viernes, julio 10, 2026
Primera Edición
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
Primera Edición
No Result
View All Result

Escritores de Misiones: “El árbol de cristal”

21 marzo, 2024

Por: Javier Chamorro

Solo quisiera ser uno de los motivos de tu sonrisa,
quizá un pequeño pensamiento de tu mente
durante la mañana, o quizá un lindo recuerdo
antes de dormir. Solo quisiera ser una fugaz
imagen frente a tus ojos, quizá una voz
susurrándote en tu oído, o quizá un leve roce en
tus labios. Solo quisiera ser alguien que quisieras
tener a tu lado, quizá no durante todo el día, pero
de una u otra forma, vivir en ti.
Gabriela Mistral

 

I

Mi nombre es Aylen, tengo siete años y llegó el momento de mi viaje. Volví a buscar a Pirata. Lo encontré tirado moribundo, mirando cómo las luces del semáforo pasaban de un color a otro.
Pirata es un perro viejo y casi ciego. Sus ojos se fueron quedando blancos y tristes. Lo levanto y consuelo con caricias. Tiene el pelo blanco y una mancha negra alrededor de un ojo; no me costó mucho encontrarle un nombre adecuado.

Lo escucho gemir por última vez y puedo escuchar su respiración como una suave brisa, deteniéndose. No tarda en dormirse apoyando su cabeza en mi regazo.

Mi mamá murió cuando yo nací y de mi papá no recuerdo mucho; su vida ya no fue la misma después de eso, al poco tiempo desapareció y mi vida dejó marcas en las personas de esta historia.

Mi crianza estuvo a cargo de la hermana de mi mamá, la tía Marcela. Ella armaba los arbolitos de cristales y alambres que con mis primos mayores íbamos a vender al costado de la autovía. Recuerdo sus palabras la primera vez que me llevó con ella.

-Todos tienen que vender siete arbolitos por día, si es más, mejor-me dijo, sin mirarme a los ojos. Sos la más chiquita de todos, con que vendas cuatro está bien y vas a estar con Eliana.

Eliana, la mayor de mis siete primos, tenía once años, pero parecía tener la sabiduría de alguien mayor. Todos los niños éramos su responsabilidad y se pasaba sus días cuidándonos y fabricando las artesanías. Sus pequeñas manos, curtidas y resecas, habían aprendido tanto a cocinar como a armar esos pequeños arbolitos que eran el principal sustento familiar.

Inconscientemente me apegué a ella y a su vez Eliana me tomó bajo sus cuidados y lo hacía con mucha paciencia y esmero.

-Quiero que te quedes conmigo todo el tiempo. A la ruta salís cuando yo salga, te voy a ayudar a vender tus arbolitos- dijo, mientras caminábamos rápidamente todos juntos, muy temprano, hacia nuestro lugar al costado de la autovía.

-¿Alguna vez no vendiste todos tus arbolitos, Eli?- Le pregunté, mientras trataba de seguir sus pasos.
-Sí -me contestó, mientras se tocaba el hombro-. Y mi papá me dio una paliza. Cuando se cansó de pegarme se fue y nunca más volvió. Nos dejó.

Nunca más le pregunté sobre su papá, pero supe por qué ella cuidaba tanto de mí como de sus hermanitos. Las palizas, en vez de debilitarla, fortalecieron su espíritu, pero también la privaron de su niñez. Para ella estaba bien así.

 

II

La aldea estaba a medio camino entre la casa de mi tía y la autovía. Sus casas de madera prefabricadas habían desterrado a las antiguas chozas hechas de ramas gruesas, isipó y paja.

Los amplios patios albergaban enormes árboles aislados que pertenecieron a una antigua selva virgen. El humo de los fogones se podía ver desde lejos tanto como sentir el olor del reviro por las mañanas y los guisos al mediodía.

El camino, largo y bordeado de pastos estaba cruzado de mangueras semienterradas de agua, además dividía a la aldea en dos sectores y terminaba en una hermosa y moderna escuela. Mi escuela.

Separada del conjunto de viviendas, estaba el ranchito del viejo Aparicio. Rodeado de tacuaras atadas entre sí con alambres, no eran un obstáculo para ver la gran cantidad de envases de vino y caña desparramados como una alfombra por todo el patio. Colgaban de los gajos de un paraíso cintas rojas y negras, y algunas calaveras de animales, como lagartos, cuatíes y gatos.

