
La posibilidad de reducir los tiempos de exportación, simplificar los trámites y mejorar la competitividad del transporte fluvial aparece entre los principales beneficios que podría traer para Misiones la reforma de la Ley de Cabotaje, actualmente en discusión a nivel nacional. Uno de los cambios más relevantes permitiría que los exportadores que operan desde el Puerto de Posadas completen determinados procedimientos directamente en la terminal de origen, sin tener que esperar que sus contenedores lleguen al puerto bonaerense de Zárate.
Así lo explicó Ricardo Babiak, presidente de la Administración Portuaria de Posadas y Santa Ana, durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, luego de participar en Buenos Aires del encuentro denominado Cabotaje y Desarrollo Productivo, que reunió a representantes del sector empresario, autoridades provinciales y legisladores nacionales para analizar el avance de una reforma considerada estratégica para el transporte de cargas.
El funcionario destacó que ya existe un proyecto en elaboración que reúne los aportes de las provincias y del Consejo Federal de Inversiones (CFI), además de un importante grado de coincidencia respecto de la necesidad de actualizar una legislación que, según remarcó, lleva más de ocho décadas sin adecuarse integralmente a las transformaciones de la actividad logística.
“Básicamente, lo que se trató fue actualizarnos y ver el estado de este proyecto que intenta modificar o actualizar la Ley de Cabotaje nacional”, explicó Babiak sobre la jornada, en la que participaron empresarios, dirigentes provinciales, senadores y diputados nacionales.
La discusión no es nueva para Misiones. Según recordó, la Provincia comenzó a impulsar cambios en la normativa en 2022, cuando avanzaba con los trabajos necesarios para poner en funcionamiento el Puerto de Posadas y se encontró con limitaciones regulatorias que dificultaban el desarrollo de una operatoria fluvial competitiva.
“Cuando comenzamos a trabajar para poner operativo el Puerto de Posadas, hicimos ver que había una falta de actualización de esta norma. La Ley de Cabotaje argentina tiene más de 80 años de vigencia, la logística cambió muchísimo y esta ley no sufrió una modificación acorde a los tiempos que vivimos”, sostuvo.
A partir de esa experiencia, el Gobierno provincial inició gestiones ante organismos nacionales y comenzó a trabajar junto con el CFI y otras jurisdicciones en una propuesta de modificación. Babiak señaló que el actual Gobierno nacional incorporó el tema a su agenda y abrió una instancia de debate que permitió avanzar hacia un texto común.
“Hoy ya estamos trabajando en un proyecto unificado entre las provincias y el CFI. Lo bueno y lo más importante es que hay un cierto ánimo, o una cierta unanimidad, por así decirlo, en que estas normas se actualicen”, afirmó.
Exportaciones con menos trámites y menores tiempos de espera
Uno de los puntos que mayor interés despierta en Misiones es la posibilidad de completar el despacho de exportación y emitir el documento de embarque directamente en el Puerto de Posadas, una modificación que permitiría acortar los plazos administrativos vinculados con la salida de mercaderías hacia los mercados internacionales.
Actualmente, las cargas que parten desde la terminal misionera realizan un trayecto de cabotaje hasta Zárate, donde se concreta la transferencia de los contenedores para continuar su recorrido al exterior. De acuerdo con lo explicado por Babiak, es en esa instancia cuando se emite el documento de embarque conocido como BL (Bill of Lading).
“Nosotros, en Posadas, hacemos la transferencia en Zárate. En el puerto de Zárate es recién donde el contenedor sale al exterior. Nosotros hacemos ese cabotaje, por eso es de nuestro interés”, detalló.
El proyecto contempla un mecanismo para que determinados procedimientos puedan perfeccionarse en el puerto de origen, lo que modificaría una parte importante del circuito administrativo que actualmente deben atravesar las operaciones de exportación.
“La posibilidad que da esta norma es justamente que el BL se emita directamente en origen, en el Puerto de Posadas. Por lo tanto, el exportador acorta su plazo de repago, acorta los plazos de exportación. Es importante y muy beneficioso”, explicó.
