo impulsado por el Ministerio de Desregulación y advirtieron que algunas de las modificaciones propuestas podrían debilitar procedimientos de inspección, muestreo y verificación utilizados por el INYM.
A su entender, reducir esas capacidades podría afectar la confianza construida por la yerba mate argentina en los mercados internacionales, donde la calidad, la inocuidad y los estándares productivos resultan relevantes para sostener las relaciones comerciales.
Los firmantes también plantearon que la protección de los consumidores no puede quedar limitada a la información disponible en el momento de comprar el producto, sino que requiere mecanismos de fiscalización adecuados. En ese sentido, vincularon la discusión sobre la desregulación con la necesidad de preservar herramientas técnicas que permitan supervisar la calidad de la materia prima, las condiciones de elaboración y la inocuidad del producto terminado.
Cinco organizaciones respaldan el cuestionamiento
El documento está firmado por Hugo Sand, titular de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones; Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero; Antonio Franza, de la Asociación de Yerbateros del Alto Uruguay; Julio Alfredo Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte; y Salvador María Torres, secretario general del Movimiento Agrario de Misiones (MAM).
Las entidades vienen expresando su rechazo a distintas medidas de desregulación de la actividad, en medio de los reclamos de los productores por los precios de la hoja verde y las condiciones de comercialización. En esta oportunidad, el cuestionamiento se concentró en la atribución política de los resultados exportadores y la defensa del proceso de desarrollo comercial anterior a las reformas.
“El prestigio de un producto no se decreta. Se construye con trabajo, conocimiento, controles y responsabilidad”, afirmaron en el pronunciamiento.
La controversia vuelve a colocar en discusión el papel del INYM y de las políticas públicas en la expansión internacional de la yerba mate argentina, aunque el antecedente comercial de 2005 introduce un elemento concreto: la presencia del producto en China tiene una historia anterior a la desregulación de 2023, independientemente de cómo hayan evolucionado las ventas externas durante los últimos años.
El comunicado completo aquí 👇
















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