El automovilismo argentino vivió una jornada con sensaciones contrapuestas en el Gran Premio de Miami. Mientras Nicolás Varrone se destacó en la Fórmula 2 con una sólida actuación que le permitió terminar cuarto y sumar sus primeras unidades en la temporada, Franco Colapinto atravesó una carrera sprint difícil en la Fórmula 1 y se mostró autocrítico de cara a lo que viene.
Varrone fue uno de los protagonistas de la carrera corta de la Fórmula 2. El piloto de Van Amersfoort Racing largó desde la quinta posición y rápidamente ganó un lugar en la salida, ubicándose cuarto con aspiraciones de podio. A partir de allí sostuvo un ritmo firme, con paciencia, siempre atento a cualquier error de los de adelante.
En la vuelta trece intentó superar al paraguayo Joshua Durksen, aunque la defensa del rival le impidió avanzar y ese desgaste lo dejó vulnerable ante el irlandés Alex Dunne, quien logró superarlo. Sin embargo, el argentino no perdió la compostura, se recuperó en el tramo final y volvió a adelantar a Durksen en la vuelta 21. En los últimos giros mostró solidez defensiva para sostener la posición y cruzar la meta en el cuarto lugar, resultado que le otorgó sus primeros cinco puntos en la categoría.
La victoria quedó en manos del búlgaro Nikola Tsolov, quien concretó un sobrepaso decisivo en la última vuelta sobre el neerlandés Laurens van Hoepen. Dunne completó el podio en un cierre vibrante. Con este resultado, Tsolov se afirmó en la cima del campeonato con 35 puntos.
En paralelo, Colapinto no tuvo el mismo desenlace en la sprint de la Fórmula 1. El piloto argentino de Alpine finalizó décimo y se fue con sensaciones negativas tras una carrera en la que nunca logró encontrar el ritmo adecuado. “Perdí un par de posiciones y comprometí la carrera”, señaló con molestia, en referencia a la largada y un roce en las primeras curvas.
El argentino había partido con expectativas tras una buena clasificación que lo dejó octavo, pero en el arranque intentó disputar posiciones con Max Verstappen y Lewis Hamilton, lo que le hizo perder terreno. Esa situación fue aprovechada por su compañero Pierre Gasly, que lo superó y lo relegó en el clasificador.
A lo largo de la competencia, Colapinto mantuvo una conducción prolija, aunque sin la velocidad necesaria para acercarse a sus rivales directos. Incluso en la vuelta diecisiete fue superado por Isack Hadjar, lo que terminó de sellar su décimo puesto final.
Tras la carrera, el piloto reconoció problemas de rendimiento y apuntó a mejorar. “Vamos pateando por todos lados, muy poca tracción y sobrecalienta la rueda de atrás”, explicó, y agregó que “el ritmo de carrera me costó mucho, no estuvimos bien”. En ese sentido, consideró que parte de las dificultades podrían estar relacionadas con la configuración aerodinámica.
Pese al resultado adverso, el argentino se mostró enfocado en revertir la situación en lo que resta del fin de semana. “Hay que mejorar el ritmo de carrera para mañana”, insistió, con la mira puesta en la clasificación y la competencia principal.
La actividad continuará este domingo con la carrera principal de la Fórmula 2 desde las 13:30 y, más tarde, la definición en la Fórmula 1, donde Colapinto buscará recuperar terreno tras un sábado que dejó más dudas que certezas.