La gente decía que el viejo se alimentaba de niños y que por las noches más oscuras vagaba desnudo por el monte gimiendo y aullando como un animal. Pasar frente a su casa de camino a la escuela era una verdadera tortura para mí y mis primos, pero no para Eliana. Recuerdo su voz seria y adulta.

-Es un pobre viejo que no puede vivir sin alcohol. No es malo, nunca lastimó a nadie.
-Pero, Eli, ¿por qué nadie lo ayuda? -le pregunté con un sentimiento de lástima repentino.

Eliana me miró con ternura y sus ojos verdes parecieron entristecerse, eligió sus palabras unos segundos antes de responder.

-Tiene que ver con el cacique. Hace muchos años su esposa había enfermado, y era grave. Aparicio era el curandero de la aldea y le había preparado un remedio de yuyos. La mujer empeoró y tiempo después se suicidó. Él lo culpó por eso y ordenó que todos lo ignorasen por ser un farsante.

Eli debió ver mi cara de sorpresa porque sonrió y luego dio fin a su historia.
-Es lo que dicen, no significa que sea la verdad.

Pero sí que era cierto. Tan cierto que el viejo aborigen tomaba para aplacar las visiones que lo perseguían desde su juventud. A él le fue mostrado el pasado y el futuro de su pueblo; la gloria y decadencia de su raza habitaban en sus pesadillas.

Poseía el poder de curar y predecir, pues pertenecía a un antiguo linaje de sacerdotes que habitaron en una gran porción de selva. Eran temidos por las demás tribus, tanto por su ferocidad en las batallas como por el conocimiento de la medicina natural y la interacción con los animales salvajes.

Combatieron a los conquistadores casi hasta el exterminio, pero algunos sobrevivientes se adentraron en lo profundo de la selva y la niebla del tiempo los cubrió en el olvido.

 

III

-Despacio, chicos, y en fila. -La voz de la mae era una melodía en la mañana.
Aún siento su perfume suave y dulce, su sonrisa y sus abrazos en la puerta del aula cuando entrábamos a clases.

El aula era acogedora, ella se encargaba de darle calidez, brillo y mucha magia.
-¡Para vos, mae! -le dije, mientras le daba mi pequeño ramo de margaritas, todavía húmedas por el rocío del amanecer.

-Son hermosas, Aylen, gracias -me respondió mientras se inclinaba para tomarlas.

Las paredes cubiertas de figuras, letras y palabras escritas en guaraní y español, los números y un gran sol con nuestros nombres formaban cada uno de sus rayos. La mae Azucena tenía los ojos negros y tristes.

Una tristeza que nacía en su vientre y se trasladaba a su espíritu. Yo podía sentir el dolor en cada abrazo que me daba. Su dolor de no poder ser madre se mezclaba con mis ansias de tener una y ella poseía la sensibilidad de percibir mis necesidades. Su vida cambió en su cumpleaños y un lazo invisible nos unió para siempre.

 

IV

-Mañana es el cumpleaños de la mae Azucena, Eli, y quiero regalarle un arbolito. ¿Me ayudas a hacer uno?

Ella sonrió y me sorprendió, Eli no sonríe tan fácilmente. El dolor había aumentado en los últimos días.
Las golpizas de su papá le habían lastimado los huesos y músculos del hombro para siempre.

-Claro, Aylen, solo faltaría una piedra para la base- me contestó entusiasmada.

– Yo sé dónde hay una muy linda -le dije-, pero me vas a tener que acompañar a buscarla. -Le devolví la sonrisa y ella frunció las cejas. Supe que ya sabía la ubicación de la pequeña roca.

Hermosa, ella brillaba como un diamante azul, a pesar del polvo y la basura, bajo el sol del mediodía. Formaba parte de un círculo de piedras alrededor de un pequeño arbolito, en una esquina del patio del viejo Aparicio.

Avanzamos inseguras hacia el portón de la casa y antes de que hubiéramos aplaudido el viejo ya estaba frente a nosotras.

