Ana Laborde
Profesora de Yoga
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Al finalizar la sesión de Yoga seguimos disfrutando de la respiración profunda que nos sana, nos serena y nos limpia de las toxinas físicas y mentales que pudo habernos dejado la vida cotidiana. Sentados en la esterilla, buscamos la lectura habitual y en la página señalada habíamos leído estas palabras de Indra Devi: “La respiración profunda no solo alimenta nuestro sistema, sino que además lo limpia”. Ahora seguimos leyendo:
“Hace exactamente lo que una limpieza a fondo produce en una casa. Solo la respiración correcta puede conservar nuestro organismo bien ventilado y limpio”. La comparación nos deja pensando. Y al seguir leyendo vemos que Indra Devi citaba publicaciones de décadas atrás -considerando que sus escritos son de los años 80-, con artículos sobre el cáncer de los fumadores y acerca de que “el humo del tabaco irrita las mucosas de la boca, de la nariz y de la garganta… intensifica la bronquitis crónica y las enfermedades de las amígdalas… dificulta la digestión normal, contrae los conductos sanguíneos, perjudica al corazón y aumenta la tensión de la sangre”, además de “incrementar el cáncer de pulmón”.
Reflexionamos unos instantes y al continuar leyendo vemos que también citaba estudios que consideran que “el tabaco es un factor de mayor importancia en la formación del cáncer de laringe, de faringe, de esófago y de la cavidad bucal. Debería suponerse que el número de fumadores empedernidos disminuiría” después de estas publicaciones. “Pero no es así, porque está metido muy hondo en la naturaleza humana el pensar que es su vecino o amigo, y no Ud., el que sufrirá las consecuencias de dicho vicio. He aquí por qué no intentaré siquiera disuadir a los fumadores habituales, porque no lo dejarán…”. Levantamos la vista unos momentos y pensamos que así sucede frecuentemente, entonces al retomar la lectura encontramos estas palabras de Indra:
“Prefiero proponerle a Ud., si es que entra en esa categoría, que empiece inmediatamente a practicar los ejercicios de la respiración profunda y los haga varias veces al día. Esto ventilará sus congestionados pulmones y ayudará a disminuir los efectos perjudiciales del tabaco en gran escala. Creo que le interesará conocer que, además, cada cigarrillo que se fuma neutraliza como unos 25 miligramos de vitamina C en el cuerpo, según pruebas y análisis de laboratorios…”. Reflexionando acerca de que este dato no es nuevo, completamos la lectura de hoy con estas expresiones muy de Indra Devi:
“Permítame que le aconseje que dispense a su cuerpo el mismo cuidado y la misma atención que concede Ud. a su coche, si quiere que continúe en buen estado y su funcionamiento sea normal”. Ahora debemos retirarnos. Namasté.








