Desde hace ocho meses vecinos de Pindapoy están a la espera de la inauguración del edificio policial, una obra que se viene reclamando hace más de dos décadas. Pero, además de la incertidumbre sobre qué impide su puesta en marcha, las dudas también se extienden a la función que cumplirá la dependencia, ya que el cartel de obra anunciaba la construcción de un “destacamento policial”, mientras que actualmente el edificio ya terminado exhibe la denominación de “División de Delitos Rurales”.
“Esta gran diferencia genera preocupación entre los vecinos, quienes consideramos que una división rural no respondería a las necesidades de seguridad de la población porque en las Divisiones no se toman denuncias”, dijo a PRIMERA EDICIÓN el presidente de la comisión barrial, Mario Rivas quien encabeza el pedido desde los últimos diez años, como continuidad de un reclamo que empezó en 2006.
“En 2024, una vez reconformada la antigua comisión vecinal que resurgió por distintas cuestiones, entre ellas la necesidad de una comisaría. Volvimos a impulsar los pedidos tanto en el Concejo Deliberante como ante el Ejecutivo. Como no tuvimos ningún tipo de respuestas directamente fuimos al IPRODHA. Al mes se plantó un cartel donde se anunciaba que finalmente sería construida una comisaría en el barrio”.
“Lo llamativo fue que desde el principio el cartel decía ‘Destacamento Policial Pindapoy’ y no comisaría, porque muchos años antes nos habían dicho que obras de destacamentos no se hacían más. Pero bueno, poco tiempo después se empezó con la construcción con un plazo de seis meses. Finalmente en noviembre del año pasado se concluyó la obra y ahora tiene un flamante cartel de ‘División..’. Estamos esperando la inauguración”, dijo.
Demanda permanente
El reclamo de la comunidad comenzó cuando perdió su destacamento policial en diciembre de 2004, cuando un incendio destruyó tanto el edificio como las pertenencias de la familia policial que residía allí.
“Desde entonces, la reconstrucción de la dependencia se convirtió en una demanda permanente de vecinos e instituciones de la zona”, aseguró Rivas.
En ese sentido, la documentación reunida por el presidente la comisión barrial reflejó un largo vericueto de gestiones, pedidos formales, reuniones y anuncios oficiales que atravesaron distintas administraciones sin llegar a una solución definitiva. Entre los antecedentes figura un pronunciamiento de la Cámara de Representantes de Misiones, del 27 de junio de 2006, que expresaba su acompañamiento a la construcción de dos destacamentos policiales en Azara y en Pindapoy.
A lo largo de los años, entre 2006 y 2013, también hubo anuncios de nuevas comisarías y proyectos que, según sostuvo el vecino, terminaron ejecutándose en otros sectores del municipio de San José. Pese a ello, la comunidad mantuvo vigente el reclamo y volvió a organizarse a través de la escuela, la capilla, cooperativas y otras instituciones, que impulsaron una nueva campaña de firmas y elevaron una carpeta con toda la documentación ante las autoridades provinciales y se llegó a la obra.
“Si los vecinos de Pindapoy seguimos impulsando el pedido es porque vivimos en un contexto marcado por los robos, hechos de vandalismo y situaciones vinculadas al consumo problemático. Entre las preocupaciones que tenemos figuran además los reiterados ingresos a la escuela de la localidad, donde se registraron sustracciones de equipos y materiales”, denunció Rivas quien también es docente.
Para él, la ausencia de una dependencia policial propia también impacta en el acceso a la Justicia, ya que la comisaría más cercana se encuentra a unos cuatro kilómetros y la realización de una denuncia “puede demandar varios días de trámites, una situación que lleva a que muchos hechos menores ni siquiera sean denunciados”.

Un largo derrotero de gestiones
Hay un documento que data del 27 de junio de 2006 que respalda el pedido de los vecinos por la comisaría, ya que ese año la Cámara de Representantes aprobó un beneplácito y dictamen para que se construyan dos destacamentos policiales, uno de ellos en el puesto Azara y otro en Pindapoy. Entre esos años hasta 2015, el intendente de turno, Carlos Rodríguez “prometió gestiones, pero nos informó que ya no se llevan a cabo obras para destacamentos, sino que directamente se iba a avanzar con una comisaría”.
“Finalmente en 2013 se anunció la construcción de la sede policial tan reclamada por la población, pero no se la construyó. A partir del cambio de gobierno comunal, en el que asumió, Jorge Tenaschuk, en 2015, sí se construye una comisaría, pero no para nosotros. Se la lleva a cabo en el barrio Nuevo de San José, a cuatro kilómetros de Pindapoy”.
“Esa comisaría era la que teníamos aprobada. Eso ocurrió más o menos en 2018 y nos desanimó bastante, pero a partir del horrendo crimen de César Daniel ‘Dani’ Tizato en 2020, se volvió a insistir con fuerza”, agregó. La obra comenzó en 2024, finalizó en noviembre pasado y “aún nada”, cerró Rodríguez.





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