El último Levantamiento de Índice Rápido de Aedes aegypti (LIRAa), realizado en septiembre en esta capital, arrojó un nivel de infestación de mosquitos de 7,4% promedio, un porcentaje similar al reportado en septiembre del año pasado.
Pero este LIRAa es la foto de septiembre, cuando las lluvias del fenómeno de El Niño recién comenzaban a llegar.
Los resultados fueron dados a conocer ayer por el director de Epidemiología y Vigilancia de la Salud de la Municipalidad posadeña, Fabricio Tejerina, quien detalló que hay zonas con índices aédicos muy por encima del 7% como los barrios de la zona sur, “principalmente la delegación de Dolores Sur, Dolores Norte cuyos índices llegaron a 11%, Miguel Lanús, parte de Itaembé Miní y también encontramos índices aédicos más altos que el promedio en Villa Urquiza”, detalló.
“En abril, el LIRAa nos dio un índice aédico más alto para Posadas, de 12,8%, pero son los registros que solemos tener al finalizar el verano, cuando es el pico de reproducción del mosquito. Y luego baja al finalizar el invierno, cuando las condiciones climáticas son más desfavorables para el mosquito, como vemos ahora en este LIRAa”, indicó.
Los barrios que en este LIRAa mostraron más alta infestación de Aedes fueron los mismos que en abril llegaron a índices aédicos del 20%.
Dónde están los criaderos
El 64,9% de estos criaderos de mosquitos fueron encontrados en objetos de uso cotidiano (recipientes móviles) en los domicilios “sabemos que son objetos que la gente no descartará porque los usan, por eso es tan importante que los limpien con frecuencia: bebederos de los animales, tachitos que juntan agua del aire acondicionado, baldes, plantas en agua, entre otros”, detalló.
En este sentido, señaló que la única manera de bajar el nivel de infestación es que la población haga el trabajo de limpieza en su casa, “dar vuelta los recipientes y evaluar el nivel de riesgo… el gran problema que tenemos es que la gente no ve el riesgo en un balde con agua transparente”.
Recomendó que estos recipientes sean limpiados -como mínimo- una vez por semana y después de cada lluvia por si quedó agua acumulada. “La Municipalidad de Posadas invierte mucho en la salud, tenemos descacharrado totalmente gratuito, puntos limpios, hacemos un trabajo cotidiano en los barrios donde avisamos que pasará el camión juntando objetos grandes en desuso, además del monitoreo domiciliario para que las familias entiendan qué deben hacer para evitar que se reproduzcan los mosquitos en sus patios y en su hogar”.

“No hay dudas de que El Niño generará dificultades”
Tejerina anticipó que “no hay duda de que el fenómeno de El Niño generará dificultades, ya estamos viendo lo que pasa en el norte de Sudamérica y Centroamérica con los grandes brotes de dengue por lo que tenemos que estar preparados como sociedad para hacer frente a estas enfermedades”.
En función de los informes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre el avance de los brotes de dengue en América, Tejerina anticipó que “esperamos que en diciembre/enero también tendremos casos en nuestra provincia, pero lo importante es que la población esté preparada… que los que tienen síntomas concurran a los centros de salud, que se aíslen, que usen repelente, que la gente limpie sus patios para que no haya mosquitos en su hogar, en su lugar de trabajo o de estudio”.
Cada vez más resistentes
Evitar los criaderos de mosquitos transmisores del dengue es la estrategia más simple para evitar la propagación de la enfermedad. Esto adquiere aún más relevancia cuando se consideran otras dos cuestiones: los mosquitos muestran resistencia a los insecticidas que se usan para combatirlos (este es un fenómeno mundial y en Misiones, ya fue confirmada la presencia de mosquitos resistentes en Posadas y Puerto Iguazú) y en Argentina hay una sola familia de veneno autorizada para combatir el mosquito, casualmente la que ya no está haciendo efecto.
Al respecto, Tejerina recordó que “desde 2009 que se gestiona en el país para que se autorice otra familia de venenos que no sean solo la de la familia de los piretroides porque el problema de la resistencia va en aumento. Creo que es una cuestión burocrática más que de interés económico, pero lo cierto es que hasta el momento su tratamiento no es una prioridad del Ministerio de Salud de la Nación”, señaló en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.















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