El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) admitió que mantiene una deuda con hospitales públicos de Misiones que supera los $157 millones, según surge del informe de gestión presentado días atrás por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados.
El dato forma parte de una respuesta oficial a legisladores nacionales y expone el estado de situación del sistema de recupero de prestaciones médicas en todo el país. De acuerdo con la información oficial, el pasivo reconocido en la provincia asciende a $157.105.474,09, dentro de un total nacional que alcanza los $21.700 millones.
El reconocimiento se dio en el marco de una extensa batería de respuestas escritas enviadas al Congreso, donde el funcionario nacional evitó profundizar en varios temas sensibles, pero sí detalló aspectos técnicos del funcionamiento del sistema de pagos.
La información oficial se conoció semanas después de que distintos sectores vinculados a la salud advirtieran sobre un deterioro sostenido en la cadena de pagos del organismo.
En ese escenario, el propio PAMI explicó que parte de las deudas se originan en cuestiones administrativas, vinculadas a la facturación de prestaciones realizadas sin convenios formales entre hospitales públicos y la obra social. Según se detalló en el documento enviado al Congreso, durante años los efectores estatales estuvieron habilitados a cobrar servicios brindados a afiliados bajo un esquema que contemplaba un plazo de 60 días para el pago.
Desde el organismo también se justificó que el mecanismo de pago fue modificado recientemente a partir de nuevas disposiciones impulsadas por el Gobierno nacional. En ese sentido, remarcaron que se eliminó la intermediación de la Superintendencia de Servicios de Salud y se avanzó hacia un esquema digital que permite la firma de convenios directos entre obras sociales y hospitales públicos.
De acuerdo con la administración nacional, estos cambios buscan agilizar los procesos de validación y cobro, además de reducir los niveles de endeudamiento. No obstante, en el informe no se precisaron plazos concretos para la cancelación de los montos pendientes ni se brindaron detalles sobre el nivel de atraso promedio en los pagos, un punto que sigue generando incertidumbre.
En Misiones, la situación adquiere una dimensión particular. El sistema público viene absorbiendo una demanda creciente, impulsada tanto por la pérdida de cobertura efectiva en el sector privado como por la suspensión o limitación de prestaciones en distintos puntos de la provincia.Semanas atrás, este medio había dado cuenta de una situación aún más amplia que afecta a la red de prestadores del PAMI, con atrasos de entre tres y cuatro meses en pagos a clínicas, farmacias, ópticas y profesionales.
Si bien el monto reconocido para Misiones es menor en comparación con otras provincias de mayor volumen, su impacto no resulta menor. Los recursos provenientes del recupero de prestaciones son utilizados por los hospitales para la compra de insumos, el mantenimiento de servicios y la atención de pacientes, por lo que cualquier demora en su acreditación repercute en la calidad y continuidad de las prestaciones. En los últimos meses se registraron cortes de servicios, cobros directos a afiliados y limitaciones en la atención, en medio de reclamos por deudas acumuladas que, según estimaciones del sector, alcanzan cifras mucho más elevadas si se considera el conjunto de prestaciones a nivel nacional.





