
Como cada fin de semana largo o de vacaciones, el destino Iguazú sigue siendo el “caballito de batalla” a la hora de hablar del movimiento económico en materia turística. La ciudad de las Cataratas tuvo un balance positivo el fin de semana largo con más 12 mil ingresos al Parque Nacional Iguazú y una ocupación que rondó el 70%.
No obstante, el turismo en Puerto Iguazú enfrenta un escenario marcado por dos factores que condicionan las perspectivas para los próximos meses: la situación económica, que modifica los hábitos de consumo de los viajeros, y las intensas lluvias en Brasil, que mantienen bajo seguimiento el caudal del río Iguazú y el funcionamiento de los circuitos del PNI.
Así lo explicó el presidente del Iguazú Turismo Ente Municipal (Iturem), Leopoldo Lucas, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde habló del positivo fin de semana largo, aunque reconoció que el sector atraviesa cambios en el cuánto y el cómo gastan los visitantes.
En primer lugar, resaltó que “fue un muy buen fin de semana largo”, al precisar que más de 12.000 personas visitaron el Parque Nacional Iguazú durante las jornadas, pese a que el lunes permaneció cerrado por el elevado caudal del río Iguazú.
En número, dijo que el sábado ingresaron más de 4.000 personas y el domingo fueron 4.800. En tanto, la ocupación hotelera comenzó el viernes en torno al 66% y aumentó durante el fin de semana hasta superar el 70%, con algunos establecimientos que alcanzaron porcentajes superiores.
Sin embargo, detrás de esos números favorables, el titular del Iturem advirtió que la situación económica repercute en el movimiento turístico y obliga al sector a adaptarse a nuevas modalidades de viaje.
Lucas señaló que la retracción del turismo nacional se siente en los distintos destinos del país y que Iguazú no es ajena a esa realidad. Aunque el destino continúa entre los más elegidos, la disminución se manifiesta especialmente en los establecimientos vinculados con el turismo familiar.
“Seguimos siendo uno de los destinos más elegidos del país a pesar de esa situación”, afirmó, pero, explicó que la demanda no se comporta de la misma manera en todos los segmentos del alojamiento. “Cada vez que cierra una temporada tenemos hoteles de categoría tres, cuatro, cinco estrellas en un porcentaje interesante”, indicó.
En contrapartida, sostuvo que la situación es más compleja para las cabañas y los residenciales, que reciben principalmente a familias que viajan en sus propios vehículos. “Este turista nacional que viajaba en familia, que salía con su auto, que ya no lo hace o por lo menos no viene a un destino tan lejano como es Iguazú, eso también hay que tenerlo en cuenta”, explicó.
A ese panorama se suma una reducción en la cantidad de noches que los visitantes permanecen en el destino y en el dinero que destinan a sus vacaciones.
“No tenemos disminución en cantidad de visitantes nacionales, tenemos la disminución en la cantidad de noches promedio que nosotros habíamos logrado aumentar en los años anteriores y también en el gasto, en el consumo”, precisó Lucas.
En ese sentido, describió un cambio en el comportamiento de los viajeros: “El turista se vuelve más selectivo y mucho más medido en lo que va a gastar durante su visita”.
La situación también alcanza a los contingentes organizados, que ajustan sus itinerarios para mantener los precios de los paquetes turísticos. “Teníamos esos grupos históricos que venían de lunes a viernes y hoy, por una cuestión de tarifa, están haciendo los viajes desde lunes a jueves. Se recortaron un día ya”, detalló.
Para el sector, esa modificación tiene un impacto directo en la actividad económica local. “Eso significa una noche menos en el destino para poder mantener el precio del paquete y para poder mantener también el turista en ese paseo”, remarcó.
El turismo brasileño ayudó a sostener la ocupación
En medio de las dificultades del mercado nacional, Lucas destacó el trabajo de promoción que se desarrolló durante el año en Brasil, con participación en ferias, eventos y distintas acciones para posicionar a Iguazú como destino turístico. “En contrapartida, logramos aumentar un poquito el turismo internacional, principalmente con la presencia en Brasil”, señaló.
Otro factor favorable fue la coincidencia del fin de semana largo argentino con un feriado en Brasil, además de la realización de la Maratón de las Tres Fronteras, que reunió a 5.400 participantes.
