Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte en Tennessee, se encuentra “consciente y hablando” casi una semana después de sobrevivir a un intento de ejecución mediante inyección letal, según informaron sus abogados. La mujer permanece internada en un hospital de Nashville y continúa bajo atención médica.
Pike fue trasladada al centro de salud luego de que el procedimiento de ejecución no provocara su muerte. Durante el intento recibió dos dosis de pentobarbital, un fármaco utilizado en protocolos de inyección letal, y posteriormente permaneció inconsciente mientras los médicos trabajaban para eliminar la sustancia de su organismo.
Sus abogados señalaron que la recuperación de la conciencia constituye un hecho sin precedentes desde el punto de vista médico. Aunque su pronóstico todavía es incierto, indicaron que esperan que atraviese un proceso de recuperación prolongado debido a las consecuencias del procedimiento.
La criminóloga y profesora de la Facultad de Derecho de Fordham, Deborah Denno, afirmó que el caso resulta excepcional porque, según los registros conocidos, Pike sería la única persona en Estados Unidos que sobrevivió después de que durante una ejecución se le administraran sustancias destinadas a provocar su muerte.
Según Denno, existen otros siete casos documentados de personas que sobrevivieron a intentos de ejecución en Estados Unidos, pero en esas situaciones los verdugos no consiguieron inyectar las sustancias en las venas de los condenados. En el caso de Pike, en cambio, el procedimiento se completó con la administración de los fármacos.
El anestesiólogo Joel Zivot, que asesora al equipo de defensa, sostuvo que las dos dosis de pentobarbital habrían sido suficientes para provocar la muerte si hubieran ingresado normalmente al torrente sanguíneo. Una de las posibles explicaciones que analiza es que el medicamento se haya dispersado en los tejidos situados debajo de la piel en lugar de alcanzar adecuadamente la circulación sanguínea.
Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido en 1995. En ese momento tenía 18 años y fue declarada culpable de haber participado junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, en el ataque que terminó con la muerte de Slemmer, de 19 años, a quien ambos habían conocido en un centro de capacitación laboral.
Hasta el momento, las autoridades de Tennessee no informaron si intentarán ejecutar nuevamente a Pike ni explicaron oficialmente qué provocó el fracaso del procedimiento. El gobernador del estado, Bill Lee, suspendió las ejecuciones previstas para el resto del año, mientras que el director del sistema penitenciario estatal anunció su intención de renunciar.
Fuente: BBC Mundo










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