Anto en Eldorado: vivirá con su hermana y verá a sus cuidadores

La familia Dávalos mantendrá un vínculo socioafectivo con la niña pero, hasta ahora, no podrá adoptarla.

05/12/2020 13:09

El sábado al mediodía, Antonella llegó a la casa de su hermana mayor en Eldorado, con quien se quedará hasta que la Justicia resuelva una apelación sobre la guarda otorgada a una pareja posadeña.

Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN contaron que la pequeña llegó bien y que desde el primer momento no mostró ninguna señal negativa respecto a esta medida.

Temprano por la mañana, el defensor oficial de primera instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Familia Nº 2, Ramón Alejandro Nazareth Casco y la hermana biológica de Antonella junto a su marido, la retiraron de Posadas para llevarla a Eldorado, donde vivirá junto a la joven de 19 años hasta tanto se resuelvan las controversias suscitadas en el trámite.

Durante el trayecto, la pequeña se mostró con buen ánimo, lo cual fue considerado como una señal positiva. Al llegar a Eldorado, un grupo de vecinos y gente conmocionada por el caso, recibió a las hermanas con globos y carteles de bienvenida.

 

En custodia de su hermana

Luego de la intensa jornada del jueves, la jueza Corina Jones aceptó el segundo pedido de Casco de otorgar la guarda judicial de Antonella a su hermana mayor, que en un primer momento había sido rechazado por la misma jueza. Sin embargo, cerca de medianoche Jones la acotó y ordenó la entrega inmediata y provisoria de Antonella a su hermana biológica de 19 años.

“Por lo pronto es una salida circunstancial. Ahora debemos hacer un análisis completo de toda la situación”, aseguró a FM 89.3 Santa María de las Misiones el defensor de los niños, niñas y adolescentes Marcelo Susini. Respecto a la demanda de Casco, Susini dijo que “cuando se pidió esta medida por primera vez fue rechaza porque no había un informe técnico que sea favorable pero aparentemente ahora se vio la viabilidad de que esta hermana quede al cuidado”.

Cabe destacar que antes de la llegada de la pequeña a su nuevo hogar provisorio, se procedió a realizar un informe socio ambiental y un informe psicológico a la hermana biológica, a fin de preservar la integridad y bienestar de Antonella. Es por ello, que en la ordenanza también se fijó un régimen de comunicación y contacto de la nena con el matrimonio Dávalos aunque no desde un vínculo parental, ya que la familia no podrá apelar a su guarda adoptiva.

“Pueden mantener un vínculo si esto es beneficioso para la niña, pero ya saben hace tiempo que no van a poder ser los padres adoptivos de la nena y me parece que sigan insistiendo en esto bajo este nuevo escenario, no se ajusta a los derechos de la pequeña”, señaló.

 

Un mal accionar

“Lastimosamente, la forma en que se procedió fue una situación gravísima”, aseveró a FM 89.3 Santa María de las Misiones, el defensor de los niños, niñas y adolescentes Marcelo Susini. Al respecto, aseguró que “no puedo establecer un actor particular y decir cuál fue exactamente el error, hubieron muchos factores”.

“¿Por qué no se resolvió antes la situación, por qué la nena estaba a cargo de esa familia, por qué ahora se llegó a esta resolución… ¿y si seguía pasando más tiempo?”, cuestionó.

En este sentido, el defensor apuntó contra el operativo policial que intervino en el proceso el jueves pero también mencionó el mal proceder judicial que, en primer lugar “determinaron sin estudio previo que la familia Dávalos asuma el cuidado de Antonella. Eso fue clave, porque por más que era un cuidado provisorio, debe tenerse en cuenta los factores psicosociales para definir si la familia está en condiciones. Eso no se cumplió”, dijo. Además, destacó que “el Juzgado de Eldorado estuvo mucho tiempo sin una jueza titular y eso es un factor a tener en cuenta, porque habían muchas resoluciones pendientes. Se demoró mucho”.

Por otra parte, también señaló el accionar de la familia Dávalos a quienes definió como “una familia obstaculizadora de contacto”, ya que recordó que “hubieron más familias anteriores a la nueva pareja de adoptantes que quisieron iniciar el proceso de vinculación pero justamente por lo conflictivo de la situación, no aceptaron. El matrimonio, a sabiendas de que no iban a ser los padres adoptivos, siguieron insistiendo y se transformaron en personas que obstaculizaron el proceso de Antonella”.

 

Una reflexión

Finalmente, Susini destacó que los hechos ocurridos durante la semana y que lograron una viralización y trascendencia internacional, no son excepcionales, sino que se trata de un caso que suele replicarse en muchas familias misioneras.

Por ello, el abogado consideró que “esto nos llama a hacer una reflexión para todos los casos en los que los niños, niñas y adolescentes están en una situación similar. Yo creo que a partir de ahora vamos a tener que hacer una revisión más ampliada de todos los procedimientos para garantizar el derecho de los niños, niñas y adolescentes y de la familia”, concluyó.

 

La pareja de adoptantes

A pesar de que fueron señaladas y criticadas, desde la defensoría aseguraron que la pareja de adoptantes también fue víctima de la inoperancia judicial. “Hay que tener en cuenta que en tres días pasaron de no tener una hija, a tenerla y a volver a quedarse solas”, señalaron.

También contaron que cuando fueron a buscar a Antonella a la casa de esta pareja posadeña, las mujeres le entregaron una bolsa con ropa que ya le habían comprado, emocionadas con la noticia de que tendrían una hija.