El cambio tendría especial relevancia para las empresas misioneras porque permitiría anticipar la disponibilidad de documentación vinculada con sus operaciones comerciales, sin depender de que la carga complete previamente el tramo fluvial hasta Zárate.
En ese sentido, la reforma no apunta únicamente a reducir el costo del transporte, sino también a eliminar demoras burocráticas, agilizar los procedimientos y mejorar las condiciones financieras de las operaciones de comercio exterior.
Babiak coincidió en que la actualización debe contemplar distintos aspectos de la actividad, desde la eficiencia económica y administrativa hasta las cuestiones ambientales. “Es todo un poco. Es una norma que está muy fuera de contexto hoy, muy fuera de tiempo. Creo que la modificación es muy integral y, con diferentes matices, hay una unanimidad general”, señaló.
Misiones acompaña la apertura, pero reclama condiciones para las navieras argentinas
Aunque existe coincidencia sobre la necesidad de modernizar el régimen, la posición de Misiones no se limita a acompañar una mayor apertura de la navegación a embarcaciones de otras banderas. La Provincia también plantea que la reforma contemple mecanismos para que las empresas que operan bajo bandera argentina puedan adaptarse al nuevo escenario sin quedar desplazadas por las diferencias de costos.
Babiak explicó que participó del encuentro junto a la senadora nacional Sonia Rojas Decut y los dirigentes Carlos Arce y Oscar Herrera, y que la delegación provincial llevó una postura favorable a la modificación legislativa, aunque con propuestas de incorporación al texto.
“La postura de la provincia de Misiones fue acompañar esta reforma, pero con algunas incorporaciones. No es liberar solamente el cabotaje, sino tratar de hacer una norma en la que aquellos empresarios que sí apostaron a la bandera argentina y se quedaron puedan llegar a una transformación o a reinventarse”, expresó.
El objetivo, agregó, es que esas empresas también puedan operar con costos competitivos y desarrollar una actividad económicamente viable.
En este punto, el funcionario reconoció que el régimen laboral constituye uno de los aspectos más sensibles de la discusión, por su incidencia en los costos de funcionamiento de las compañías navieras y en las condiciones bajo las cuales deberían competir con operadores extranjeros.
Según relató, esa preocupación estuvo especialmente presente en el planteo de la senadora Rojas Decut, quien solicitó que una eventual liberalización del régimen esté acompañada por incentivos destinados a las empresas nacionales.
“Ella lo que pidió es que, si se va a liberar la bandera, por lo menos haya algún tipo de incentivo para la bandera local, para que pueda reconvertirse y que pueda llegar a ser eficiente y económicamente sustentable para el país”, precisó.
De esta manera, el planteo misionero busca compatibilizar la reducción de los costos logísticos con la continuidad y reconversión de los operadores nacionales, en un contexto en el que la competitividad de la marina mercante constituye uno de los principales ejes del debate.
Yerba, té y forestoindustria, entre los sectores que podrían beneficiarse
El impacto potencial de la reforma trasciende la actividad estrictamente portuaria. Para Babiak, la posibilidad de contar con un transporte fluvial más competitivo podría favorecer al conjunto del entramado productivo misionero, especialmente a las actividades orientadas a la exportación.
Consultado por la forestoindustria, uno de los sectores con mayor interés en mejorar las condiciones de transporte de grandes volúmenes de mercadería, el funcionario sostuvo que los beneficios no quedarían restringidos a esa actividad.
“Yo creo que todo el sector productivo. Misiones está en el último balcón de la Argentina, pero también tenemos situaciones similares en todas las provincias del noreste que tenemos esta posibilidad de contar con un hermoso río frente a nosotros y poder navegarlo”, expresó.
La referencia apunta a una dificultad estructural de la región: la distancia respecto de los principales centros de consumo, distribución y salida internacional de mercaderías, que vuelve especialmente importante la disponibilidad de alternativas logísticas eficientes.
En ese contexto, Babiak mencionó expresamente la actividad forestal, el té y la yerba mate entre las producciones que podrían aprovechar mejores condiciones de navegación para colocar sus productos en los mercados externos.
