Los últimos datos oficiales muestran una paradoja que ayuda a explicar por qué muchas familias siguen sintiendo que el dinero alcanza cada vez menos: mientras la ropa y el calzado aumentaron apenas un 10% en los últimos doce meses, los gastos vinculados con la vivienda, el agua, la electricidad y otros combustibles se encarecieron un 76,9% en el Nordeste argentino.
La diferencia es contundente. Los costos asociados al sostenimiento de una vivienda aumentaron casi ocho veces más que la indumentaria y superaron por 40 puntos la inflación general de la región, que alcanzó el 36,9% interanual en septiembre.
Los números surgen del último informe del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), elaborado sobre los registros del INDEC para la región NEA (Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa).
El contraste expone una característica de la economía actual: los rubros que registran los mayores aumentos son algunos de los que las familias tienen menos posibilidades de evitar. Comprar ropa nueva puede postergarse. Cambiar un par de zapatillas también. Pero pagar la electricidad, el agua y los gastos indispensables de una vivienda no ofrece el mismo margen de decisión.
La diferencia entre ambos extremos alcanza los 66,9 puntos porcentuales y refleja cómo se modificó el peso de los gastos cotidianos.
Servicios por encima
La comparación entre bienes y servicios profundiza esa tendencia. Durante los últimos doce meses, los bienes registraron una inflación del 32,5% en el NEA, mientras que los servicios aumentaron un 50,7%.
La diferencia de 18,2 puntos evidencia que los servicios avanzaron considerablemente más rápido que los productos físicos.
Incluso la comparación nacional muestra que el Nordeste enfrenta incrementos superiores. Mientras los servicios aumentaron 41,9% en el conjunto del país, en la región lo hicieron 50,7%.
La situación resulta todavía más marcada en vivienda, agua, electricidad y combustibles. A escala nacional, esa división registró una suba interanual del 49,1%, frente al 76,9% del NEA.
El informe también revela que los precios regulados aumentaron 54,4% interanual en la región, contra el 43,3% nacional. Se trata de una categoría que incluye bienes y servicios sujetos a regulaciones o con una elevada incidencia impositiva.
Comer también cuesta más
La alimentación constituye otro de los rubros que continúan presionando sobre los ingresos. En septiembre, los alimentos y bebidas no alcohólicas acumularon un incremento interanual del 40,8% en el NEA, por encima del 35,1% registrado a escala nacional.
Aunque durante el último mes los alimentos aumentaron solo 1,2%, su incidencia sobre el índice general continúa siendo determinante.
De acuerdo con el IPEC, los alimentos explicaron el 39,7% del incremento interanual de precios de la región, mientras que vivienda, agua, electricidad y combustibles aportaron otro 21,5%.
Entre ambos rubros concentraron el 61,2% de la inflación interanual del Nordeste. Es decir, más de seis de cada diez puntos del aumento general de precios fueron alimentación y los gastos de vivienda.
El dato permite comprender por qué una inflación mensual relativamente moderada no necesariamente se traduce en un alivio equivalente para los hogares.
Educación supera la inflación
El informe también muestra que la educación registró un incremento interanual del 45,3% en el Nordeste, frente al 39,9% nacional.
Los restaurantes y hoteles aumentaron 38,2%, las comunicaciones 35,6%, la salud 31,6% y el transporte 29,2%. En el extremo opuesto aparecen las prendas de vestir y el calzado, con apenas 10%, seguidos por equipamiento y mantenimiento del hogar, con 19,6%, y bebidas alcohólicas y tabaco, con 21,9%.
La dispersión entre rubros deja en evidencia que el promedio general esconde realidades muy diferentes.
En nueve meses, vivienda 64%
El análisis acumulado de 2026 confirma la misma tendencia. Entre diciembre de 2025 y septiembre de este año, la inflación general alcanzó el 26,6% en el NEA, tres puntos porcentuales por encima del promedio nacional, que fue del 23,6%.
Sin embargo, vivienda, agua, electricidad y combustibles acumularon un incremento del 64,1%, mientras que educación registró una suba del 46,4%. Los servicios aumentaron 39,3% en los primeros nueve meses del año, contra el 22,5% de los bienes. En tanto, los alimentos acumularon 27,5% y la indumentaria solamente 7%.
La evolución de septiembre tampoco modificó ese escenario. Aunque la inflación mensual fue del 1,7% en el Nordeste, por debajo del 1,9% nacional, vivienda y servicios básicos aumentaron 4,1%, comunicaciones 3% y educación 2,8%.
Además, el rubro vivienda explicó por sí solo el 31,8% de la inflación mensual regional, mientras que los alimentos aportaron otro 25,9%.
Los datos oficiales permiten distinguir dos fenómenos: la desaceleración del ritmo general de aumento de precios y el encarecimiento acumulado de los gastos indispensables.






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