Padres de los alumnos de la Escuela 958 del Paraje Barbacuá se mantienen firmes en su reclamo al Consejo General de Educación (CGE), iniciado el martes pasado, tras enterarse de que el organismo inició sumario a la directora suplente por dos denuncias por maltrato que -aseguran- son falsas.
Los padres dejaron de enviar a sus hijos a la escuela y, en vez de eso, asisten ellos todos los días al establecimiento educativo. Los chicos ya perdieron siete días de clases y, hasta ahora, el CGE solo resolvió parte de los reclamos de las familias: la designación de un maestro de grado y solicitó el listado de los materiales que los padres necesitan para levantar ellos mismos un comedor escolar para que los docentes dejen de preparar la comida en lugares inadecuados.
“No tenemos ninguna respuesta sobre la dirección de la escuela, estamos esperando que nos confirmen la continuidad de la directora suplente, Valeria Paraná, y mientras esto no ocurra seguiremos sin mandar a nuestros chicos a la escuela. En las próximas horas haremos una asamblea de padres para decidir cómo podemos intensificar la protesta”, confirmó ayer a PRIMERA EDICIÓN Leonel Souza Duarte.
La directora suplente está hace seis años en el cargo, reemplazando al director que ahora está por jubilarse. En la Escuela 958 hay solo dos maestros de grado, incluyendo a la directora suplente, por eso los alumnos tenían clases en grados acoplados: de primero a tercer grado y de cuarto a séptimo. Ahora, el CGE designó a otro maestro de grado.
Además de los dos maestros de grado, en esta escuela rural hay tres profesores de especiales, un profesor de educación física que tiene 9 horas, una profesora que acumula 41 horas de cooperativismo, educación plástica, tecnología, cocina y nutrición y su hijo, con 6 horas, de huerta.
Los padres denuncian que lo que está pasando en la escuela forma parte de una interna política municipal que aspira a disputar la intendencia al actual jefe comunal, Fausto Rojas. Esta interna impacta directamente en la escuela.
“Mi hija no tiene porqué mentir”
En cuanto a las denuncias por maltrato que pesan sobre la directora suplente sumariada, una de ellas quedó bajo sospecha cuando la propia denunciante reconoció en un audio que fue coaccionada para hacer la denuncia.
No obstante, la otra madre, Marcia Machado, ratificó su denuncia por “acoso y maltrato de una menor” contra la docente en cuestión.
La mujer -que al igual que su esposo se dedica a plantar tabaco en la colonia- se presentó en el Diario con asesoría legal y pidió dar su versión de lo ocurrido: “Un día que pasaba cerca de la escuela con mi nieta entramos para comprar algo dulce en la escuela, ahí encontré que estaban preparando el desayuno de los chicos arriba de una silla, donde había una palangana con pan, y en el piso otra palangana con las tazas del té. Cuando le conté esto a mi hija, que estaba en séptimo grado, ella me dijo que eso no era nada… y ahí me contó que la directora le pegó con la bandera en su cara”. Según le relató su hija, “salieron del grado porque estaban preparando una presentación para fin de año, mi hija se estaba atando el pelo porque lo tenía suelto y la docente le dijo que se apurara y le pegó con la bandera en su cara”.
Según recordó la madre, fue a hablar con la directora sobre lo sucedido y la convocó a una reunión. “Pensé que estaría la directora y los docentes presentes en esa reunión, pero llamó a todos los padres que ya se manifestaron en mi contra, diciendo que la docente jamás haría algo así. Pero mi hija no tiene por qué mentir, y pregunté y varios de sus compañeritos vieron lo ocurrido. Por eso, hice la denuncia en la Comisaría de San Antonio y ellos me mandaron a la Supervisión Escolar de San Antonio… y también hice copias de la denuncia y entregué en Posadas, ahí fue que vino Juan Carlos Morínigo (actual director de Educación Primaria del CGE) e hizo un muy buen trabajo”.
“No le entregó el diploma de séptimo”
Este año, según contó Marcia Machado, su hija no empezó el secundario “porque tiene miedo de ir a otra escuela después de lo que ocurrió en la 958, le aconsejo que estudie pero no quiere ir”.
Consultada acerca de cómo buscó un abogado, la madre aseguró que “me dieron varios números de abogados en la Comisaría de San Antonio, como madre hice mi parte, la de defender a mi hija”.
Machado contó además que, en el acto de fin de año, la docente en cuestión entregó los certificados de todos los alumnos que terminaron el séptimo grado, “y nunca llamó a mi hija para entregarle el boletín y el legajo, pese a que estaba sentada con sus compañeros y ella misma me mandó un mensaje para avisarme que se presentara para recibir el diploma. Recién al inicio de este año le entregaron el diploma”, lamentó.





