La Cabrera, la parrilla argentina con trayectoria en Buenos Aires y presencia internacional, abre sus puertas en Puerto Iguazú. La nueva sede se emplaza en la esquina de avenida Córdoba y Paulino Amarante, una ubicación estratégica en el corazón de la ciudad que facilita el acceso tanto al visitante como al público local.
Hay nombres que, con el paso del tiempo, dejan de ser solo restaurantes para convertirse en referencias culturales. La Cabrera es uno de ellos. Una casa de carnes que respeta la tradición y la esencia de la familia argentina, rindiendo tributo a la cultura culinaria del Río de la Plata. Detrás de ese recorrido está Gastón Riveira, su creador y figura central, quien desde el inicio entendió que la carne no es solo un producto sino un símbolo: “El ingrediente nacional”, como él mismo la define. A partir de esa convicción construyó una parrilla con identidad propia, donde cada decisión -del corte al punto de cocción, del servicio al espacio- responde a una idea clara de hospitalidad y oficio.
La Cabrera se define como un bistró barroco de barrio, con un ambiente que mixtura la historia inmigrante de Buenos Aires con su espíritu cosmopolita. El secreto está en la forma de asar: técnicas precisas, aprendizaje constante y la voluntad de experimentar sin perder el eje. Todo el recorrido que viven quienes la visitan -desde que llegan hasta que se van- está pensado para despertar los sentidos: aromas, sabores y gestos que construyen una experiencia reconocible y cuidada.
Con esta apertura, la marca lleva a Misiones su propuesta más característica: cortes selectos de carne premium, porciones generosas y una ambientación cuidada que convierte cada visita en una instancia social. El modelo de servicio de La Cabrera -platos para compartir, acompañamientos variados y atención orientada a la sobremesa- se traslada íntegro a esta nueva sede, con la misma coherencia de producto y experiencia que distingue a sus locales en Argentina -Palermo, Pilar, Jujuy, Salta y Mendoza, entre otros- y en el exterior, con presencia en Miami, Barcelona, Chile y Colombia.
“Las Cataratas del Iguazú son una de las experiencias más impactantes que puede vivir un viajero en el mundo. Queríamos que ese viaje también tuviera una puerta de entrada a lo que somos como cultura: el asado argentino. La Cabrera Iguazú es eso: el encuentro entre la maravilla natural y nuestra identidad culinaria”.
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Gastón Riveira, fundador de La Cabrera
La llegada de una marca de esta envergadura al destino no es un hecho menor: suma atractivo al circuito gastronómico regional, amplía la oferta para el viajero exigente y genera impacto directo en la cadena de proveedores y el empleo local vinculado al rubro. Iguazú, que recibe anualmente millones de visitantes de Brasil, Europa, Estados Unidos y Asia, consolida así su perfil como destino turístico integral, donde la gastronomía ocupa un lugar cada vez más relevante.
La Cabrera Iguazú se instala como referencia culinaria de la región y como parada obligada para quienes buscan carne de calidad, identidad argentina y servicio de nivel internacional en el marco de una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.







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