Carta de lectores: Una triste realidad que vivimos

Señora Directora: Esta nota acompaña opinión e inquietud sobre la pandemia que está azotando a los habitantes, de nuestro querido planeta.

01/06/2021 16:56

Es muy grave y también aclaro haber leído medulosas opiniones sobre el tema.

También tengo opinión sobre orígenes y propósitos sobre la aparición de este grave mal.

Para ello tengo que volver a acontecimientos leídos sobre la marcha política de las grandes potencias del mundo, no hace mucho tiempo.

Parecía inminente un desenlace nuclear en nuestro mundo. No soy de decir de parte de quienes desafiaban la casi endeble paz de nuestro planeta y recuerdo que hasta el papa Francisco comentó que era posible e inminente una guerra nuclear (atómica).

Aparece el coronavirus y todos los comentarios y las inquietudes políticas de las potencias involucradas en las amenazas de guerra nuclear, se callaron o por lo menos nada se lee de aquellos feos rumores.

Motiva también mi opinión, que existen en el planeta nuestro, una gran cantidad de personas que quedaron afuera del circuito laboral por el avance de la tecnología de robot que desplazó la intervención humana en el trabajo y esa presencia humana con hambre en el planeta, molesta la conciencia de los que de alguna forma, manejan nuestro mundo, posiblemente proyectaron eliminar ese porcentaje ocioso y hambriento de algún modo.

Posiblemente se dieron cuenta que con átomos, contaminarían la tierra por lago tiempo, amén de matar al hombre ocioso.

Entonces, se proyectó una peste (que no sabemos, por las mutaciones, cuándo y cómo va a terminar) y que cantidad de personas por ello desaparecerán, pero los más vulnerables son los desocupados y hambrientos desplazados de la actividad del trabajo.

Mi opinión es simple, pero tengo una visión crítica del desenvolvimiento humano sobre la tierra y de la repartición de los derechos que tenemos para vivir con dignidad sobrada para más de diez mil millones de personas y que incapacidades o también voracidades económicas, llevaron al hombre a esta triste realidad en que vivimos.

 

Alfredo E. Halberstadt
San Vicente (Misiones)