
Las escuelas de Misiones forman parte del esquema que el Gobierno tiene preparado para recibir a familias que eventualmente deban abandonar sus viviendas ante crecidas e inundaciones, mientras más de 300 docentes ya fueron capacitados para intervenir en la organización de esos centros de evacuación. El trabajo es coordinado entre Protección Civil y el Ministerio de Educación y se integra al Plan de Emergencia provincial activado en mayo ante el desarrollo del fenómeno de El Niño.
El subsecretario de Protección Civil, Enrique “Kike” Parra, explicó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que una parte de la capacitación docente se realizó de manera virtual junto con el Ministerio de Seguridad de la Nación y otra de forma presencial a cargo de los equipos provinciales. La preparación apunta a que, llegado el momento, los establecimientos que sean utilizados como centros de evacuación cuenten con personal que conozca cómo organizar la recepción y permanencia de las familias.
El Ministerio de Educación ya dispuso que las escuelas puedan ser utilizadas con ese fin, aunque cada intendente tendrá la posibilidad de seleccionar otro espacio si las características de la emergencia o de la localidad así lo requieren. Esa previsión cobra especial importancia sobre la costa del río Uruguay, donde Parra identificó a El Soberbio, Alba Posse, Panambí y San Javier entre los municipios con población potencialmente expuesta a una crecida importante. Si bien sostuvo que los mecanismos de actuación ya están definidos, reconoció que el comportamiento de esa cuenca continúa siendo uno de los puntos que mantiene en alerta a los organismos provinciales.
La preparación de las escuelas es, a su vez, una de las piezas de un dispositivo mucho más amplio que involucra a fuerzas de seguridad, ministerios y organismos provinciales. Parra aclaró especialmente que la segunda etapa del plan presentada recientemente por la Policía de Misiones no constituye un esquema paralelo, sino que corresponde a las tareas específicas que la fuerza desarrolla dentro del Plan de Emergencia vigente en la provincia.
Misiones cuenta con ese mecanismo desde 2016 y, frente al escenario climático actual, fue activado por el gobernador Hugo Passalacqua el 27 de mayo, con participación de las máximas autoridades de las fuerzas federales y provinciales, ministerios y organismos con capacidad de intervención. A partir de allí, cada institución despliega sus propios protocolos dentro de una planificación común. Así ocurre con Policía, Prefectura, Gendarmería y Ejército, que disponen de planes de contingencia específicos, y también con Salud Pública, que ya presentó las acciones que le corresponden dentro del mismo dispositivo.
En el caso de la Policía, Parra recordó que la fuerza trabaja desde febrero en el relevamiento de sectores vulnerables junto con los municipios y destacó su presencia territorial a través de unidades regionales y comisarías. Según explicó, alrededor de 10.000 efectivos pueden quedar a disposición frente a una emergencia y suelen ser los primeros en llegar a los lugares afectados, desde donde aportan información sobre la situación. Su participación también se extiende a la seguridad de las viviendas cuando las familias son evacuadas, debido a que el temor a sufrir robos es, según señaló, uno de los motivos por los cuales algunas personas se resisten a abandonar sus casas cuando comienza a subir el agua.
Enero podría continuar dentro del período más complejo
Mientras se profundiza la preparación territorial, los modelos meteorológicos continúan ajustando la posible evolución de El Niño. Parra recordó que inicialmente octubre, noviembre y diciembre aparecían como los tres meses de mayor intensidad, pero explicó que octubre transcurrió hasta ahora con condiciones menos críticas de las que se proyectaban. A partir de ese comportamiento, señaló que existe la posibilidad de que una parte de ese período de mayor actividad se extienda hacia enero.
El funcionario insistió en que se trata de pronósticos que se actualizan a medida que se acortan los plazos y que no existe certeza de que el escenario finalmente se cumpla. De acuerdo con los modelos que vienen siguiendo desde comienzos de año, indicó que enero todavía podría presentar un Niño intenso, mientras que luego el fenómeno tendería a perder fuerza gradualmente y sus efectos podrían prolongarse durante los primeros meses de 2027.
Ese escenario mantiene bajo vigilancia no solamente las zonas inundables. Entre las situaciones que más preocupan actualmente a Protección Civil, Parra incluyó los cortes de rutas, debido a que sus consecuencias se trasladan al transporte y a distintas actividades económicas aun cuando no existan viviendas directamente afectadas. Como ejemplo mencionó las interrupciones registradas durante los últimos días y el trabajo realizado por Vialidad junto con municipios como Piray, Caraguatay y Montecarlo para habilitar recorridos alternativos.
A ese riesgo se suman los episodios de viento fuerte, granizo y lluvias intensas, que pueden producir daños en cualquier punto de Misiones independientemente de su cercanía con los grandes ríos. Parra recordó que aproximadamente dos meses atrás la provincia atravesó un fin de semana bajo alerta amarilla por viento aun sin tormentas desarrolladas y que, durante esas jornadas, se registraron voladuras de techos, caídas de cables y ramas. Según explicó, este tipo de eventos también forma parte de los fenómenos que vienen siguiendo por su mayor intensidad.
La planificación alcanza por eso a prácticamente todas las áreas del Estado. Agro y Producción trabaja junto con SENASA y otros organismos sobre la respuesta destinada a productores, animales y actividades rurales; Vialidad concentra tareas sobre caminos e infraestructura; Salud Pública interviene en vacunación y asistencia sanitaria; mientras Educación avanza tanto en la disponibilidad de edificios como en la formación de quienes podrían recibir a los evacuados. Desde que el Plan de Emergencia fue activado, las distintas áreas permanecen bajo la instrucción de mantenerse disponibles ante cualquier contingencia.
Por ahora, señaló Parra, todo ese dispositivo se sostiene con recursos provinciales, aunque no descartó que Misiones pueda realizar planteos a la Nación en caso de que la situación lo requiera. Consultado específicamente por fondos nacionales, mencionó además un reclamo que lleva adelante el Ministerio del Agro relacionado con una normativa sobre granizo. Aclaró que no maneja directamente ese expediente y que, según la información que recibió, esos recursos no estarían llegando.
Con los pronósticos todavía sujetos a ajustes y la posibilidad de que la etapa de mayor intensidad se prolongue hacia enero, la preparación provincial continúa apoyándose en ese esquema articulado. En el caso de las escuelas, el trabajo ya dejó una primera estructura concreta: establecimientos identificados para funcionar como centros de evacuación y más de 300 docentes formados para intervenir si la creciente obliga a trasladar familias.




















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