El pelo descuidado de color ceniza le llegaba hasta el hombro, los ojos negros parecían ver dentro de las personas y su piel oscura estaba cruzada de arrugas. De estatura media y cuerpo encorvado no parecía ser una persona que corriera de noche por el monte, como se decía de él.

-Mba’éichapa karai, Aparicio (Hola, cómo está, amigo Aparicio) -le dije en su idioma poniendo en práctica lo aprendido con la mae Azucena. Eli retrocedió unos pasos tocándose el hombro.
El viejo se quedó con la mirada fija en ella.

-Nde jyva pochy (tu brazo malo) -dijo señalándola con un dedo fino, largo y sucio. Pude entender lo que decía, pero no fue lo único que Aparicio sabía de nosotras, o de mí.

-Mba’é lo mitákuña (Hola, niñas) -dijo mirándome sin moverse de su posición en el portón-, ¿vení a heka la ita hovy? (¿venís a buscar la piedra azul?) -me preguntó.

-¿Pero cómo…? -comenzó a decir Eli tratando de ordenar sus ideas, confirmando que el viejo era especial. Me acerqué a ella y tomándola de la mano la tranquilicé.

-Jogua, mba’ejogua (Comprar, quiero comprar) -le contesté mostrándole un puñado de monedas que había ahorrado.

Aparicio sonrió moviendo levemente la cabeza en forma negativa, luego habló muy despacio, pero su voz sonaba fuerte en mi cabeza.

-La ita hovy no tiene precio, no se vende. Ita hovy sabe pohano y moñyró. (La piedra azul no tiene precio, ella sabe sanar y abuenar). Solo para el que sepa mirarlo tal como es.

La piedra apareció en su mano. Tan azul y hermosa. Parecía tener una corona brillante e invisible, como un aura cargada de infinitas estrellas y lejanos soles del universo.

Aparicio colocó la piedra en mi mano y en ese momento supe por qué los conquistadores dejaron sus vidas en la selva de los guerreros chamanes. No solo buscaban riquezas, sino que supieron de la existencia de la piedra azul sanadora.

Los reyes de reinos lejanos enviaron barcos y soldados en busca de la mítica roca, pero se encontraron con una tribu indomable y cruel que protegió su tesoro hasta casi la extinción.

-Aylen… ¿qué pasa? -La voz de Eli me trajo a la realidad.

-Es hermosa, ¿viste? -le dije.
-Es una piedra, como cualquiera nomás. Pagale y vamos a casa -me contestó.

-Pero mirá, es tan… -comencé a decirle extrañada de que no viera su belleza. El viejo volvió a hablar.
-Ella no ve, solo vo podé. Usá bien la ita hovy- murmuró como un suspiro el viejo y desapareció dentro de la vieja casucha dando por terminada la reunión.

 

V

Los pequeños dedos de Eli le dieron forma al arbolito. Del tronco principal nacían ramas que terminaban en brillantes y preciosos cristales de color azul, limados de la misma piedra, que representaban el denso follaje y se adherían con pegamento.

Sobre la piedra azul coloqué el material y unimos las dos partes sintiendo una fuerza que surgía del pequeño arbolito. Eli sintió una descarga de energía que la sacudió unos segundos y después de eso su hombro sanó para siempre.

Los ojos tristes de la mae Azucena se iluminaron cuando puse el arbolito en sus manos, un pequeño destello azul en la piedra dio origen a una explosión de nueva vida en el vientre de la maestra.

Todos los alumnos corrieron asustados cuando se desvaneció en el medio del aula. Una semana después su médico le dio la feliz noticia de su embarazo.

-El árbol solo brilla en tus manos -me dijo cuando volvió a la escuela-, y no sé cómo decirte, pero ya me diste el mejor regalo de mi vida.

Dentro de una caja, y en medio de un par de floreadas zapatillas color rosa, me devolvió el arbolito.

Tuve la oportunidad de venderlo muchas veces, pero su energía misteriosa despertaba en mí un apego que sobrepasaba mi entendimiento. A los ojos de la mayoría de las personas era un objeto común, sin nada especial, más allá de su particular belleza simbólica.

No volví a ver al viejo Aparicio hasta su visita en el hospital. Simplemente desapareció y su casa fue ocupada por otras personas que se encargaron de borrar todo lo que podía recordar al curandero.

