En una provincia donde la frontera no divide sino que conecta, el Gobierno de Misiones avanza en una negociación estratégica con Brasil y Nación para modificar una de las principales limitaciones que enfrentan miles de personas a diario: los horarios restringidos en los pasos fronterizos.
La iniciativa, que ya está en discusión con autoridades nacionales, apunta a extender los horarios de atención y simplificar los trámites para el tránsito vecinal, una demanda histórica de las comunidades del norte provincial. El ministro coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, confirmó que las gestiones están avanzadas y podrían traducirse en cambios concretos en el corto plazo.
“Uno de los condimentos más urgentes y necesarios es flexibilizar el tránsito en zona fronteriza”, afirmó el funcionario en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, tras una reunión clave en Buenos Aires con el director nacional de Migraciones, autoridades de Aduana y representantes del área de control terrestre.
Un problema cotidiano que impacta en toda la región
El reclamo tiene una base concreta: ciudades separadas por apenas metros pero condicionadas por horarios rígidos que interrumpen la vida diaria.
“En San Antonio se cierra la frontera a las 19 horas y, en la práctica, es una sola ciudad con Santo Antonio, del lado brasileño. Las casas están a 50 u 80 metros. Esto afecta todo: lo comercial, lo educativo, lo cultural y hasta lo familiar”, explicó Sartori.
La misma situación se replica en Bernardo de Irigoyen, Andresito y otros puntos de la frontera seca, donde el cruce cotidiano es parte de la rutina de vecinos que estudian, trabajan o tienen vínculos familiares de ambos lados.
En ese contexto, la Provincia impulsa que los pasos extiendan su horario hasta las 22 o incluso la medianoche. “Estamos buscando arbitrar los medios necesarios para que no se limite a las 19, sino que se amplíe”, remarcó.
Tecnología para cruzar en menos de un minuto
Uno de los ejes más innovadores de la propuesta es la incorporación de tecnología para agilizar los controles migratorios, especialmente en el tránsito vecinal.
Sartori detalló que se analiza implementar un sistema de reconocimiento facial, similar al que ya funciona en La Quiaca. “Una vez que uno realiza la carga inicial, en los siguientes cruces el reconocimiento facial, que tarda alrededor de 40 segundos, habilita el tránsito automáticamente”, indicó.
La herramienta permitiría descomprimir filas, reducir tiempos de espera y facilitar el paso frecuente de residentes de frontera, sin descuidar los controles de seguridad.
Integración real: trabajo, cultura y educación sin barreras
Más allá de lo operativo, la medida apunta a fortalecer una integración que ya existe en los hechos. En localidades como Andresito y Capanema, por ejemplo, la vida social y cultural es compartida.
“Son ciudades que están a 20 kilómetros, donde hay fiestas, actividades, prácticas de danza o música que a veces no están de un lado y sí del otro. Muchas de estas actividades se hacen fuera del horario escolar y necesitan este tipo de flexibilidad”, explicó el ministro.
También se analizan mejoras en los cruces fluviales, como Panambí y Porto Xavier, donde el flujo comercial y turístico depende en gran medida de los horarios. “Hay cuestiones culturales también: los brasileños no tienen siesta, vienen a comprar y a veces no les da el tiempo. Son situaciones concretas que requieren soluciones concretas”, agregó.
El peso estratégico de Misiones en el mapa migratorio
El impulso a estas medidas también responde al crecimiento sostenido del movimiento fronterizo en la provincia, que hoy ocupa un lugar central en el tránsito de personas a nivel nacional.
“Estábamos viendo datos en tiempo real y, por ejemplo, Iguazú estaba primero, Posadas segundo y después Ezeiza. Eso muestra la magnitud del tránsito que tiene Misiones”, destacó Sartori.
Este flujo no solo tiene impacto social, sino también económico, ya que dinamiza el comercio, el turismo y los servicios en toda la región.
Sin fecha definida, pero con avances concretos
Si bien todavía no hay una fecha exacta para la implementación, el proceso ya entró en una etapa clave. Desde Nación se comprometieron a enviar equipos técnicos a Misiones para evaluar cada paso fronterizo y definir las condiciones operativas.
“Quedamos en que van a trabajar con presencia en el territorio para ir articulando estas medidas. Esperemos que sea en un tiempo no muy extenso”, señaló el funcionario en otro tramo de la entrevista con FM 89.3.
En ese sentido, destacó la “predisposición” de todos los organismos involucrados, aunque aclaró que no habrá una solución uniforme. “Cada paso tiene una realidad distinta. Iguazú no es lo mismo que San Antonio o Bernardo de Irigoyen. Por eso se está trabajando de manera específica en cada caso”, explicó.
La iniciativa, impulsada también por pedido del gobernador y en articulación con intendentes y autoridades brasileñas, busca dar respuesta a una necesidad estructural de la provincia.
“Es un requerimiento de muchas comunidades que hacen un tránsito continuo. Tenemos que involucrarnos y encontrar soluciones para cada región”, sostuvo Sartori.






