Municipios toman medidas para hacerle frente a la grave sequía

En El Soberbio trabajan en la recuperación de vertientes. En Montecarlo declararon el alerta hídrica y avanzan con las obras de una toma en el río Paraná. En Iguazú continúan con la instalación de cañerías.

08/09/2021 07:00

OBRAS. El instituto Misionero de Agua y Saneamiento de Puerto Iguazú sigue colocando cañerías en el arroyo Mbocay.

La grave sequía que vive la región, debido a la falta de lluvias, afecta los depósitos de agua en los pozos perforados y municipios misioneros toman medidas para hacerle frente a esta problemática.

En El Soberbio iniciaron con trabajos de recuperación de vertientes ya que se secaron al menos 15 pozos perforados. “Tenemos problemas con las zonas más alejadas en las colonias ya que muchos pozos se secaron, comenzamos a recuperar vertientes para dar respuestas a más de 250 familias”, expresó a PRIMERA EDICIÓN, el intendente Roque Soboczinski. Detalló que las zonas damnificadas son las de colonia y escuelas rurales que se abastecen de estas perforaciones. “Esto es algo que viene desde hace al menos tres años, y se debe a la baja de los milímetros de lluvia que afectó a las reservas”, explicó.

Sin embargo, aclaró que el abastecimiento del agua potable en la ciudad está garantizado ya que el caudal del río Uruguay se mantiene en niveles considerables. “Esperamos que con las últimas lluvias registradas las reservas se recuperen”, enfatizó.

En consonancia, el jefe comunal de Montecarlo se refirió a las acciones que están llevando adelante en el municipio donde se declaró la alerta hídrica. “Es un paso previo para evitar de alguna manera llegar a la emergencia hídrica, para eso se está trabajando mucho con las comisiones vecinales y la difusión de medidas para cuidar al agua”, señaló.

Consideró a su vez que por el momento “el nivel del arroyo donde se toma el agua de la planta potabilizadora se mantiene en niveles óptimos, más allá de la sequía prolongada. No tuvimos problemas en todo este tiempo, eso es una buena noticia y una situación diferente por ahí a la que tienen otros municipios”.

En este contexto, Lovato destacó que están avanzando en la construcción de una toma de agua desde el río Paraná para atender la demanda del líquido vital sobre todo de cara al verano.

“Es una obra muy grande que tiene financiamiento de la Provincia y que está prácticamente concluida, faltan algunos detalles en el tablero eléctrico y la bajada hacia la toma en el río, esperamos que se termine este año y antes de que esto se ponga más grave”, apuntó.

En tanto, desde el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (IMAS) de Iguazú informaron que la provisión de agua se mantiene normal. No obstante, advirtieron que podrían verse perjudicados por los cortes de energía en la ciudad, aunque por lo pronto estos no fueron prolongados. En materia de obras, manifestaron que continúan con la colocación de la cañería de impulsión en el arroyo Mbocay.

 

Sin agua en Santo Pipó

Vecinos de Santo Pipó permanecen desde hace varios días sin agua potable debido a la quema de una bomba de la Cooperativa de Agua y Otros Servicios Públicos de Santo Pipó (CAPSP).
Al respecto, la intendente de Santo Pipó, Mabel Cáceres, confirmó que “el lunes se estuvo trabajando pero no se pudo solucionar”.

“Se quemó la bomba y en horas de esta tarde (ayer) viaja gente de la cooperativa y del municipio a buscar a Buenos Aires la bomba que subsidia el Gobierno provincial a través del IMAS”, precisó. Y aclaró que se trata de una toma ubicada en el arroyo Ñacanguazú que “tuvo una baja importantísima de agua por lo que absorbió mucho barro, y terminó perjudicando a la bomba”.

Mientras tanto los bomberos y personal del EPRAC asisten a los vecinos de los barrios que están sin el servicio. “Algunos reciben agua de una perforación que se realizó este año con un subsidio recibido por la cooperativa. Sin embargo esta no es suficiente para llegar a todos los usuarios”, dijo Cáceres.

Por su parte, los vecinos de la localidad expresaron su malestar sobre esta situación ya que según reclamaron hace cuatro días están sin servicio. “En enero pasado mandaron a la cooperativa 2.900.000 pesos, se ve que esa plata no alcanzó para comprar otra bomba de reserva o repuesto. Esto es un problema que lleva varios años, primero fue el agua color chocolate, ahora sale blanca, le ponen mucho cloro y es intomable y nosotros pagamos 900 pesos todos los meses”, contó Soledad Insaurralde, vecina de Pipó.