Desde las 8.30 de hoy y hasta el miércoles 20 de mayo se desarrollará el debate oral que tiene como acusado de “homicidio agravado por alevosía” a un profesor de artes marciales de San José, Richard Arnaldo Cristaldo. Es el único imputado por la muerte de César Daniel Tizato (15) hallado flotando en una laguna de un campo a la vera de la ruta nacional 105 el 2 de octubre de 2020.
Conocido como “Grulla” o “Pelado”, Cristaldo cumplirá 50 años un día antes que los jueces Augusto Gregorio Busse, César Antonio Yaya y Martín Alejandro Rau, emitan su veredicto que, en caso que sea condenatorio por la calificación original del expediente, la pena sería de prisión perpetua.
La acusación corresponderá al fiscal Vladimir Glinka y la defensa del encartado corresponderá a José Antonio Reyes, exjuez de Instrucción de Apóstoles, hoy abogado particular.
Cristaldo fue imputado por el juez de Instrucción 4, Miguel Ángel Faría quien elevó a debate oral en septiembre de 2024 la causa.
En mayo de 2022, el juez Faría le dictó la prisión preventiva a Cristaldo, un mes después de ordenar su segunda detención.
El acusado e instructor de artes marciales, estuvo desde un principio en la mira de los investigadores porque fue el último que estuvo con Tizato, a quien el menor conocía y seguramente confiaba, ya que era su vecino en San José.
Según la imputación, el día de la desaparición, 30 de agosto de 2020, la víctima salió de su vivienda del barrio Pindapoy en San José junto a Cristaldo.
Se dirigieron a un campo presuntamente para cazar animales silvestres. Pero Cristaldo regresó solo y habría dado datos falsos a familiares del adolescente y a las autoridades cuando fue denunciada su ausencia.
Según se pudo saber, se dirigió a la casa de la madre del menor a contarle que cuando regresaban, César se cruzó con dos amigos y se quedó con ellos en la misma zona.
El profesor de artes marciales estuvo demorado pero quedó libre porque hasta ese momento no había evidencia de peso para inculparlo. En tanto, la búsqueda de Tizato se había iniciado y hasta se llegó a pensar que se subió a un tren de cargas hasta Garupá.
Cuando el viernes 2 de octubre encontraron el cuerpo -con piedras entre la ropa- que intentaba flotar en una laguna, el juez ordenó la detención de Cristaldo. La autopsia determinó que Tizato tenía un orificio en el pecho, pero en un comienzo no se pudo determinar con qué objeto se produjo.
El estado del cuerpo después de 33 días en el agua complicó las pericias, pero se confirmó que presentaba una lesión que se correspondía a un disparo o a un elemento punzante.
Se tomaron rastros genéticos y se cotejaron con el registro de Cristaldo. En marzo de 2021 dio negativo el cruce y Cristaldo volvió a ser excarcelado y se ordenó detener a un joven de 29 años en Gobernador Virasoro, Corrientes.
Tras confirmarse la falta de mérito para este nuevo sospechoso, la revisión de todas las evidencias que realizó el juez Faría se volvió a poner el foco en Cristaldo y, un año después, lo detuvieron como presunto autor de “homicidio agravado por alevosía”.
Con el avance de la Policía Científica sobre las evidencias en las ropas rescatadas del cuerpo de Tizato y las conclusiones de la autopsia del Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia, se pudo determinar que un disparo causó la muerte.
La conclusión se desprendería por los orificios hallados en las prendas de vestir del occiso, tres en la espalda que coincidirían con un proyectil que atravesó remera, buzo y campera por la espalda y dos delanteros que indicarían que la víctima tenía la campera abierta en el instante previo al ataque.