La camioneta se detuvo a un costado del asfalto y su mamá se bajó a comprar arbolitos. La tristeza también vivía en su alma.

El niño pálido bajó la ventanilla. Tenía un gorro que le tapaba la ausencia de cabellos, los ojos marrones parecían pedirme ayuda al mirarme y unas manchas moradas los marcaban como un sello imborrable.

Sus manos parecían pequeños pajaritos caídos del nido; delgadas, frágiles y blancas. Aferrados a una débil esperanza que se iba diluyendo como la sal en el agua.

-Hola, ¿por qué estás descalza? -Su pregunta me sorprendió y me quedé mirándolo y demorando la respuesta.

-Mis zapatillas las guardo para cuando voy a la escuela -le contesté- ¿y vos estás enfermo?

-Sí, me trajeron a conocer la selva, no me quería ir sin ver las cataratas -me respondió-, y los árboles, me gustan los árboles. Son tan grandes, nunca vi tantos.

-Sus ojos se iluminaron un instante. Su mama volvió con varios arbolitos y fue cuando el niño entreabrió la puerta del automóvil y me dio sus zapatillas.

-Te las regalo, son nuevas, pero me lastiman los pies. Sorprendida no supe qué hacer. Él insistió: -Por favor, te van a servir y a mí no -dijo arrastrando las palabras. Su voz sonaba lejana.

-Gracias, y esto es para vos -dije y le di lo que hasta ese momento era mi creación, la belleza tocada por los hechizos y la magia de antiguas divinidades.

 

VI

Después del tiempo en que conocí al niño pálido y de haberle regalado mi árbol, seguía yo vendiendo en la autovía. Ninguno de los arbolitos que fabriqué tenía la magia y misterio de aquel cristal azul. Él cambió la vida de las personas que tanto quiero.

El recuerdo de Aparicio no se desvaneció del todo. Su figura se me presentaba cada tanto envuelta en una niebla borrosa, como esperando algo que yo no podía entender.

Ese mediodía me faltaba un árbol para vender. Recuerdo que le había puesto vidrios color rosa donde, en un lapacho de primavera, irían las flores.

La camioneta se detuvo en la mano contraria en donde me encontraba y el conductor agitó sus manos impaciente, llamándome. Al cruzar corriendo solo sentí un fuerte sacudón y me zambullí en una cálida y misteriosa penumbra.

Mi sangre tiñó de rojo el asfalto y los gritos de Eli se escuchaban por sobre el de la gente. Floté en una densa niebla viendo mi cuerpo tirado y a ella tratando de reanimarme rodeada de personas que gritaban desesperadas.

Permanecí mucho tiempo en la cama del hospital conectada a cables y tubos de oxígeno.A través de los días me visitaron muchas personas, pero la mae y Eli no se despegaron de mi cama. Me entristecía verlas y no poder contestar sus palabras, acariciar sus manos y rostros, pensaba mucho en Pirata.

¿Quién decide el momento de comenzar y terminar algo? ¿Cuál es la hora de decidir pasar a lo nuevo y dejar aquello que nos hizo reír y llorar? Yo lo supe una hermosa mañana de primavera cuando por la puerta gris de mi habitación en el hospital entraron Eli, la mae con su pequeño caminando y el niño pálido con sus papás y… el arbolito, que brillaba como un sol en miniatura en sus manos.

Nada de lo que vi en el niño hace unos años en la autovía existía ahora. Su cabello había crecido con fuerza y cantidad, su piel tenía el color de las naranjas en otoño.

La vitalidad había regresado a su cuerpo y su alma estaba en paz. El pequeño de la mae me miraba con sus hermosos ojos de almendra. Su conciencia pura percibió cuando mis manos etéreas acariciaron su pelo suave. Verlo sonreír acercando sus rosadas manitos hacia mi cara fue la confirmación de que todo estaba bien.

-Eli, si pudiera enjugar tus lágrimas, lo haría. Gracias por cuidarme siempre y no dejarme sola nunca. Conocerte fue una bendición. Por favor, cántame esa canción, la del sol enamorado -le dije en un susurro al corazón.

