¿Cómo garantizar tratamientos cada vez más costosos sin comprometer las finanzas de las obras sociales? ¿Quién debe hacerse cargo de las nuevas tecnologías médicas? ¿Y cómo evitar que el acceso a la atención dependa de la provincia donde vive cada paciente? Estas serán algunas de las preguntas que atravesarán el debate sanitario que se desarrollará la próxima semana en Misiones.
El 28 y 29 de octubre, Puerto Iguazú será sede del V Congreso Nacional del Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA), una organización que reúne a las obras sociales provinciales responsables de brindar cobertura a aproximadamente 7,2 millones de personas.
El encuentro, que se realizará en el Iguazú Grand Hotel, convocará a más de 600 participantes y tendrá como eje la búsqueda de respuestas a tres problemas estrechamente relacionados: el financiamiento de la innovación médica, la distribución de responsabilidades entre la Nación y las provincias y las desigualdades en el acceso a la salud.
La realización del encuentro en la tierra colorada coloca a Misiones en el centro de una discusión que involucra directamente a las obras sociales provinciales. El Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones forma parte de COSSPRA, entidad en la que su presidente, Lisandro Benmaor, ocupa la vicepresidencia.
La discusión cobra especial importancia en un escenario en el que la incorporación de nuevos medicamentos, tratamientos y tecnologías sanitarias obliga a las entidades financiadoras a revisar sus presupuestos y criterios de cobertura. Bajo el lema “Innovación y Políticas de Estado”, el congreso reunirá a funcionarios, legisladores, representantes de la seguridad social, prestadores privados, integrantes de la industria farmacéutica y especialistas internacionales.
Medicamentos de alto costo: quién paga y bajo qué condiciones
Uno de los debates centrales será el desafío que plantea la incorporación de medicamentos de alto precio, tratamientos innovadores y nuevas tecnologías médicas. Para las obras sociales, cada avance terapéutico puede representar una oportunidad de mejorar la atención de los pacientes, pero también una exigencia financiera que obliga a decidir qué prestaciones incorporar, bajo qué criterios y con qué recursos sostenerlas.
En ese contexto, cobrará protagonismo la Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS), una herramienta que permite analizar la evidencia científica, los beneficios clínicos y los costos de tratamientos y procedimientos antes de tomar decisiones sobre su cobertura.
El especialista Esteban Lifschitz, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), abordará la importancia de contar con mecanismos técnicos que aporten previsibilidad a esas decisiones.
La discusión también estará vinculada con la creciente judicialización de las prestaciones sanitarias, especialmente en situaciones donde los pacientes recurren a la Justicia para reclamar medicamentos o tratamientos que no obtienen a través de su cobertura habitual.
El desafío será encontrar mecanismos que permitan incorporar avances médicos sin poner en riesgo la continuidad de otras prestaciones, una tensión que atraviesa tanto al sector público como a las obras sociales y las empresas de medicina privada.
Nación y provincias: cómo distribuir los recursos
Otro de los ejes estará centrado en el funcionamiento federal del sistema sanitario argentino y las diferencias que existen entre las distintas jurisdicciones. La descentralización de los servicios de salud permitió que las provincias desarrollaran sus propias estructuras de atención, pero también dejó en evidencia desigualdades en infraestructura hospitalaria, disponibilidad de profesionales, financiamiento y capacidad de gestión.
En este escenario, el debate buscará establecer qué responsabilidades debe asumir el Estado nacional, cuáles corresponden a los gobiernos provinciales y cómo mejorar la coordinación entre ambos niveles.
La cuestión no se limita a la administración de los recursos. También involucra la posibilidad de establecer políticas sanitarias comunes que permitan reducir las diferencias territoriales.
La experiencia internacional formará parte de esta discusión a través de Angelo Tanese, director general de AGENAS, la Agencia Nacional de Servicios Sanitarios Regionales de Italia, quien expondrá sobre el funcionamiento del modelo italiano de descentralización, coordinación y control.
El acceso a la salud, más allá del lugar de residencia
El tercer eje estará dedicado a una de las principales dificultades estructurales del sistema argentino: las diferencias en el acceso a prestaciones y servicios sanitarios según el territorio y la cobertura de cada persona.
Las discusiones incluirán la integración entre los distintos componentes del sistema, la prevención, la regulación y los mecanismos necesarios para mejorar la equidad.
El objetivo será analizar herramientas que contribuyan a evitar que las posibilidades de recibir atención médica dependan de la capacidad financiera de una provincia o de la disponibilidad de recursos en determinada región.
También se abordarán estrategias para reducir la fragmentación entre el sistema público, las obras sociales y el sector privado, que actualmente funcionan con diferentes esquemas de financiamiento y prestación de servicios.
Ministros, legisladores y referentes sanitarios estarán en Iguazú
Entre los participantes anunciados figuran el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, y los ministros provinciales Héctor González, de Misiones; Nicolás Kreplak, de Buenos Aires; Sergio Wisky, de Chubut; y Martín Regueiro, de Neuquén. También está prevista la participación de Carlos Zamparolo, del PAMI, y de los legisladores nacionales Manuel Quintar, Carlos Arce y Pablo Yedlin, vinculados con las comisiones legislativas de salud.
La agenda incluirá a representantes de instituciones médicas, obras sociales sindicales, empresas farmacéuticas y especialistas en derecho sanitario, entre otros sectores.
El presidente de COSSPRA, Carlos Funes, señaló que uno de los objetivos del encuentro será avanzar hacia una propuesta de modelo sanitario para el país. “Tenemos que llegar a un consenso sobre qué necesita la Argentina en materia de salud”, sostuvo.
La organización pretende que las discusiones permitan superar el diagnóstico de los problemas y avanzar hacia acuerdos que puedan sostenerse como políticas de Estado.
La expectativa de los organizadores es que las conclusiones del congreso contribuyan a construir propuestas que permitan compatibilizar la incorporación de nuevas tecnologías, la sostenibilidad económica y el acceso equitativo a la atención.






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