Mientras el consumo sigue mostrando señales de cautela, las panaderías misioneras apuestan a la llegada de Semana Santa para revertir una temporada marcada por la baja en las ventas.
“Siempre hay expectativa de mejores ventas. La esperanza nunca se pierde”, sostuvo Omar Acosta, presidente del Centro de Industriales Panaderos, en diálogo con en programa El Aire de las Misiones que se emite por FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Ventas en pausa y consumo más medido
Acosta reconoció que el movimiento en los mostradores todavía es tranquilo, aunque confían en una reactivación progresiva. “Con el comienzo de clases siempre se reactiva el centro con más gente. Entonces, bueno, con expectativa positiva”, señaló.
Sin embargo, aclaró que no habrá cambios bruscos en los hábitos de compra: “La gente ya no compra por kilos sino por unidad y elige ciertos productos. Eso va a seguir”. Según explicó, la caída en las ventas no es exclusiva de Misiones. Tras participar de una reunión nacional en la Federación Argentina de la Industria del Pan (FAIPA), aseguró que el panorama es similar en todo el país.
“Las ventas han bajado en todos lados, no es cuestión de Misiones. Primero es cíclico, porque en verano siempre baja, y después por la falta de efectivo”.
Semana Santa: una semana fuerte y un mes difícil
En ese contexto, la Semana Santa aparece como un respiro. “Se trabaja en esa semana y después el resto del mes muere. La gente sale de su presupuesto y después se arregla con poco”, graficó el dirigente.
Entre los productos más demandados se destacan los clásicos regionales: “Se trabaja mucho con la sopa paraguaya, el choclo, ese tipo de productos. También las empanadas, el pan de pescado. Muchos son para Paraguay, que es un clásico nuestro también”.
En cuanto a precios, indicó que la chipa “sigue estando en 12.000 pesos el kilo” y que la docena de facturas se mantiene en “9.000 pesos”. El pan, en tanto, continúa a 2.500 pesos el kilo en Misiones gracias a un acuerdo vigente desde hace casi nueve años. “Tratamos de absorber algunos costos porque tampoco se puede estar aumentando todo el tiempo”, afirmó.
Sobre posibles subas para las fiestas, fue cauto: “Está todo tranquilo. No sé cómo va a repercutir este año el tema del chocolate. Siempre aumentan algunas cosas como el huevo, eso ya es un clásico. Cada fiesta tiene su producto que aumenta. El huevo es un lujo, parece que la gallina en Pascua pone menos”, ironizó.
Costos en alza: energía, gas y agua
En otro tramo de la entrevista con FM 89.3, el titular del Centro de Industriales Panaderos expresó que el mayor desafío del sector sigue siendo el costo operativo.
“En nuestro rubro influye mucho la energía y el gas porque mueve la panadería”, explicó Acosta para luego hacer una comparación de la situación local con la de Buenos Aires: “Ellos venden más caro y compran más barato. Lo que yo gasto en una semana de gas, ellos lo gastan en un mes o más”, indicó.
También el agua pasó a ser una preocupación. “Antes el agua no era preocupante, hoy sí lo es. Parece que los medidores corren más rápido”, comentó.
Empleo, impuestos y el sueño de una escuela de panaderos
El dirigente admitió que la situación llevó a algunos colegas a reducir personal. “Antes tener un empleado no era difícil, hoy se volvió muy complicado por los costos salariales”, indicó. Si bien aseguró tener a todos sus trabajadores en regla, reconoció que “cuando llega la carga del formulario 931 se complica. El problema en Argentina son los impuestos muy altos”.
En paralelo, el Centro de Panaderos mantiene un viejo anhelo: crear una escuela de formación. “Formar un panadero lleva tiempo porque no hay capacitaciones. Nuestro sueño es crear una escuela, compramos el terreno, pero nos quedamos ahí por falta de fondos. El problema es que hoy nadie tiene plata”, lamentó.
Aun así, el sector no baja los brazos. Con una comisión directiva nacional renovada y de perfil federal -con representantes de Santa Fe, Tucumán, Rosario y Misiones-, Acosta reafirmó el compromiso de seguir trabajando “a pulmón”.



