“A pesar de los políticos, la Argentina debe tener un sueño”

En 2020 la actividad económica del país va a caer un récord histórico del 10% porque la tasa de inversión de este año fue sólo del 12%. El discurso más famoso del Nobel, Martin Luther King, también aplica para la economía.

13/12/2020 06:00

El economista José Piñeiro Iñiguez (MBA de la Universidad de Harvard) habló en “Aire de Sábado”, por la FM 89.3 Santa María de las Misiones y señaló que la economía argentina va para atrás por la falta de inversión. También destacó el liderazgo de la empresa estadounidense Tesla y al científico pakistaní del suelo Rattan Lal por su trabajo en la agricultura regenerativa.

 

¿Qué nos dejó la semana económica?

No hay buenas noticias. La actividad económica en la Argentina sigue cayendo. En 2018 la actividad industrial cayó 5,8% del PBI, en 2019 se derrumbó 6,4% y este año va a caer un récord del 10%.

Este derrumbe económico va directamente de la mano de la caída de la tasa de inversión, ya que un país necesita una inversión del 17% para mantenerse en el mismo lugar donde estaba, amortizar bienes de capital y no retroceder.

Países con crecimientos pujantes, como China, tienen una tasa de crecimiento del 45%. En la región, los que mejor están son Chile, Perú o incluso en algún momento Brasil, con una tasa de inversión del 25%.

En la Argentina este año la tasa de inversión fue del 12%. Con esta cifra vamos para atrás. En 2021 claramente la actividad industrial no se va a recuperar por falta de inversiones de este año.

 

El sueño de Tesla

En diciembre la empresa estadounidense Tesla tuvo un rebrote en su producción y creció 7% en una semana, mientras que en el último año creció 800%.

Hoy el valor de la compañía de Elon Musk, que diseña, fabrica y vende automóviles eléctricos, componentes para la propulsión de vehículos eléctricos y baterías domésticas es de U$500.000 millones, mucho más que el Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina.

Para entender, Tesla es una compañía que sólo vende el 1,2% de los autos que se usan en el mundo, pero su valor es mucho mayor que la sumatoria de todas la compañías automotrices del mundo.

Esto significa que hay otro mundo. El discurso más famoso de Martin Luther King, “I have a dream” (“Yo tengo un sueño”), aplica también para la economía. Hay gente que puede tener un sueño asociado a la economía y hacerlo posible. Esto no es algo potencial sino que vos lo podés lograr.

 

¿El campo puede ser la solución?

A pesar de que la gente no lo sepa, la Argentina está involucrada en la revolución agroindustrial que comenzó con la creación del arado en el siglo IV a.C y siguió con el invento argentino de la siembra directa, como la segunda gran revolución. Y, quizás, la tercera revolución agroindustrial sea el mejoramiento de los suelos, es decir el reservorio de la producción de alimentos y el factor de mitigamiento del calentamiento global.

Actualmente, la máxima autoridad en el tema de la recuperación de los suelos en el mundo es el científico pakistaní Rattan Lal.

Su trabajo se centra en la agricultura regenerativa a través de la cual el suelo puede ayudar a resolver problemas globales como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la calidad del agua.

Lal obtuvo en 2009 el Premio Nobel de la Paz y en 2020 fue galardonado con el Premio Mundial de Alimentación y fue nombrado Embajador de Buena Voluntad del IICA en temas de Desarrollo Sostenible.

 

La relación de Lal con la Argentina

Justamente Lal ha tomado como ejemplo de la revolución agroindustrial para el siglo XXI y XXII a la Argentina por los trabajos de inyección de carbono en los suelos para ir recuperando la masa fértil que está haciendo la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID) en el establecimiento bonaerense La Oración, en Pergamino.

Esto significa que hay otro mundo posible y hay gente en la Argentina, ya no sólo en Estados Unidos, que tiene un sueño posible de construir una economía mejor.

Un sueño para que los hijos de nuestros hijos o los hijos de ellos puedan vivir en un país que se desarrolle de forma parecida al desarrollo que Tesla tiene hoy. Tesla nació con el lema “I have a dream”.

 

¿Tenemos un sueño posible?

La economía de Argentina, que pasa por el agro y la agroindustria, también tiene un “I have a dream” y probablemente lo pueda cumplir. A pesar de algunos políticos que no tienen un sueño para ejecutar y sí tienen una mala realidad para mostrar.

Los sueños hacen a los países ricos. Se trata de tener un sueño, poder atraparlo y ejecutarlo. La pregunta es: ¿la Argentina tiene un sueño para atrapar y una realidad posible para mostrar con los tipos de políticos que hoy manejan el país o no? ¿O estamos muy lejos de esto?

Hay países que lo lograron. Por ejemplo, Estados Unidos lo logra permanentemente a pesar de los políticos de turno que tenga.

Tesla es otro ejemplo del sueño posible. Es una empresa privada que funciona en el contexto de las normas de un país y logró que el valor de la compañía valga muchísimo más que el PBI de la Argentina y de todas las compañías de autos que llevan más de 100 años.

Argentina tiene otro sueño que lo está haciendo en las sombras que es la agroindustria. Dejemos que la agroindustria pueda soñar porque quizás en algún momento tengamos una realidad para mostrar, a pesar de los malos políticos.