Cómo cayó el poder de compra del hornero

Los precios mayoristas aumentaron 3,1% durante junio, según el INDEC, y empujan la depreciación del billete argentino.

21/07/2021 07:00

canasta básica

 

El índice de precios mayoristas (IPIM) del mes de junio pegó un salto del 3,1% mensual, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Con estos incrementos, en los primeros seis meses del año, los precios mayoristas subieron 29,8% y el salto interanual es del 65,1%.

 

El índice de precios internos al por mayor (IPIM) tiene por objeto medir la evolución promedio de los precios de los productos de orígenes nacional e importado ofrecidos en el mercado interno.

 

En ese sentido, incluyen el impuesto al valor agregado (IVA), los impuestos internos y los impuestos a los combustibles netos de los subsidios explícitos. Por tratarse de bienes destinados al mercado doméstico, se excluye el valor de las exportaciones en el cálculo del peso relativo de cada actividad.

 

En mayo, la inflación de precios mayoristas se había desacelerado en 1,6 puntos con respecto al mes de abril, al ritmo de una menor devaluación del tipo de cambio.

 

En cuanto a los precios minoristas, la inflación de junio fue del 3,2% y ya acumula un 25,3% en los primeros seis meses del año, según informó el INDEC. En la variación interanual, el incremento del 50,2% fue el nivel más alto desde febrero del año pasado, si bien fue una desaceleración con respeto a mayo.

 

Desigualdad

 

No obstante, desde el Ministerio de Economía resaltaron la tendencia hacia la desaceleración del indicador de junio. Algo que también ven los economistas de consultoras privadas, aunque tienen la presunción de que ese proceso puede revertirse pasadas las elecciones primarias de septiembre, en un principio, y fundamentalmente las generales, de noviembre.

 

Dentro del índice mayorista IPIM, el aumento acumulado del año fue del 22% en alimentos y bebidas; 27,9% en tabaco; 29,2% en textiles; 20, 8% en cuero, artículos de marroquinería y calzado; y del 40,8% en madera y productos de madera (excepto muebles).

 

 

El hornero pierde vuelo

Con altas tasas de inflación sostenidas en el tiempo, el billete argentino de más alta denominación -el papel de $1.000- rápidamente dejó de ser suficiente para la compra de algunos alimentos básicos en el supermercado. En la lista de precios relevados en la última publicación del IPC del INDEC correspondiente a junio, aparecen una serie de productos con valores promedio por encima de los 1.000 pesos el kilo.

 

Estos productos son el kilo de salame a $1.098,53, en el Gran Buenos Aires; el kilo de queso Pategrás $1.142,73 y el kilo de queso Sardo $1.225,32.

 

Pero, tras realizar una búsqueda por cadenas de supermercados, se pudo encontrar también que el billete de mayor denominación es insuficiente para acceder a un kilo de carne de algunos cortes como colita de cuadril de novillito a $1.205; vacío a $1.105 o milanesa de peceto a $1.289. En la misma situación está una botella de aceite de oliva de un litro, de la calidad más premium, que cuesta 1.321,40 pesos.