
La música internacional despide a una de las voces más reconocibles de los años 80. Bonnie Tyler, la cantante galesa que alcanzó fama mundial con “Total Eclipse of the Heart”, murió a los 75 años en un hospital de Portugal, según confirmó su familia. La artista se encontraba internada desde mayo, luego de haber sido sometida a una cirugía intestinal de urgencia en Faro, ciudad donde residía parte del año.
De acuerdo con el comunicado difundido por sus allegados, la muerte ocurrió de manera inesperada mientras la intérprete permanecía bajo tratamiento. “La familia y el equipo de Bonnie están desconsolados”, señalaron en el mensaje, en el que además pidieron privacidad para atravesar el duelo.
Tyler había atravesado semanas delicadas de salud. Tras la intervención quirúrgica, fue inducida a un coma por un período y, aunque en junio se había informado una mejora, su pronóstico continuaba siendo reservado.
Nacida como Gaynor Hopkins en Skewen, Gales, Bonnie Tyler construyó una carrera de casi medio siglo apoyada en una voz áspera, potente y dramática, que terminó convirtiéndose en su sello artístico. Esa textura vocal, según recordó AP, quedó asociada a una operación de garganta realizada en los años 70 y luego se transformó en una de las marcas más singulares del pop-rock británico.
Su consagración internacional llegó en 1983 con “Total Eclipse of the Heart”, una balada épica producida por Jim Steinman que lideró rankings, se convirtió en un clásico de la década y mantuvo vigencia durante generaciones. The Guardian recordó que la canción llegó al número uno en diez países y vendió millones de copias en todo el mundo.
Aunque ese tema quedó como su mayor emblema, Tyler también dejó otros éxitos populares como “It’s a Heartache”, “Holding Out for a Hero”, “Here She Comes” y “If You Were a Woman (And I Was a Man)”. Su carrera incluyó 18 álbumes de estudio, giras internacionales, colaboraciones con figuras del rock y una participación en Eurovisión 2013, donde representó al Reino Unido.
A lo largo de su trayectoria, Tyler recibió tres nominaciones al Grammy y fue distinguida como Miembro de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la música, reconocimiento que coronó una carrera marcada por una identidad vocal única y por canciones que quedaron instaladas en la memoria popular.
Con su muerte, la música despide a una intérprete que convirtió la intensidad en estilo. Su voz rasposa, lejos de ser una limitación, se volvió una firma artística capaz de atravesar décadas y sostener el impacto emocional de canciones que ya forman parte del repertorio clásico del pop-rock.





Discussion about this post