Contra la violencia y el acoso laboral

Si bien las definiciones de “violencia” y “acoso” varían entre países, la OIT las definió como “un conjunto de comportamientos y acciones inaceptables” que “tengan por objeto provocar, ocasionen o sean susceptibles de ocasionar, daños físicos, psicológicos, sexuales o económicos”.

08/03/2020 13:26

Durante su discurso en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, el presidente Alberto Fernández anunció que enviará al Congreso el proyecto de ley para la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) contra la violencia y el acoso laboral, adoptado en junio de 2019.

Esta ley tendrá un impacto en el ámbito laboral ya que identifica una serie de acciones que en muchos casos están naturalizadas.

Al respecto, la psicóloga Gabriela Oviedo Bustos comentó que “el empleado tiene miedo del jefe”. “La violencia laboral o mobbing es el hostigamiento psicológico, e incluso muchas veces puede llegar a ser el acoso físico o sexual. Se da de manera vertical, de manera ascendente (del empleado al jefe) o descendente (del jefe al empleado), o también horizontal (entre pares de trabajo)”, describió.

En este sentido, manifestó que muchas veces para no perder el puesto los trabajadores “se dejan maltratar”.

“Muchas veces hay amenazas, o se los trata de inútiles. La persona comienza a darse cuenta cuando ya no tiene más ganas de ir a trabajar, cuando tiene miedo, porque se los llena de trabajo o no le dan nada para hacer y lo aíslan. Empiezan a tener síntomas físicos como ataques de pánico, ansiedad, dolores de cabeza, y ahí las personas comienzan a consultar al médico primero, y cuando se dan cuenta que no es nada físico van a psicólogo”, detalló.

Para evitar llegar a esto, la experta expresó que “la persona tiene que trabajar en identificar este tipo conductas y evitar que continúen”.

“La persona tiene que tener una buena autoestima y si se siente mal tiene que buscar hablar con alguien, con un profesional, con un amigo o con alguien dentro del trabajo y de las instituciones, en estos lugares deben existir áreas de recursos humanos que se encarguen de atender estas cosas.

Está pasando esto, me siento así y qué podemos hacer para que deje de pasar”, reveló. Asimismo, Oviedo Bustos apuntó que en Misiones no existe ninguna ley de violencia laboral, aunque rescató que en el Ministerio de Trabajo de la Provincia existe un área específica de Violencia Laboral, que trabaja en consonancia con la cartera a nivel nacional, donde la persona que cree estar sufriendo esta situación puede acercarse a realizar la denuncia de manera escrita y a partir de ello se inicia un expediente y se convoca a una mediación entre las partes. Si no se llega a un acuerdo se eleva a instancias judiciales. También se puede hacer una denuncia en la Policía”, destacó.

Señaló que el tipo de violencia más común es la que se da de los jefes hacia los empleados.“Generalmente son malos tratos, alta exigencia, o también existen denuncias hacia compañeros que están muy cerca de los jefes y les esconden papeles o se los dejan aislados”, precisó.

Cabe mencionar que Gabriela Oviedo Bustos forma parte del Centro de Atención Psicosocial del Instituto de Previsión Social de Misiones (IPS) donde junto a un equipo de profesionales trabaja para atender este tipo de problemáticas. “Hay pocas denuncias del ámbito público, la mayoría provienen del sector privado”, apuntó.

 

Legislación

El Convenio 190 fue aprobado por la OIT en junio de 2019 y se aplica a todos los sectores y alcanza a todos los trabajadores-cualquiera sea su situación contractual- pero reconoce que son las mujeres las más expuestas a la violencia y al acoso laboral y, sobre todo, aquellas que se encuentran en situaciones más vulnerables, como quienes realizan tareas nocturnas o son migrantes.

Si bien las definiciones de “violencia” y “acoso” varían de país a país, la OIT definió esos conceptos como “un conjunto de comportamientos y acciones inaceptables” que “tengan por objeto provocar, ocasionen o sean susceptibles de ocasionar, daños físicos, psicológicos, sexuales o económicos”.

De ese modo, se abarcan el abuso físico o verbal, la intimidación y el hostigamiento, el acoso sexual, las amenazas y el acecho, sin perjuicio de otros actos.

“Cuando yo no me siento cómoda por cosas que me dicen en mi trabajo, por cosas que me hacen tengo que preguntarme si eso está bien. Generalmente el acoso sexual se da a través de las palabras, o a través de situaciones que se generan en el ámbito laboral, pero hemos tenido casos en donde una sola situación fue necesaria para que se acose sexualmente a la víctima, en estos casos corresponde una denuncia penal. Cuando yo no me siento bien debo preguntarme por qué, qué está pasando acá y a partir de eso actuar en consecuencia”, detalló la psicóloga.

La norma contempla que el trabajo no siempre se realiza en un lugar físico específico y, por lo tanto, sus disposiciones abarcan las comunicaciones profesionales, en particular las que tienen lugar mediante tecnologías de la información y la comunicación.

“Una ley para proteger a las víctimas de estas situaciones es muy importante para que puedan contar con un respaldo ya que muchas veces tienen miedo de ser despedidas. Así que contar con una ley que respalde este tipo de situaciones hará que sea más fácil denunciar. La víctima tiene que entender que no está sola y que puede pedir ayuda”, adujo la profesional.

 

1- ¿Qué es el acoso laboral?

El acoso laboral o mobbing es el conjunto de conductas abusivas (gestos, palabras, comportamientos) que atentan contra la dignidad, la salud física o psicológica de los trabajadores, poniendo en peligro su empleo y comprometiendo su futuro profesional.

 

2- Características específicas:

Existe intención de hacer daño.
Existe una relación de poder de una persona por sobre la otra.
Las conductas son reiteradas en el tiempo.

 

3- ¿Cómo se manifiesta?

Si detectás alguna de estas conductas hostiles en tu lugar de trabajo, podés estar siendo víctima de acoso laboral:

Te aíslan de oficina, te sacan el teléfono, te prohíben que te acerques a tus compañeros y que hables con ellos.

Atentan contra tus condiciones de trabajo, te asignan tareas imposibles, te sobrecargan cuando el trabajo podría ser repartido, y no te avisan cuando hay reuniones.

Te atacan personalmente con frases ofensivas, generan rumores con mala intención, te ponen apodos discriminatorios o te convertís en el centro de las burlas y comentarios machistas, sexistas y racistas.

Te intimidan con empujones o insultos, te roban o te rompen tus cosas.

 

4- Consecuencias

El acoso laboral es un problema que puede afectarte durante toda tu vida. Hay síntomas que van a ir apareciendo y si el acoso persiste, se van a agudizar cada vez más.

A nivel psíquico: podés sentir angustia, pánico, problemas para dormir.
A nivel físico: estrés, úlceras, dolor constante de estómago y cabeza.

A nivel social: incertidumbre y malestar con tu familia y/o amigos, roces y discusiones debido a tus cambios de humor.

 

5- Tenés derecho a:

Elegir libremente tu trabajo.

Condiciones de trabajo dignas y equitativas.

Respeto por tu integridad física, psíquica y moral.
Igualdad de trato.

Denunciar cualquier tipo de discriminación, exclusión o distinción basada en motivos de raza, color, identidad de género, orientación sexual, religión, opinión, descendencia.

 

Fuente: www.hablemosdetodo.gob.ar/acoso-laboral-info

Por Diana Fernández