“No podemos testearnos cada 72 horas por el daño y por el costo que implica”

Así lo afirman camioneros brasileños que mantienen cerrado el puente Tancredo Neves. Se niegan a someterse al testeo de COVID-19 que exige el Gobierno argentino y que tiene validez por sólo 72 horas. El prefeito de Foz do Iguazú intenta mediar.

16/04/2021 08:09

ATENTOS. La Associação Brasileira de Transportadores Internacionais (ABTI) advirtió que pueden producirse inconvenientes logísticos y de abastecimiento en los próximos días ante el requerimiento de los test en la frontera.

Por segundo día consecutivo, ayer los camioneros brasileños mantuvieron cerrado el paso sobre el puente Tancredo Neves que une las ciudades de Puerto Iguazú y Foz de Iguazú (estado de Paraná), en desacuerdo con la medida implementada por el Gobierno argentino que les exige presentar el resultado negativo de la prueba para SARS-CoV-2 efectuada hasta 72 horas antes de ingresar al país. El intendente de Foz de Iguazú, Chico Brasileiro, lleva adelante gestiones para descomprimir la situación. En Bernardo de Irigoyen y en otros pasos fronterizos, el tránsito de camiones por ahora sigue siendo normal.

Las cosas no variaron en el puente internacional ubicado en la Ciudad de las Cataratas, donde los choferes del transporte de carga internacional se resisten a cumplimentar con la medida, “no podemos testearnos cada 72 horas por el daño que genera a las personas y por el costo que implica, son 180 reales. Acá tenemos compañeros que cruzan prácticamente todos los días a Puerto Iguazú con carga y es imposible lo que proponen, es perjudicial”, indicó ayer Hilton Eidt, uno de los voceros de los camioneros brasileños, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

Además remarcó que “acá hay camiones que tienen otros destinos y están parados en la playa (de estacionamiento) y eso no es bueno porque tienen carga, a la cual están esperando en otras ciudades. Es un prejuicio para nosotros, para las empresas que nos contratan y para los que van a recibir. Tampoco están pudiendo pasar los camiones argentinos porque el puente (Tancredo Neves) porque está cerrado por completo”.

 

Inflexibles

Consultado hasta cuándo se mantendrán en esa postura, Eidt contó que “el prefeito (intendente) de Foz do Iguazú, Chico Brasilero, es quien está realizando gestiones ante el Consulado Argentino para hacerles entender que no se trata de un capricho nuestro, queremos que los test sean cada 30 días.Sabemos que es una decisión del Gobierno argentino a nivel nacional pero el prefeito está intentando contactarse con el gobernador de Misiones para hacerle ver el prejuicio que ocasiona en la zona porque esto puede extenderse”.

Además, dijo que “también se está hablando para que el gobierno nuestro (de Brasil) autorice la vacunación de COVID para los choferes de camiones. Con eso creemos que contribuiría para evitar hisoparnos cada 72 horas”.

Consultado si mantienen contacto con colegas que utilizan otros pasos de ingreso y egreso de Argentina, como Irigoyen, Alba Posse, San Javier, Santo Tomé o Paso de los Libres, para conocer si están cumpliendo con la exigencia de presentar el resultado negativo de COVID, Eidt manifestó que “tenemos un diálogo permanente y por ahora no hay acciones en conjunto pero puede haber en las próximas horas”.

 

Testeo privado en “Dionisio”

Por otra parte, en el paso entre las ciudades de Dionísio Cerqueira (Santa Catarina) y Bernardo de Irigoyen, el tránsito de camiones hacia y desde Brasil era normal en la víspera, cumpliendo los choferes extranjeros la normativa vigente de presentar el test negativo para COVID-19.

No obstante, se conoció que los empresarios del transporte de cargas del lado brasileño, llevaban adelante gestiones para contratar un servicio de hisopado privado para sus choferes.

En diálogo con Radio República, el coordinador de la playa de Bernardo de Irigoyen donde estacionan los camiones, tanto brasileños como argentinos, Gustavo Quintana, explicó que “por ahora en este lugar sigue todo normal, no hay protesta”.

Contó que “las empresas de transporte están viendo para contratar un laboratorio particular e instalarlo en un espacio que hay en la Aduana y que se le daba al Ejército de Brasil. Están buscando precios pero por el momento no hay inconvenientes”.