“El astro rey sufre de amor por la luna,
Que fría y distante se mantiene indiferente.
Extiende sus manos de oro y
fuego queriendo tocar los rizos
de plata a su amada”.

Su hermosa voz inundó el lugar. Mi vida se apaga lentamente mientras nuevas sensaciones llenan mi ser de felicidad. Voy a buscar a Pirata y luego camino con él hacia el enorme árbol azul.

Mi ser se mezcla en todo, toco las estrellas y el barro. La savia vegetal calma mi sed y las piedras me gritan sus secretos.

…Y corro con Pirata por una hermosa pradera salpicada de flores, y recortado en el horizonte, hermoso, brillante y majestuoso se levanta el gran árbol azul.

Fin

Tags: Escritores de MisionesJavier Chamorro
ShareTweetSendShareShare
Previous Post

Tokio sumó su primera derrota en la Liga Federal

Next Post

Ya podés vacunarte contra la Gripe en Misiones: mirá todo lo que tenés que saber

Radio en Vivo

Videos

Cristina Weber (27) sabe lo que significa abrirse camino a fuerza de esfuerzo. Nació y creció en una chacra de Colonia Aurora, en el interior profundo de Misiones, en una familia numerosa dedicada al trabajo rural. Hoy, a cientos de kilómetros de su tierra natal, desarrolla una investigación científica que podría contribuir a la detección temprana de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.
A más de 4.000 kilómetros de Misiones, en uno de los lugares más inhóspitos del planeta, tres misioneros forman parte de la dotación de la Base Antártica Conjunta Marambio y sostienen, junto a decenas de compañeros, el funcionamiento de una de las principales puertas de entrada argentinas al continente blanco. Exclusivo de PRIMERA EDICIÓN.
La creciente demanda de atención en fonoaudiología se convirtió en uno de los principales desafíos para el Hospital de Pediatría de Posadas. El área cuenta actualmente con 6 profesionales para atención, con una lista de espera de entre 500 y 600 pacientes.

Para conocer cómo funciona el diagnóstico y tratamiento, PRIMERA EDICIÓN visitó la Unidad de Salud Mental y Fonoaudiología Pediátrica inaugurada a fines de 2025. En este espacio reciben consultas vinculadas al desarrollo del lenguaje y la comunicación, la audición y deglución de niños provenientes de distintos puntos de Misiones e incluso de provincias y países vecinos.
Aunque históricamente la carnicería fue considerada un oficio predominantemente masculino, cada vez son más las mujeres que comienzan a ocupar espacios dentro del rubro. En Posadas, una de ellas es Yanina Lindgvist, de 28 años y oriunda de Campo Ramón, quien hoy se desempeña como encargada del Autoservicio y Carnicería El Jireh.
Bajo la órbita de la Diócesis local y con la comunidad como su principal pilar, la institución inaugurada ayer albergará a hasta 30 personas víctimas de consumos problemáticos.
Estudiantes universitarios, personal de atención al público y trabajadores de distintos rubros se capacitan en LSA. Un cambio que recién empieza pero que ilusiona.
El Tribunal Penal 2 de Posadas halló culpable al instructor de artes marciales Richard Arnaldo Cristaldo por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Antes de escuchar el veredicto, volvió a declararse inocente y cuestionó la investigación.
Las imágenes que captura de su ciudad natal son reconocidas a nivel mundial. “Soy muy feliz con lo que hago y lo tomo con mucha seriedad y responsabilidad”, admitió el comerciante, creador de la página Oberá en Fotos.
Suscribirse

FM 89.3

📻 En diálogo con #ElAireDeLasMisiones, Guillermo Rolón, coordinador del Programa IRAB, advirtió sobre un adelantamiento de la circulación de virus respiratorios y un incremento cercano al 30% de los casos respecto a años anteriores.

📈 “Estamos teniendo un adelantamiento de los cuadros respiratorios virales, sobre todo por influenza A, y un aumento de casi un 30% más de casos en comparación con 2024 y 2025”, explicó.

🌡️ Rolón señaló que las condiciones climáticas influyen directamente en este escenario: “El cambio climático favoreció el adelantamiento y el mantenimiento de estos virus respiratorios”, indicó.

