La Argentina incorporó una nueva alternativa terapéutica para el tratamiento de gliomas, un tipo de tumor cerebral, que representa la primera innovación significativa en más de 20 años para esta enfermedad. La medicación fue aprobada por la ANMAT y ya se encuentra disponible en el país para pacientes con diagnóstico específico.
Los gliomas son tumores que se desarrollan en el cerebro a partir de células gliales y constituyen los tumores malignos primarios más frecuentes en adultos. Su evolución y pronóstico están estrechamente vinculados a la presencia de determinadas mutaciones, en particular en las enzimas IDH1 e IDH2.
En este contexto, el nuevo tratamiento está dirigido a pacientes con glioma difuso de bajo grado que presentan mutaciones en estas enzimas y que ya han sido sometidos a una intervención quirúrgica. Se trata de una terapia específica que actúa sobre el origen molecular del tumor.
El medicamento, denominado Vorasidenib, funciona como un inhibidor de las enzimas IDH mutadas, responsables de generar sustancias que favorecen el crecimiento de las células tumorales. Su administración es oral, mediante comprimidos de uso diario.
La aprobación de esta terapia se basó en los resultados del ensayo clínico INDIGO, que demostró su eficacia y seguridad en pacientes con gliomas difusos de grado 2 con mutación IDH. Los datos evidenciaron una mejora significativa frente a los tratamientos tradicionales.
Según el estudio, el fármaco logró reducir en un 61% el riesgo de progresión de la enfermedad, además de retrasar el crecimiento tumoral y disminuir el volumen del tumor. También se registró una mayor sobrevida libre de progresión en comparación con placebo.
Hasta ahora, las opciones terapéuticas para este tipo de tumores se limitaban a la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. La llegada de este medicamento introduce una alternativa que permite postergar estos tratamientos más invasivos y reducir la toxicidad en las primeras etapas.
Especialistas destacan que este avance también impacta en la calidad de vida de los pacientes, ya que permite un abordaje más personalizado y una participación activa en el manejo de la enfermedad junto a equipos médicos especializados.
El neuro-oncólogo Elías Ortega Chahla explicó que el tratamiento de los gliomas comienza habitualmente con cirugía, aunque su alcance depende de la ubicación y el tamaño del tumor. Además, remarcó la importancia de los estudios de imagen y del análisis molecular para un diagnóstico preciso.
Finalmente, el especialista subrayó que los gliomas suelen afectar a personas jóvenes, en etapas clave de su vida, por lo que la aparición de terapias dirigidas representa “un cambio de paradigma” y abre nuevas perspectivas para los pacientes y sus familias tras décadas sin avances relevantes.
Fuente: Agencia de Noticias NA









