El papa León XIV recibió este sábado el alta médica tras permanecer cuatro días internado en el Policlínico Gemelli de Roma, donde fue operado de un tumor maligno en el pulmón derecho. La evolución favorable permitió adelantar su salida del hospital, aunque la recuperación del Pontífice mantiene abierta una incógnita que genera especial expectativa en Sudamérica: si podrá concretar la gira apostólica prevista para noviembre, que incluye una visita a la Argentina.
Durante las últimas horas circularon versiones sobre una posible suspensión o postergación del recorrido, que comenzaría el 6 de noviembre en Uruguay y continuaría por Argentina y Perú. Sin embargo, hasta este sábado la Santa Sede no había comunicado oficialmente ninguna modificación del itinerario.
La incertidumbre se profundizó después de conocerse que la intervención quirúrgica, realizada el martes 13 de octubre, permitió confirmar que el nódulo detectado en uno de sus pulmones era un adenocarcinoma, un tipo de cáncer pulmonar.
Aunque los primeros informes médicos fueron favorables, todavía quedan pendientes estudios que permitirán determinar las características del tumor y establecer si la cirugía fue suficiente o si será necesario realizar tratamientos complementarios.
El alta médica y su regreso al Vaticano
La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que la decisión de autorizar la salida del hospital se tomó después de evaluar los análisis de sangre, una radiografía de tórax y el estado clínico general del Pontífice.
Los médicos Luigi Carbone, director de Salud e Higiene del Vaticano, y Stefano Margaritora, responsable del equipo de cirugía torácica que realizó la intervención, confirmaron que León XIV se encuentra en condiciones de continuar su recuperación fuera del centro médico. El regreso al Vaticano estaba previsto para las primeras horas de la tarde de este sábado, horario de Roma.
La recuperación se produjo en menos tiempo del estimado inicialmente, ya que después de la cirugía se había previsto una internación de aproximadamente una semana.
Durante los últimos días, los partes médicos indicaron que el Papa recuperó progresivamente su autonomía para realizar actividades cotidianas, retomó su alimentación habitual y continuó con sesiones de fisioterapia respiratoria.
El viernes, incluso, celebró una misa en una sala acondicionada en el décimo piso del hospital, acompañado por personal sanitario y miembros de la Gendarmería vaticana. Las imágenes difundidas por la Santa Sede mostraron al Pontífice durante esa celebración.
La próxima aparición pública está anunciada para mañana, domingo 18 de octubre, cuando rezará el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico. Será su primera presentación pública después de la operación.
¿Se suspende la visita a la Argentina?
La situación médica de León XIV generó interrogantes sobre el viaje apostólico programado entre el 6 y el 17 de noviembre, que contempla actividades en Uruguay, Argentina y Perú.
Las versiones sobre una eventual suspensión cobraron fuerza durante los últimos días, especialmente después de que se conociera el diagnóstico oncológico. Distintos medios internacionales señalaron que la exigencia física de una gira de estas características podría obligar al Vaticano a revisar la agenda.
El recorrido incluye traslados aéreos, celebraciones multitudinarias, reuniones institucionales y encuentros pastorales durante casi dos semanas.
En ese contexto, el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, se refirió a la posibilidad de introducir ajustes vinculados con la salud del Pontífice. No obstante, las informaciones posteriores aclararon que los preparativos de la gira continuaban y que no existía una decisión oficial de cancelarla.
De acuerdo con el programa difundido por la Santa Sede, León XIV tiene previsto llegar a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre y permanecer en la Argentina hasta el miércoles 11.
Durante esos días están contempladas actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, entre ellas encuentros con autoridades nacionales, celebraciones religiosas y una visita al santuario de Nuestra Señora de Luján.
La eventual llegada del Pontífice tiene además un significado histórico: sería la primera visita de un Papa a la Argentina en casi cuatro décadas, después del viaje de Juan Pablo II en 1987.
Por ahora, el itinerario oficial continúa publicado sin modificaciones. Sin embargo, el alta hospitalaria no constituye una garantía de que pueda cumplir con todas las actividades previstas.
Los estudios que pueden definir su agenda
Uno de los puntos centrales para determinar los próximos pasos será el resultado de los análisis anatomopatológicos del tejido extraído durante la operación.
La intervención del 13 de octubre consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica quirúrgica asistida por video. El procedimiento se desarrolló sin complicaciones, según informó oportunamente el Vaticano.
No obstante, los especialistas necesitan completar los estudios para establecer si será necesario incorporar algún tratamiento oncológico adicional.
De acuerdo con la información difundida por medios internacionales, los resultados podrían conocerse entre el 23 y el 27 de octubre, es decir, pocos días antes del inicio previsto de la gira sudamericana.
Esos informes, junto con la evolución posoperatoria y las recomendaciones del equipo médico, serán elementos relevantes para evaluar la posibilidad de realizar un viaje de semejante intensidad.
El alta médica representa un avance importante en la recuperación de León XIV, pero no despeja por completo las dudas sobre su agenda internacional.
Mientras el Vaticano mantiene oficialmente el programa de noviembre, la atención se concentra ahora en los próximos controles médicos y en una eventual comunicación de la Santa Sede que confirme la continuidad del recorrido o anuncie modificaciones.
Para la Argentina, donde se espera una visita papal desde hace casi 40 años, la expectativa sigue abierta.
Fuentes: Vatican News, Associated Press y El País






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