El instructor de artes marciales, empleado de un aserradero y preparador físico de equipos de fútbol, Richard Arnaldo Cristaldo (49), “Grulla” o “Pelado”, acusado de matar con alevosía a un adolescente de 15 años el 30 de agosto de 2020 en un campo de San José, cuando presuntamente estaban de cacería de carpinchos, declaró ayer en la primera jornada de juicio oral ante el Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción Judicial.
No solo optó por relatar la misma coartada que en la etapa de instrucción de la causa por la muerte de César Daniel Tizato, también aceptó responder preguntas, las centrales por parte del fiscal del debate, Vladimir Glinka.
“Nunca tuve pensamientos de hacerle daño a un niño. Nunca molesté a nadie en mi vida y no sé qué busca el juez (de Instrucción 4 de Apóstoles) Miguel Ángel Faría, me acusa de cosas que sería incapaz de hacer”, arrancó el “Pelado” Cristaldo ante los jueces Augusto Gregorio Busse, César Antonio Yaya y Martín Alejandro Rau.
La imputación de Faría y la fiscal Silvia Barronis apuntan que Cristaldo le disparó con un rifle de aire comprimido modificado para balas calibre .22 al menor de edad y que luego lo arrojó a un estanque del campo “La Rosita” entre el arroyo Pindapoy y la zona urbana de San José. Que le colocó piedras en la campera y pantalón a la víctima y que Tizato cayó con vida al agua porque en la zona traqueal se hallaron restos de vegetación.

“Ese día yo no disparé el rifle, volví a mi casa con el arma y sin cazar nada. No entiendo por qué dicen que le disparé al chico. Yo me veo como una buena persona”, insistió el encartado que también repitió que tras cruzarse con dos presuntos amigos de Tizato, éste decidió quedarse con ellos e ir a pescar a los estanques del emprendimiento privado. “Nunca pasé para el otro lado donde apareció el cuerpo. Soy inocente y espero que se considere eso”.
“Entre el arroyo y las vías del tren nos cruzamos con los muchachos y él se quedó con ellos, yo no quise ir para ese lado y me volví a dejar los perros de mi vecino que había llevado para cazar y fui a avisar a la casa del chico con quienes se había quedado pero que yo no los conocía. Creo que eran del pueblo porque uno me saludó ‘qué hacés pelado’ y así me dicen muchos”.
Sobre una imagen satelital proyectada en una pared de la sala de audiencias, Cristaldo trazó el trayecto que asegura haber hecho 30 de agosto de 2020 por la tarde. El recorrido arrojó una distancia de trece kilómetros que, según Cristaldo, a pie lo hizo “en dos horas más o menos”.
El recorrido es el mismo que le indicó a los investigadores cuando se buscaba con desesperación al niño y que no alcanza al campo “La Rosita” donde fue hallado sin vida 33 días después, durante la mañana del 2 de octubre.
“Era la primera vez que salía con el chico a cazar, lo hice porque me pidió y era amigo de tres de mis hijas”, agregó Cristaldo.
Respecto a que no fueron pocos los testigos que lo vieron regresar solo y mojado hasta la cintura a Cristaldo, el acusado respondió que “para llegar más rápido crucé dos arroyos y me mojé, para cortar camino”, insistió ante la pregunta del fiscal Glinka. Vale ampliar que vestía pantalón de tela grafa, borceguíes cortos, camisa y abrigo, en ese momento y que cuando regresó ya era de noche.
El debate se reanuda a las 8.30 de hoy con los primeros testigos para declarar. Las audiencias finalizarán el próximo miércoles 20 de mayo con alegatos y veredicto.





