A medida que la demanda global de agua sigue aumentando, al menos 25 países están al borde de enfrentar una severa escasez hídrica, con niveles de “estrés hídrico extremo”. En este preocupante escenario, Chile destaca como el país de Sudamérica que podría quedarse sin agua para el año 2040.
Aunque la mayor parte del planeta está cubierta por agua, casi una cuarta parte de la población mundial ya está sufriendo de estrés hídrico severo. Esta crisis, advertida por el Instituto de Recursos Mundiales, afecta tanto a la seguridad alimentaria como a la producción energética y la salud humana.
Los expertos advierten que vivir bajo condiciones de alto estrés hídrico puede poner en peligro la vida diaria, el trabajo, y la seguridad alimentaria y energética. En 2040, Chile sería el primer país sudamericano en figurar entre los 33 países con mayor estrés hídrico, clasificándose en la categoría de “estrés hídrico extremo”.
La principal causa de esta crisis es el desbalance entre la oferta y la demanda de agua, exacerbado por el aumento de la población y las demandas de la agricultura, ganadería, y la industria. En 2010, Chile ya enfrentaba un alto nivel de estrés hídrico y se prevé que esta situación se agrave significativamente en las próximas décadas.
El Instituto de Recursos Mundiales proyecta que 14 de los 33 países con mayor estrés hídrico en 2040 estarán en Oriente Medio, una región que ya enfrenta graves problemas de seguridad hídrica.
Además de Chile, otros países como Bahréin, Kuwait y Catar estarán entre los más afectados. Incluso naciones grandes como Estados Unidos, China e India seguirán enfrentando altos niveles de estrés hídrico.