La competencia partió de Ciudad del Este, pasó por Foz do Iguaçu y finalizó en el Hito de las Tres Fronteras, en Puerto Iguazú. Lucas consideró que el evento contribuyó al movimiento de visitantes y a mejorar la ocupación de distintos establecimientos. “Eso ayudó a que muchas propiedades pudieran tener un número mejor durante este fin de semana”, sostuvo.
A pesar de las lluvias persistentes del sábado y el domingo, los visitantes continuaron recorriendo las Cataratas y otros atractivos de la ciudad. Para el funcionario, esa respuesta contribuyó a que el balance fuera positivo, aun cuando el parque tuvo que suspender las visitas durante la jornada del lunes.
La crecida del río y la evaluación “día a día”
La situación hidrológica es otro de los factores que condicionan las perspectivas turísticas. Lucas explicó que la principal preocupación no está puesta únicamente en las precipitaciones registradas en Puerto Iguazú, sino en las lluvias que afectan a la cuenca del río Iguazú, especialmente en territorio brasileño. “Lo que más nos ocupa es este fenómeno de El Niño, con la cantidad de lluvias que se producen en la cuenca del río Iguazú, principalmente más que acá”, señaló.
El funcionario advirtió que los cambios en el caudal pueden modificar rápidamente las condiciones de visita y obligar a restringir sectores del Parque Nacional Iguazú.
La situación quedó en evidencia el lunes, cuando el caudal elevado impidió habilitar los circuitos inferior, superior y Garganta del Diablo, además de los paseos náuticos. Sin embargo, este martes por la mañana el parque reabrió y recibe nuevamente a los visitantes. En este sentido, Lucas aclaró que “esto no quiere decir que esté cerrado o abierto. Se va a ir evaluando día a día”.
Si bien el Parque ya volvió a abrir este martes con la presencia de muchos turistas, el funcionario remarcó que las lluvias que continuaban en Brasil podían provocar nuevos cambios. “Por ahora está habilitado, pero sabemos que sigue lloviendo allá en Brasil y eso puede hacia futuro provocar algunos cambios”, explicó.
Por ese motivo, recomendó consultar los canales oficiales de Visit Iguazú, Iguazú Argentina y el Parque Nacional Iguazú para conocer las novedades sobre los circuitos habilitados.
La comunicación, clave para sostener la demanda todo el año
Lucas reconoció que las crecidas del río pueden generar preocupación entre quienes planean visitar las Cataratas e incluso afectar la imagen turística del destino. Sin embargo, en ese contexto, insistió en la importancia de mantener una comunicación permanente para que los turistas conozcan las condiciones antes de organizar sus recorridos. “Somos muy medidos para ir comunicando día a día y hora a hora, en realidad, lo que va pasando”, afirmó.
En particular, destacó las tareas preventivas vinculadas con el desarme de las pasarelas del circuito Garganta del Diablo y la información difundida sobre el funcionamiento de los diferentes sectores. “Creemos que esto de haber decidido desde agosto trabajar primero en desarmar esas pasarelas del circuito de Garganta del Diablo, de hacer una comunicación correcta de cómo están funcionando los circuitos, eso nos permitió mantener esos números”, expresó.
En esa línea, se mostró optimista respecto de las perspectivas para octubre, noviembre y la temporada de verano. Consideró que Iguazú dispone de una oferta que permite mantener el atractivo durante todo el año, incluso cuando las condiciones del río limitan temporalmente algunos recorridos.
Más allá de las restricciones que puedan producirse en el Parque Nacional Iguazú, Lucas insistió en que Puerto Iguazú mantiene una oferta turística amplia, con gastronomía, actividades nocturnas, hoteles y otros atractivos habilitados. “El destino está abierto, eso es lo importante”, enfatizó.
Por otra parte, el funcionario también señaló que la temporada de verano representa una oportunidad para el destino, debido a la infraestructura hotelera, las piscinas y las propuestas recreativas que complementan la visita a las Cataratas.
La expectativa es que, aun en un contexto económico más restrictivo, parte de los viajeros que no puedan realizar viajes al exterior opten por destinos nacionales como Iguazú.
Mientras tanto, el seguimiento del río continuará siendo determinante para la habilitación de los circuitos y la planificación de las visitas.







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