El frente polar registrado desde comienzos de esta semana impulsó las ventas de caloventores y renovó las expectativas del comercio capitalino para las próximas semanas.
“Cuando empieza el frío, sin dudas se empieza a vender todo lo que sea climatización, pero al decir verdad la gente todavía no arrancó a comprar como esperábamos nosotros”, dijo a PRIMERA EDICIÓN el empresario Carlos D’Orazi tras la consulta de cómo se comportó el movimiento comercial a partir de la llegada del “primer frío” prolongado.
Hay que recordar que hasta la semana pasada, Misiones continuaba bajo la influencia de temperaturas elevadas para la estación, lo cual prácticamente frenó la comercialización de estufas y calefactores. Recién con el ingreso de aire más frío desde este lunes 11 comenzó a observarse un mayor movimiento en los locales.
Aun así, desde el sector consideraron que “el invierno recién comienza” y que por ello creen que una sucesión de jornadas frías podría incentivar un cambio más fuerte en el consumo.
“Son las primeras señales. Cuando el frío se quede varios días, ahí puede ser que la gente tome conciencia real y salga a comprar”, sostuvo el comerciante.
De acuerdo a D’Orazi así como sus colegas comerciantes mantienen la expectativa alta sobre que, a medida de que avancen el otoño y el invierno, el frío se vuelva más intenso y más prolongado para que reactive definitivamente las ventas propias.
Otro de los datos que brindó D’Orazi y que más llamó la atención este año fue la baja en los precios de algunos productos, especialmente de los caloventores standar.
De acuerdo con D’Orazi, la fuerte importación de equipos y la caída de las ventas generaron un escenario diferente al del invierno pasado.
“Los caloventores bajaron una barbaridad. El año pasado uno de estos costaba casi $32.000 y hoy arrancan desde $24.900, casi un 25%”, indicó e incluso comentó que algunos modelos halógenos llegaron a venderse desde $19.900, aunque el stock disponible era limitado y se agotó rápidamente.
Las novedades
Entre las novedades de esta temporada, destacó el regreso de los radiadores eléctricos, equipos que habían perdido presencia en años anteriores pero que volvieron a ganar espacio por su eficiencia y bajo consumo.
“Tienen un poder de calor muy grande, cubren espacios importantes y no queman oxígeno”, señaló. No obstante, aclaró que en una provincia con inviernos cortos como Misiones, muchas familias intentan estirar un año más el uso de equipos antiguos antes de invertir en nuevos aparatos. “La gente piensa que si todavía tiene el calefactor viejo, puede tirar un invierno más”, comentó.
“No nos olvidemos que en Misiones tenemos un invierno muy corto, entonces en medio de este contexto económico, la gente compra para salir del paso”.
Asimismo, explicó que un aspecto que hoy condiciona las decisiones de compra es el costo de la energía eléctrica. Por eso, los consumidores buscan alternativas que permitan calefaccionar ambientes sin disparar el monto de la boleta de luz. “Todo lo que sea de bajo consumo es lo que más pide la gente”, explicó D’Orazi en ese orden.
Y dijo que también aparecen algunas opciones a gas, como estufas garraferas o los conocidos “honguitos” utilizados en patios y restaurantes, aunque reconocen que son productos con menor salida para uso doméstico.
“Hay una dificultad real en muchos hogares misioneros para conseguir garrafas extras y tener disponible su honguito. Ni hablar de que el costo operativo es mayor y también la comodidad son los que lleva a que muchos clientes, que llegan con ganas de llevarse un calefactor a gas, a la hora de comprar sigan inclinándose por soluciones eléctricas”, comparó.
Las elecciones y medios de pago
En cuanto a las formas de pago, el comerciante aseguró que la mayoría de las operaciones se realizan con tarjeta o transferencias, “debido a la escasez de efectivo en circulación”.
“La gente efectivo no tiene. Toda venta, al menos en nuestro rubro, prácticamente se hace con tarjeta o escaneando el QR”, explicó.
Consultado sobre las recomendaciones de la casa, apuntando no solo al mejor precio del producto sino en también en su capacidad de bajo consumo. En ese sentido, el experimentado empresario explicó que volvieron los radiadores.
“Esto es así porque los radiadores en general tienen una buena cobertura de calor en un espacio grande y el consumo de energía es relativamente bajo, comparado con otros artículos similares”.
“Una cosa que es muy importante y que hace la diferencia a la hora de decidirse es que los radiadores calefaccionan pero no queman oxigeno”.
“Otra diferencia importante, con las halogenas (velas), por ejemplo, es que no son las favoritas porque si se usaba en la pieza la luminosidad es muy grande”, acotó el empresario.