🦠 Actualmente, el virus que más circula en la provincia es la influenza, causante de la gripe, aunque advirtió que en las próximas semanas podría registrarse un segundo pico impulsado por el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), principal responsable de la bronquiolitis en niños pequeños.

👶 “Es muy probable que haya un segundo pico importante durante las vacaciones de julio. El virus sincitial ya comenzó a circular y se sumará a la influenza, que no ha desaparecido”, alertó.

🏥 Aunque las consultas aumentaron, destacó que en gran parte de la provincia no se registró saturación de camas. Sin embargo, en la zona norte hubo una fuerte suba de internaciones y ocupación hospitalaria.

💉 El especialista insistió en la importancia de la vacunación: “Con el calendario gratuito y obligatorio completo estamos previniendo entre un 80 y un 85% de estas enfermedades respiratorias”.

🤰 También remarcó la necesidad de aumentar la cobertura de la vacuna contra el Virus Sincitial Respiratorio en embarazadas: “Es una vacuna muy eficaz para prevenir la bronquiolitis en los bebés, pero lamentablemente no llegamos ni al 38% de cobertura”.

🚪 Además de la vacunación, recomendó reforzar la ventilación de los ambientes, el manejo adecuado de secreciones y las medidas de higiene para reducir la propagación de los virus.

💬 “Tenemos que insistir en la vacunación y en el cuidado de los ambientes. Son las herramientas más efectivas para prevenir complicaciones”, concluyó.
La Dra. Mirta Soria detalla las actividades realizadas en Misiones por el Día de Toma de Conciencia sobre el Abuso y Maltrato a la Persona Mayor y alerta sobre las formas visibles e invisibles de violencia. 

Misiones realizó actividades para visibilizar el maltrato hacia personas mayores. La Dra. Soria alertó sobre violencia intrafamiliar, acceso a la salud y la importancia del buen trato cotidiano. 👵🏽🧓🏽 #AdultosMayores #BuenTrato 

📌 “Dra. Soria: ‘El maltrato más frecuente es el intrafamiliar. El buen trato es cultura, no un acto aislado’.”
#Gerontología #AdultosMayores
📻 En diálogo con #ElAireDeLasMisiones, el párroco Alonso Freiberger, de la Capilla San Juan Bautista, explicó el significado de esta celebración que cada 23 de junio reúne a miles de personas entre expresiones de fe, fogatas y rituales populares.

🙏 Sobre la figura del santo, destacó que San Juan Bautista fue quien anunció la llegada de Jesús y recordó que “todos somos profetas en los ambientes en los que estamos, anunciando lo bueno, lo justo y lo verdadero”.

🔥 Respecto al tradicional fuego de San Juan, señaló que “es un signo fuerte de purificación, de liberación y de luz”, y que simboliza aquello que Jesús trae a la vida de las personas cuando se lo deja entrar.

✨ Freiberger explicó que rituales como la quema de Judas representan “quemar todo lo malo, lo negativo, liberarme de las malas experiencias que he tenido durante el año”, una práctica que invita a renovarse y seguir adelante.

🌙 También recordó que las fogatas tienen un profundo simbolismo: “La luz vence las tinieblas, el pecado, la oscuridad y el mal”, especialmente en una de las noches más largas del año.

🔥👣 Uno de los momentos más esperados es el cruce de brasas cerca de la medianoche, una tradición que se mantiene vigente como expresión de fe, comunidad y esperanza.

💬 “A vivir esta Noche de San Juan con mucha fe, sabiendo que Dios siempre está con nosotros”, concluyó el sacerdote.

#NocheDeSanJuan #SanJuanBautista #TradiciónPopular #Fe #Misiones #ElAireDeLasMisiones #FogataDeSanJuan #ReligiosidadPopular
Martín Oria, presidente de AMHBRA, analiza el movimiento gastronómico del Día del Padre en Posadas, el impacto del Mundial, el nivel de consumo y los desafíos del sector.

El Día del Padre dejó buen movimiento gastronómico en Posadas, aunque con márgenes ajustados. Más clientes, precios contenidos y un Mundial que aún no impulsa el consumo. 🍽️📉 #Gastronomía #posadas 

📌 “Oria: ‘Hubo más gente que el año pasado, pero no pudimos ajustar precios. Trabajamos más para llegar al equilibrio’.”
#Economía #Gastronomía
Federico Panozzo analiza el movimiento comercial por el Día del Padre en Posadas: ventas estables, impacto del Ahora Papá, anticipo del aguinaldo y las urgencias del sector para sostenerse. 

