El empleo registrado en la construcción mostró durante marzo de 2026 una leve recuperación a nivel nacional y Misiones se posicionó como la provincia con mayor crecimiento mensual del país. Sin embargo, detrás de ese repunte estadístico persiste un escenario de fuerte deterioro para el sector, marcado por la caída acumulada de puestos laborales, el freno de la obra pública y el avance de la informalidad.
Los datos surgen de un informe elaborado por Politikon Chaco en base a registros del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) y el INDEC. Según el relevamiento, el empleo formal del rubro creció 1,8% en marzo respecto de febrero, lo que representó la recuperación de 6.351 puestos de trabajo en todo el país. Además, el sector acumuló tres meses consecutivos de mejora, luego de las subas registradas en enero y febrero.
En ese contexto, Misiones encabezó el ranking nacional de crecimiento mensual con una expansión del 14,1%, muy por encima del promedio nacional. La provincia incorporó 667 puestos laborales en relación con febrero y alcanzó un total de 5.413 trabajadores registrados en la actividad. Detrás de Misiones quedaron San Luis, con una suba del 6,4%, y Formosa, con 5,2%. En total, dieciocho distritos del país mostraron mejoras mensuales durante marzo. Pese a esos números positivos, el propio informe advierte que el nivel de actividad continúa lejos de recuperar los valores previos al cambio de gobierno nacional. En comparación con noviembre de 2023, Misiones registra una caída del 30,4% en el empleo constructor, equivalente a la pérdida de 2.360 puestos formales. La situación también aparece deteriorada frente al promedio histórico del período 2007-2023. En ese análisis, la provincia exhibe una retracción del 41,3%, ubicándose entre las jurisdicciones más afectadas del país.
El último panorama fue ratificado por el secretario general de la UOCRA Misiones, Héctor Vallejos, quien describió una realidad mucho más crítica que la reflejada en el rebote mensual de marzo.
El dirigente sostuvo en FM 89.3 Santa María de las Misiones que la paralización de la obra pública golpeó de lleno al sector y aseguró que miles de trabajadores quedaron fuera del sistema formal. “Misiones no es una isla”, expresó al analizar el presente de la actividad. Según explicó, si bien la provincia mantiene cierto movimiento vinculado al turismo, el agro, la forestoindustria y algunos desarrollos privados, ese dinamismo no alcanza para compensar el volumen de empleo que históricamente generaban las obras financiadas por el Estado. “La construcción, específicamente en el área pública, tiene un parate total. No cayó, se hundió prácticamente”, afirmó Vallejos al describir la situación que atraviesa la provincia.
El referente sindical señaló además que el problema se replica en gran parte del país y comentó que únicamente algunas provincias vinculadas al sector energético logran sostener niveles aceptables de ocupación.
En el resto, indicó, predominan la retracción económica y la pérdida constante de puestos registrados. A su vez, advirtió sobre el crecimiento del trabajo precario y el deterioro de las condiciones laborales. “Creció el empleo precarizado, gente que hace cualquier cosa por tratar de llevar algo a la casa”, sostuvo durante una entrevista radial.
En paralelo, el informe de Politikon también analizó la evolución salarial del sector. En marzo, el salario promedio de la construcción en Misiones se ubicó en $1.075.748. Sin embargo, medido en términos reales, mostró una caída del 2,5% respecto del mismo mes de 2025.
La pérdida de poder adquisitivo también aparece al comparar los ingresos actuales con noviembre de 2023. En ese período, el salario real del sector en la provincia acumuló una baja del 2,9%. A nivel nacional, el sueldo promedio llegó a $1.276.979 y registró una caída interanual real del 4,4%.
Vallejos sostuvo que el deterioro laboral ya comienza a generar consecuencias sociales cada vez más visibles e indicó que desde el gremio reciben consultas y situaciones vinculadas a problemas de salud mental derivados de la desocupación y la falta de ingresos.
“No hay peor violencia que el hambre”, expresó el dirigente sindical al advertir sobre el impacto humano que deja la crisis del sector.
El titular de la UOCRA también explicó que la caída del empleo formal afecta seriamente el funcionamiento de las obras sociales sindicales, debido a que el sistema se sostiene a partir de los aportes de trabajadores registrados. Según señaló, mientras las prestaciones médicas aumentan constantemente, los ingresos de las entidades disminuyen por la pérdida de afiliados activos. En ese marco, recordó que Misiones llegó a tener cerca de 15.800 obreros registrados en actividad, aunque aseguró que hacia fines del año pasado la cifra apenas rondaba los 3.000 trabajadores formales.
“Cuando anda la construcción, anda todo”, remarcó Vallejos al señalar el efecto multiplicador que históricamente tuvo el sector sobre la economía provincial, el comercio y el consumo. Finalmente, adelantó que mantendrá reuniones con cámaras empresariales y organismos vinculados a la obra pública para analizar alternativas que permitan recuperar parte de la actividad, especialmente en proyectos habitacionales e infraestructuras que permanecen paralizados.
“Pantallazo”







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