“Estamos esperando esta posibilidad de hacer viable la navegación. No solamente el sector forestal en la provincia, sino también el té, la yerba, todo el sector productivo de exportación”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que el alcance de la reforma no se limitaría al comercio exterior. Una mayor competitividad del transporte por agua también podría generar oportunidades para abaratar el ingreso a Misiones de productos elaborados en otras regiones del país y destinados al consumo interno.
“Después también está la posibilidad de traer a mejores costos todo lo que es la producción nacional de consumo interno. Esa es también una posibilidad que se abre”, señaló.
Así, el funcionario vinculó la modernización del cabotaje con una mejora más amplia de la conectividad logística regional, tanto para las empresas que necesitan enviar su producción fuera de la provincia como para aquellas que dependen del abastecimiento desde otros puntos del territorio nacional.
El proyecto podría llegar al Senado antes de fin de año
Otro de los aspectos destacados por Babiak fue el avance de las conversaciones legislativas y la posibilidad de que la reforma comience a tratarse durante los últimos meses de 2026.
El funcionario señaló que, a diferencia de otras instancias de discusión, el encuentro permitió reunir posiciones de distintos sectores y avanzar sobre una propuesta que ya tendría un importante nivel de consenso.
Según explicó, mantuvo conversaciones con la senadora Rojas Decut, quien le transmitió que se estaba trabajando sobre un texto común y que existían avances en la elaboración de los dictámenes.
“Ella me comentaba que sí, que ya están avanzados los dictámenes, que se está trabajando, que hay un texto que más o menos está en consenso y que este sería el primer borrador que vería la luz”, relató.
De acuerdo con esa información, la iniciativa podría comenzar su recorrido parlamentario en la Cámara de Senadores, aunque todavía no se confirmó una fecha concreta de tratamiento.
“Aparentemente saldría por la Cámara de Senadores el proyecto. Creo que hay un ánimo de que la ley se trate este año, antes de bajar las persianas”, indicó.
La expectativa de avanzar antes del cierre del período legislativo responde, según lo expresado durante la entrevista, a la coincidencia general sobre la necesidad de actualizar el marco regulatorio, aunque persisten diferencias respecto de algunos de los mecanismos que deberían incorporarse.
Santa Ana también podría aprovechar una navegación más competitiva
Finalmente, Babiak aclaró que los eventuales beneficios de la reforma no quedarían concentrados exclusivamente en el Puerto de Posadas, actualmente vinculado con la operatoria de cargas y exportaciones, sino que podrían extenderse a otras terminales provinciales a medida que desarrollen sus capacidades operativas.
Ante la consulta sobre las diferencias de infraestructura entre Posadas y Santa Ana, el funcionario explicó que el objetivo central de la modificación legislativa no es favorecer a un puerto determinado, sino mejorar las condiciones generales de navegación y transporte.
“Yo creo que todos los puertos se van a ver beneficiados. Lo que beneficia en sí es justamente la navegación. Eso es lo principal, no en sí el puerto, sino la posibilidad de tener una marina mercante competitiva, con costos competitivos”, sostuvo.
En el caso particular de Santa Ana, consideró que la terminal también podría aprovechar una eventual ampliación de las posibilidades de operación para embarcaciones de otras banderas, siempre que se encuentre en condiciones de prestar esos servicios.
“En el momento en que el Puerto de Santa Ana quede operativo, obviamente se va a ver beneficiado también por los buques de otras banderas que puedan parar y llevar la carga de Posadas, Santa Ana o el puerto que habilite la provincia”, explicó.
De esta manera, la reforma aparece vinculada tanto con la necesidad inmediata de agilizar las exportaciones desde Posadas como con la posibilidad de ampliar, a futuro, las alternativas de transporte fluvial en Misiones.
No obstante, los cambios todavía dependen del avance legislativo y de la definición de las condiciones bajo las cuales podrían operar las empresas nacionales y extranjeras. Mientras tanto, la Provincia mantiene su participación en las negociaciones con una posición que combina la búsqueda de menores costos, la simplificación de trámites y la incorporación de herramientas para sostener la competitividad de la marina mercante argentina.





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