El consumo de carne vacuna registra su peor nivel en 18 años

La caída del poder adquisitivo impulsó un cambio de hábito en los argentinos.

09/04/2021 09:02

La crisis económica de la Argentina sigue impactando los bolsillos de los consumidores y el sector de la carne vacuna no es la excepción. Un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) reflejó que el volumen de carne absorbido por el mercado interno en los primeros tres meses del presente año fue el más bajo desde 2003.

En el primer trimestre del año, la producción de carne alcanzó las 725.000 toneladas de res con hueso, una caída del 0,4% interanual, de las cuales se destinaron a la exportación 198.000 toneladas. El mercado interno demandó unas 527.300 toneladas de res con hueso y con un promedio mensual de 175.800 toneladas.

Según Ciccra, se registró una baja interanual del 4,3% y habría sido el peor trimestre de los últimos 18 años.

“Hay que remontarse hasta enero-marzo de 2003, cuando la economía argentina comenzaba a recuperarse de la crisis de 2001-2002, para encontrar un promedio mensual inferior, que fue apenas 1,3% menor que el de enero-marzo de 2021. Puesta en términos absolutos, la baja interanual del consumo interno habría sido equivalente a 23.600 toneladas de res con hueso”, dijeron desde la Cámara.

Además, al hacer referencia a los motivos que desencadenaron esta situación, los integrantes de la entidad señalaron que “la continua retracción del poder adquisitivo de las familias y el mayor nivel de desocupación explican la contracción de la demanda de carne vacuna registrada en los últimos tres años, sumadas a los cambios de hábito de consumo”.

Y agregaron: “En tanto, el cambio de la política monetaria/cambiaria a partir de las PASO de 2019, primero, y la gran emisión de pesos para enfrentar los efectos de la pandemia y cuarentena, después, llevaron a los productores ganaderos a refugiarse nuevamente en la cría y engorde de la hacienda vacuna, lo que se tradujo en una menor oferta de corto plazo. A ello se sumó en enero del corriente año el conflicto en materia de transporte de mercaderías”.

Por otro lado, el informe reveló que el mes pasado el consumo por habitante, teniendo en cuenta el promedio de los últimos dos meses, llegó a los 49,3 kilos por año, un 2,5% de caída en comparación con marzo del año pasado, y en relación al pico alcanzado en marzo de 2008, la merma es del 25,5%.

A todo esto, la faena de hacienda se ubicó en el tercer mes del presente año en 1,14 millones de cabezas, una mejora del 4,1% interanual, pero al momento de corregir la serie por los días laborales, la faena cayó un 8,6% mensual y 8,9% interanual.

Precios

En relación a los precios que pagaron los consumidores en la primera mitad de marzo pasado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los datos que aportó Ciccra presentaron una gran diferencia entre los valores que se pueden conseguir en las carnicerías y en los supermercados.

El precio promedio de los cortes vacunos aumentó un 8% en las carnicerías en comparación con la segunda mitad de febrero y el incremento llegó a 9,2% cuando se compara con el promedio del segundo mes del año. Por su parte, los precios en los supermercados cayeron un 0,3% con relación a la segunda quincena de febrero y una suba de sólo 2,2% respecto al promedio de febrero.

Por su parte, el precio del pollo, en carnicerías y supermercados, subió un 2,3% con respecto a la segunda quincena de febrero y del 8% en carnicerías y 5,5% en supermercados en comparación con el mes completo de febrero.

Además, resaltan que los precios de los cortes porcinos, en carnicerías subieron en promedio un 1,4% y 2,3%, respecto a la segunda mitad de febrero y al mes anterior completo, y en supermercados, una baja promedio de 0,7% y 1,9%, respectivamente.

El informe concluye que al comparar los datos de marzo de este año con los de 2019, la carne vacuna aumentó un 69%, con un incremento del animal en pie en el Mercado de Liniers del 80,2% interanual, el precio del pollo se incrementó un 62%, y el promedio de los cortes porcinos, 52,9%.

En términos relativos, en el último año la carne vacuna se encareció con respecto a las otras dos alternativas, 4,2% con respecto al pollo y 10,5% con relación al promedio de cortes porcinos.

Contexto
Entienden que en la merma del consumo de carne vacuna, viene influyendo los cambios de hábito de consumo de los argentinos yendo a otras carnes, como son la de pollo y de cerdo, que son más accesibles.

 

Las proyecciones dan un escenario caótico para el sector 

Se prevé que en este año los niveles de consumo se sigan hundiendo aún más que el 2020 cuando había alcanzado el peor año de los últimos 100. Para los expertos ya estamos en el nivel más bajo de la historia.

De los 86 kilos en promedio que consumía cada argentino en la década de los 60, fue disminuyendo a medida que fueron pasando los años, según los datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). En la década del 70, cayó a 82 kilos mientras que en los 80, descendió a 78 kilos. Ya en los 90, la baja fue más abrupta mermando a 70 kilos.

En el nuevo milenio se acentuó aún más la caída y de los 65 kilos de carne bovina que ingirió por habitante, pasó a 57 kilos en 2010 y finalmente, a los 50 kilos en 2020. “En 60 años, perdimos 40% del consumo de carne vacuna”, calculó el economista Jefe del Instituto IERAL de la Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón. Y para este año seguirá la tendencia bajista y según las estimaciones que hace Garzón, caerá a 46 kilos.

Garzón precisó que en los años 90 el consumo de carne aviar era de 20 kilos y ahora está entre 45-49 kilos. En tanto, el consumo de carne porcina se incrementó de 7 kilos a 14-16 kilos en el mismo período.

“De las tres carnes, el precio de la de cerdo fue la que menos subió”, agregó pero remarcó que también tuvieron una fuerte alza tanto el pollo como el cerdo. En este sentido, las nuevas tendencias alimentarias empiezan a influir pero por ahora, de forma incipiente.