El Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga consolidó en los últimos años una estrategia médica de alta complejidad para el tratamiento de pacientes con quemaduras graves mediante el uso de piel cadavérica y membrana amniótica, dos recursos biológicos utilizados como sustitutos temporarios de cobertura cutánea que permiten mejorar la recuperación y reducir significativamente los tiempos de internación.
El sistema funciona desde hace más de 15 años a partir de una articulación permanente con el banco de tejidos del Hospital Garrahan, que provee regularmente membrana amniótica y piel cadavérica al equipo médico misionero para la atención de pacientes con quemaduras extensas.
A ese esquema se sumó hace dos años un avance considerado clave dentro del sistema sanitario provincial: la procuración local de amnios a través del Banco de Sangre y Tejidos de Misiones, lo que permitió reducir tiempos de respuesta y fortalecer la autonomía médica de la provincia frente a casos críticos.
El responsable del Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva, Gustavo Abrile, explicó que el vínculo con el Garrahan se convirtió en un “eje estratégico” para el tratamiento de grandes quemados dentro del Parque de la Salud.
“Desde la constitución del servicio venimos trabajando interdisciplinariamente y particularmente con pacientes quemados hemos tenido siempre el vínculo estratégico con el Hospital Garrahan”, señaló el especialista.
La membrana amniótica -el tejido que rodea al feto durante el embarazo- posee propiedades biológicas que la convierten en un recurso terapéutico de gran valor en cirugía reconstructiva. Funciona como barrera contra infecciones, favorece la cicatrización y reduce el dolor en áreas con lesiones severas.
En pacientes con grandes porcentajes de superficie corporal quemada, el uso de estos sustitutos cutáneos temporarios puede modificar sustancialmente el pronóstico clínico.
“Esto permite una recuperación muchas veces en tiempos más óptimos que con otros insumos o técnicas quirúrgicas”, explicó la licenciada Karina Harasemchuk, integrante del servicio.
El impacto es especialmente importante en pacientes pediátricos. Según las estadísticas internas del área, los niños representan actualmente el grupo donde más se utilizan este tipo de coberturas biológicas.
“Principalmente amnios, porque al tener grandes porcentajes de quemaduras funciona muy bien como cobertura cutánea. La recuperación del paciente es mucho más rápida y también se acortan muchísimo los períodos de internación”, detalló Harasemchuk.
Los especialistas explican que, en los casos pediátricos, una cobertura eficaz durante las primeras intervenciones puede resultar determinante debido a la menor reserva fisiológica de los niños y al mayor riesgo de infecciones y complicaciones sistémicas.
Además del impacto sanitario directo, la reducción de días de internación también disminuye costos hospitalarios y libera camas críticas en un sistema de salud regional de alta demanda.
Hasta hace pocos años, la provisión de amnios dependía exclusivamente de Buenos Aires. Con la incorporación del Banco de Sangre y Tejidos provincial, Misiones comenzó a desarrollar una red propia de procuración y abastecimiento.
“Venimos trabajando articuladamente con el banco de sangre y tejidos de la provincia en la provisión de amnios para pacientes con quemaduras”, sostuvo Harasemchuk.
Desde el Parque de la Salud remarcaron además el rol de la Fundación Parque de la Salud en la incorporación de equipamiento e insumos especializados necesarios para sostener este tipo de tratamientos de alta complejidad en la provincia.
El esquema permite que tecnologías y recursos terapéuticos que suelen concentrarse en grandes centros urbanos puedan aplicarse también en el norte argentino, evitando derivaciones permanentes y ampliando la capacidad de respuesta del sistema sanitario local.