El comercio posadeño logró igualar ventas del año pasado gracias al Ahora Papá y el aguinaldo. Pymes siguen complicadas y piden refinanciación urgente. 🛍️📉 #Comercio #Posadas 

📌 “Panozzo: ‘Fue un buen fin de semana, pero no alcanza. Sin refinanciación, las pymes no salen de la crisis’.”
#Economía #Posadas
La Fundación Ristreto lanzó “La Argentina completa”, una campaña para que hogares y comedores de todo el país reciban un álbum del Mundial 2026 completo. Cómo participar y dónde donar figuritas en Misiones.

La Fundación Ristreto impulsa “La Argentina completa”: donar figuritas para que hogares y comedores reciban un álbum del Mundial 2026 completo. Tres urnas habilitadas en Posadas. 🇦🇷📘 #Solidaridad #Mundial2026 

📌 “Una figurita repetida puede completar un sueño: Fundación Ristreto lanzó ‘La Argentina completa’ para que cada provincia reciba un álbum del Mundial.”
#Solidaridad #Argentina
El coordinador del Programa IRAB, Guillermo Rolón, analiza el panorama respiratorio en Misiones: aumento del 30% en casos, circulación de influenza A y VSR, ocupación de camas y recomendaciones clave. 

Misiones registra un 30% más de casos respiratorios. Influenza A y VSR circulan simultáneamente y se espera un segundo pico en julio. Vacunación y prevención, claves. 🩺❄️ #Salud #Misiones 

📌 “Rolón: ‘Influenza A se adelantó y el VSR ya está en ascenso. Esperamos un segundo pico en vacaciones’.”
#Respiratorios #Misiones
El párroco Alonso Freiberger explica el sentido cristiano y cultural de la Noche de San Juan: el fuego, el cruce de brasas, la quema del Judas y la vigencia de esta tradición en Misiones.

La Noche de San Juan une fe y tradición: fuego, cruce de brasas y quema del Judas como símbolos de purificación y esperanza. La comunidad se reúne para celebrar y renovar. 🔥🙏 #SanJuan #Misiones

📌 “Padre Freiberger: ‘El fuego de San Juan purifica, ilumina y nos ayuda a dejar atrás lo que pesa. La fe es un soporte vital’.”
🔥 Noche de San Juan
#SanJuan #Tradición
La figura del lector de sensibilidad crece en la industria editorial: revisan manuscritos para evitar estereotipos y polémicas. ¿Cuidado necesario o censura encubierta? 

Los lectores de sensibilidad revisan manuscritos para evitar estereotipos y polémicas. Su avance divide a autores y editoriales entre libertad creativa y responsabilidad cultural. 📚⚖️ #Literatura #Cultura 

📌 “Los lectores de sensibilidad ganan espacio en la industria editorial: ¿protección necesaria o censura previa? El debate ya está instalado.”
#IndustriaEditorial #Literatura
Suscribirse

Lo más leído

  • Emiten alerta amarilla por las altas temperaturas en Misiones: qué significa y a cuáles localidades alcanza

    Vuelve el calor a Misiones con máximas que superarán los 30 grados: desde cuándo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Obra irregular en la costa del Paraná siguió pese a la suspensión de Ecología

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Vuelven las lluvias a Misiones: cuándo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Nación dio de baja cuatro radares móviles en Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Pronostican lluvias y tormentas para este fin de semana en Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Docentes acordaron un nuevo aumento salarial en Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Se dice que…

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Una fecha de luto para Oberá y toda Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Una argentina fue detenida en Encarnación tras choque e intento de fuga

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • “Junten el máximo que puedan de dinero así todos van a pasar a planta permanente”

    0 shares
    Share 0 Tweet 0

Diario Primera Edición
Corrientes 2434, Posadas, Misiones
Todos los derechos reservados © 2022

[email protected]
[email protected]

Teléfono:  +54(0376)4420407
WhatsApp: +54(0376)4698426

No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores