Tras 26 años de aferrarse a la vida y dar batalla a las numerosas complicaciones que le generó la fibrosis quística, falleció este viernes Ezequiel Galeano. Su familia, sus amigos eldoradenses y todos los misioneros que lo conocieron personalmente o a través de las redes lo despidieron ayer con tristeza.
Ocho meses tenía Ezequiel cuando su mamá, Mercedes López, recibió el diagnóstico que su pequeño sufría fibrosis quística. Pese a que su niñez estuvo plagada de complicaciones respiratorias, controles médicos y permanentes viajes al Hospital Garrahan para llevar adelante el tratamiento de esta patología, eso no le impidió apasionarse por los deportes, especialmente el fútbol.
Cuando tenía 18 años, en 2018, los pulmones de Ezequiel estaban tan deteriorados que entró en lista de espera para recibir un trasplante en el INCUCAI. En 2019, mientras el deterioro de su salud se profundizaba y seguía sin llegar el donante, su familia decidió contar en las redes lo que estaban pasando y de inmediato la sociedad los cobijó, se iniciaron cadenas de oración y solidaridad. Tuvo que esperar tres años para que llegara el gran día, el 4 de marzo, cuando recibió el trasplante bipulmonar en la Fundación Favaloro.
Ya de regreso a Eldorado, Ezequiel no solo retomó su vida normal sino que dio cátedra de solidaridad, tratando de acompañar a otras personas que estaban pasando por lo mismo que él.
“Te libero, hermanito”
A principios de este año, Ezequiel comenzó con inconvenientes de salud con el órgano trasplantado y fue derivado inmediatamente a Buenos Aires. Allí, los médicos intentaron evitar el rechazo del órgano, de modo que Ezequiel no tuviera que volver a ser trasplantado. Como los gastos de traslado y estadía eran muy elevados, su familia volvió a pedir ayuda solidaria. Pero esta vez, el cuerpo de Ezequiel no aguantó. “No existen palabras para este dolor, te libero hermanito”, lo despidió en su redes su hermano Gustavo.






