Una investigación que comenzó con un camión interceptado en Apóstoles y el análisis del teléfono celular de su conductor terminó casi seis meses después conectando cargamentos que, en conjunto, superan las 13 toneladas de marihuana, además de revelar una estructura con movimientos en distintos puntos de Misiones y ramificaciones en el conurbano bonaerense.
La etapa más reciente de la pesquisa derivó en 13 allanamientos simultáneos, once en Misiones y dos en Buenos Aires, y ocho personas detenidas, entre ellas uno de los señalados como principales integrantes de la organización. Otros dos sospechosos permanecen prófugos.

El punto de partida fue el 18 de abril, cuando efectivos de la Policía de Misiones interceptaron en Apóstoles un camión que trasladaba más de dos toneladas de marihuana ocultas entre una carga de madera. El conductor fue detenido y, entre los elementos secuestrados, quedó su teléfono celular. Ese dispositivo pasó a convertirse en una de las piezas centrales de la investigación. El análisis de la información contenida allí, sumado a tareas de seguimiento y cruce de datos, permitió abrir nuevas líneas y detectar conexiones con otros movimientos de grandes cargamentos de estupefacientes.
Una de esas líneas llevó a una investigación que Gendarmería Nacional desarrollaba desde diciembre de 2025.
En aquella oportunidad, sobre la ruta nacional 14 a la altura de San José, los gendarmes habían interceptado otro camión que también transportaba madera con destino a Buenos Aires. Ocultos entre la carga encontraron más de 7.400 kilos de marihuana y detuvieron al conductor.

La coincidencia en la modalidad y la información obtenida posteriormente permitió vincular las investigaciones y avanzar de manera conjunta dentro del Grupo Operativo Conjunto de Lucha contra el Narcotráfico del NEA (GOCNEA), integrado por Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía de Misiones.
Bajo intervención de la Justicia Federal, los investigadores comenzaron entonces a mirar más allá de los choferes y de los camiones para determinar quiénes organizaban los cargamentos, cómo se realizaban los traslados y qué rol tenía cada integrante.
La pesquisa permitió reconstruir movimientos y contactos relacionados con San Vicente, Eldorado y Oberá, además de detectar conexiones con el conurbano bonaerense.

Otros dos cargamentos
El 25 de septiembre, la investigación volvió a sumar un dato clave. En San José fue interceptado otro camión, esta vez proveniente de Brasil y cargado con muebles. Durante la inspección fueron encontrados más de 1.500 kilos de marihuana. El conductor quedó detenido y los investigadores volvieron a secuestrar teléfonos celulares y otros elementos que fueron incorporados a la causa.
Pocos días después, el 4 de octubre, otro camión apareció abandonado en una zona rural de Eldorado. En su interior había cerca de 1.700 kilos de marihuana. Ese procedimiento aceleró la fase final de una pesquisa que llevaba meses siguiendo los movimientos de la presunta organización.
Con los elementos reunidos, la Justicia Federal autorizó 13 allanamientos simultáneos, once de ellos en Misiones y dos en el conurbano bonaerense. Los procedimientos en territorio provincial alcanzaron domicilios y puntos vinculados con Oberá, San Vicente y Eldorado.
En esa etapa fueron incautados más de 545 kilos de marihuana en Eldorado, además de un vehículo de alta gama con patente paraguaya y otros elementos considerados de interés para la causa.
Los operativos dejaron ocho detenidos, entre ellos uno de los sospechosos identificado por los investigadores como uno de los principales responsables de la estructura.

Más de 13 toneladas
La magnitud de la investigación se refleja también en el volumen acumulado de droga.
Los cargamentos vinculados a la pesquisa incluyen más de 7,4 toneladas secuestradas en diciembre de 2025, más de dos toneladas en abril, alrededor de 1,5 tonelada en septiembre, otras 1,7 tonelada a comienzos de octubre y más de 545 kilos durante los últimos allanamientos.
En conjunto, los procedimientos superan las 13 toneladas de marihuana.
Pero el dato central para los investigadores no estuvo únicamente en el volumen incautado. La pesquisa permitió, según surge del material de la causa, avanzar desde los transportistas hacia la presunta estructura encargada de planificar la logística, movilizar los cargamentos y organizar su distribución.
Todo comenzó con aquel procedimiento de abril en Apóstoles y el teléfono secuestrado a un camionero. El cruce posterior de esa información con investigaciones de otras fuerzas permitió conectar episodios que inicialmente aparecían separados.
La causa continúa bajo la órbita de la Justicia Federal para establecer con precisión el papel de cada uno de los detenidos y profundizar las medidas pendientes. También permanece vigente la búsqueda de otros dos presuntos integrantes de la organización.






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