
La creciente de los ríos Paraná y Uruguay ya obligó a evacuar familias en distintos puntos de Corrientes, pero la planificación provincial dejó de concentrarse únicamente en las localidades que hoy tienen agua sobre zonas costeras. Defensa Civil identificó 30 municipios con alta vulnerabilidad frente a inundaciones por crecidas, excesos de lluvia, tormentas severas y granizo, un mapa preventivo que abarca a casi cuatro de cada diez comunas correntinas y que busca anticiparse a una emergencia que podría prolongarse durante varios meses.
El relevamiento cobra especial importancia después de varios días en los que el avance del agua obligó a trasladar familias en distintos sectores ribereños. PRIMERA EDICIÓN informó esta semana que la crecida en la zona de Ituzaingó y Apipé Grande había activado operativos de evacuación y asistencia, después de que el nivel subiera alrededor de dos metros en apenas 48 horas.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovinson, explicó que la provincia atraviesa por ahora un escenario dentro de lo previsto, aunque todavía lejos de poder considerar superada la emergencia. El Paraná continúa en creciente y, según las proyecciones con las que trabaja el organismo, esa condición podría sostenerse al menos durante una semana más, antes de que el comportamiento de las lluvias en la alta cuenca permita determinar cómo continuará evolucionando.
Mientras tanto, la cantidad de personas que debieron abandonar sus hogares ya superó las 140 mencionadas inicialmente en medios correntinos y el funcionario anticipó que el número podría incrementarse durante las próximas 48 horas.
Lovinson evitó identificar una única localidad como la más afectada porque la situación cambia según el comportamiento de cada río y las condiciones particulares de las zonas ribereñas. Sí precisó que Paso de los Libres tiene unas 30 personas evacuadas, mientras que San Antonio de Itatí incorporó nuevos casos durante la noche y Paso de la Patria podría requerir nuevos traslados si continúa avanzando el agua.
Aun así, consideró que la situación permanece bajo control gracias al trabajo previo realizado junto con los municipios. Campañas de concientización, identificación de sectores de riesgo y planificación de posibles evacuaciones permitieron, según explicó, que los operativos se activen antes de que las familias queden expuestas a escenarios más complejos.
La estrategia se apoya en un dato que Defensa Civil considera central: 30 de los 78 municipios correntinos fueron clasificados con alta probabilidad de vulnerabilidad frente a los efectos de este ciclo climático. El riesgo no se limita a las crecidas de los grandes ríos, sino que incluye inundaciones provocadas por lluvias intensas, tormentas fuertes y episodios de granizo.
Por eso, aunque hoy la atención esté concentrada en las poblaciones costeras, el organismo mantiene vigilancia sobre todo el territorio provincial.
Una emergencia que podría durar meses
Lovinson señaló que una de las particularidades del actual escenario es el tiempo con el que pudo anticiparse. Desde comienzos de año, Defensa Civil y distintas áreas del Gobierno correntino comenzaron a trabajar en medidas preventivas y obras, lo que permitió llegar a esta etapa con protocolos y estructuras de coordinación ya organizados. “Probablemente sea una de las primeras veces que una emergencia se anticipó con tanto tiempo”, expresó.
Esa preparación derivó en un comando unificado en el que participan Fuerzas Armadas, fuerzas de seguridad, bomberos, organizaciones no gubernamentales, Salud Pública y distintas áreas del Ejecutivo provincial. El objetivo es compartir información y ordenar recursos antes de que las necesidades se multipliquen sobre el terreno.
El funcionario advirtió, sin embargo, que la planificación no está pensada solamente para atravesar la creciente de esta semana. “Hay que entender que es una emergencia que se presenta quizás de largo plazo, con un par de trimestres encima”, explicó, al remarcar que el actual episodio de El Niño recién comienza a mostrar parte de sus consecuencias.
En ese contexto, la evolución de las precipitaciones en la alta cuenca resulta determinante. Si disminuyen las lluvias en territorio brasileño y paraguayo, la presión sobre los principales cursos de agua puede moderarse; si vuelven a intensificarse, la emergencia podría adquirir nuevamente otra dinámica.
La necesidad de anticipar esos movimientos explica también la coordinación con Misiones, Brasil y Paraguay. Lovinson destacó especialmente el intercambio de información con Defensa Civil misionera para seguir lo que ocurre aguas arriba y disponer de mayor margen antes de que los aumentos de caudal lleguen a territorio correntino.
“No puedo decir que estoy contento porque no nos gustaría estar pasando por esta situación, pero sí estoy muy satisfecho y conforme con el trabajo que se viene haciendo”, expresó sobre la coordinación regional.
La provincia también participa de instancias federales. Lovinson mencionó una mesa conformada a través de la Agencia Federal de Emergencia, denominada ENO, que esta semana realizó su quinta reunión en Chaco. Allí se intercambió información técnica y se coordinaron mecanismos de actuación con Fuerzas Armadas y de seguridad.
Respecto de los recursos económicos necesarios para sostener la emergencia, fue más cauteloso. Ante la consulta sobre eventuales fondos nacionales o reservas presupuestarias específicas, aclaró que no podía precisar montos ni mecanismos, aunque señaló que “los gobernadores están en comunicación con el Estado nacional y obviamente esperamos respuestas”.
Esa expectativa convive con una estrategia provincial que, según Lovinson, pretende reducir la cantidad de personas que lleguen a necesitar una evacuación. La premisa es que cuanto antes se conozca qué zonas presentan mayor riesgo y cómo evolucionan las cuencas, más margen tendrán los municipios para advertir, asistir o trasladar preventivamente a las familias.
“Anticiparnos en el manejo de la información nos permite tener mucha menos cantidad de personas en situación vulnerable”, señaló.
Una tregua para caminos y zonas inundadas
Las condiciones meteorológicas de estos días aportaron, por ahora, una pausa. La ausencia de nuevas lluvias importantes permite mejorar algunos caminos y comenzar a aliviar la situación de familias que todavía tienen agua dentro o alrededor de sus viviendas. Lovinson expresó además su expectativa de que esa estabilidad se extienda a la alta cuenca, porque una reducción de los aportes desde zonas superiores permitiría estabilizar temporalmente el sistema hídrico y ganar tiempo antes de una eventual nueva etapa de lluvias.
Dentro de ese panorama, Corrientes mantiene una diferencia importante respecto de lo que ocurrió durante los últimos días en algunos sectores de Misiones: por el momento no registra rutas cortadas y la red vial permanece transitable, según informó el director de Defensa Civil.
Ese dato no modifica, sin embargo, la perspectiva de fondo. La provincia ya supera los 140 evacuados, existe la posibilidad de incorporar nuevos casos en las próximas horas y el mapa preventivo incluye a 30 municipios donde distintos fenómenos asociados a El Niño podrían generar nuevas situaciones de emergencia.
Por eso, la estrategia correntina ya no se limita a responder a las localidades donde hoy está creciendo el agua. El desafío es sostener durante varios meses una estructura capaz de anticipar dónde podría aparecer el próximo foco crítico, mientras las lluvias en la alta cuenca continúen determinando el comportamiento del Paraná y del Uruguay.





Discussion about this post