
La crecida del arroyo Piray Guazú obligó a interrumpir preventivamente este miércoles por la mañana el tránsito vehicular sobre el puente Banana, en la ruta nacional 12, entre Puerto Piray, Montecarlo y Eldorado, con afectación directa a trabajadores, vecinos y viajeros de esta zona.
Mientras se monitorea la situación del agua, personal de Gendarmería Nacional, Policía de Misiones, Caminos de la Selva y Vialidad provincial mantienen restricciones para circular y establecieron excepciones para determinados casos de urgencia y traslados indispensables. En ambas cabeceras del puente y en los ingresos a las localidades hay postas para alertar a la población.
PRIMERA EDICIÓN, a través de su corresponsal en Eldorado, Karem Welter, recorrió la zona, habló con autoridades, vecinos y emprendedores para constatar de primera fuente la situación.

Quiénes pueden pasar y quiénes no
El paso vehicular está habilitado únicamente para ambulancias, situaciones de emergencia y personas que deben trasladarse para realizarse diálisis, principalmente quienes cruzan el puente desde Puerto Piray y Montecarlo hacia el hospital SAMIC de Eldorado. Asimismo, los turnos médicos habituales no están incluidos entre las excepciones.
En tanto, el cruce a pie está permitido para trabajadores y vecinos de las inmediaciones del puente. También pueden pasar personas que tienen viajes programados y no pueden cancelar sus boletos de colectivo o vuelos, entre otras situaciones particulares que se evalúan en los controles.
El procedimiento consiste en llegar hasta la cabecera habilitada, descender del vehículo y atravesar caminando el sector restringido, con el equipaje correspondiente, hasta el otro extremo. Allí, quienes necesitan continuar su viaje deben coordinar cómo seguir hacia su destino.
En Puerto Piray, uno de los puntos de control funciona en la zona del barrio Santa Teresa, cerca de la cabecera del puente. Del lado de Eldorado, Gendarmería controla la circulación y advierte que no se puede continuar en vehículo hacia el paso desde la zona de Puerto Pinares en el kilómetro 6.
Durante la mañana, alrededor de 50 personas habían cruzado desde Puerto Piray hacia Eldorado, según el relevamiento realizado en el lugar. En muchos casos, familiares esperan del otro lado para completar el traslado.
También hay trabajadores de empresas que deben organizar el movimiento de sus empleados con vehículos separados en ambas cabeceras, para que puedan cruzar a pie y continuar el recorrido.
No está permitido el paso de vehículos particulares que no encuadren en las excepciones, ni el cruce por turnos médicos comunes. La restricción alcanza a quienes utilizan habitualmente el puente para ir a trabajar, realizar compras o cumplir con otras actividades que no se consideran urgentes.
La circulación de remises era prácticamente nula y muchos conductores evitaban la zona ante las dificultades para continuar el viaje.
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Emprendedores y comerciantes apuntan a una medida “apresurada”
Las restricciones comenzaron a generar complicaciones entre comerciantes y trabajadores que dependen del puente para cumplir con sus recorridos habituales. Carlos Pipke, panadero y repartidor de mercadería desde Eldorado hacia Puerto Piray, contó que quedó varado después de completar la distribución de la jornada. El hombre cruza habitualmente el puente desde hace más de 30 años. “Yo traigo pan a Piray a repartir desde Eldorado. Hoy pasé, terminé y ahora no puedo regresar. Acá estamos varados”, relató.
“Hoy ya repartí todo. Hoy van a tener. Mañana va a ser el problema, pero mañana ya no vamos a venir porque, si sigue creciendo, aparentemente va a seguir lloviendo”, explicó.
Pipke cuestionó que las dificultades para atravesar el arroyo se repitan a lo largo de los años y reclamó una solución definitiva. “Nosotros siempre tenemos este problema acá. Yo pienso que, con todo el tiempo, en el 80 y algo pasó por arriba. Yo ya cruzaba de pibe y cruzábamos en bote. Y nunca se solucionó”, recordó.
Si bien reconoció la necesidad de tomar precauciones ante la crecida, consideró que las condiciones permitían evaluar alternativas para determinados vehículos como pasó años atrás. “Molesta a la gente en este tipo de situaciones, porque vos salís a laburar porque necesitás y ellos te dejan varado acá. Se puede pasar de a uno, se puede pasar”, sostuvo.
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El corte también afecta a los prestadores turísticos que trabajan en las inmediaciones del arroyo. Uno de ellos es Lorenzo Bareiro, propietario de Piray Jungle, un emprendimiento ubicado a la vera del Piray Guazú, en jurisdicción de Puerto Piray.
El establecimiento ofrece servicios de camping, parrillas, baños y alquiler de kayaks para recorrer el arroyo y visitar distintos atractivos naturales. La crecida dejó parte de las instalaciones bajo agua y las restricciones complicaron los desplazamientos de visitantes y trabajadores.
Bareiro cuestionó el horario en que se dispuso el corte y consideró que la decisión perjudicó a personas que tenían previsto viajar durante la mañana. “Hoy, a las 6.20 de la mañana cortaron así, para mí, en forma imprevista e inoportuna”, afirmó.
Según su apreciación, el puente todavía era transitable cuando se interrumpió la circulación.
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Desde que se conoció la interrupción, aseguró haber recibido numerosos mensajes de personas preocupadas por sus traslados, entre ellas trabajadores, pacientes con turnos médicos y pasajeros que debían llegar a aeropuerto.
El desvío por otras localidades implica más tiempo de viaje y gastos adicionales para quienes deben trasladarse entre Puerto Piray, Eldorado y Montecarlo. “Los vecinos que se trasladan normalmente de Piray a Eldorado, Eldorado a Piray, también Eldorado-Montecarlo, tuvieron que hacer todo el viaje largo que no está previsto y el gasto extra, ya que no estamos bien económicamente. Y bueno, es un perjuicio”, expresó.
Mientras continúa la crecida del Piray Guazú, el puente Banana permanece cortado preventivamente para el tránsito vehicular general. La circulación se mantiene restringida a las excepciones establecidas, mientras trabajadores, vecinos y viajeros deben reorganizar sus desplazamientos a la espera de que las condiciones permitan restablecer el paso.












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